Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1987/11/09 00:00

COMPUTACION

COMPUTACION

Ingrese al mundo de la informática
Posiblernente usted forma parte del grueso público que todos los días debe escuchar sobre los adelantos en materia de computación, sobre los últimos modelos, sobre la necesidad de tener un ordenador personal en casa... pero, es muy probable que usted aún no sepa qué beneficios le traería la adquisición de uno de estos modelos, o incluso, qué necesidades se desencadenan de la compra de un computador.
A través de este artículo, SEMANA pretende ofrecerle unas pinceladas en tal máteria para que usted pueda hacer la mejor escogencia, de acuerdo con sus necesidades, y para que conozca de una vez por todas qué más se necesita para ingresar al mundo de la informática.
En primer lugar analice su actividad profesional, sus puntos débiles y sus metas. Su necesidad en el campo de la informática puede ir desde el simple anhelo de adquirir una "maquinita" para reproducir documentos automáticamente, hasta el sueño de conseguir un cerebro electrónico que le ayude a tomar sus más difíciles decisiones. Y entre estos dos puntos en los que se mueve el alcance de los microcomputadores (los ordenadores más pequeños, los de indole personal) se encuentra toda una gama de posibilidades.
El mercado le ofrece una variedad que va desde un pequeño ordenador de 64 kilobytes (los bytes hacen referencia a la capacidad de almacenamiento de datos), por medio del cual el usuario puede realizar funciones simples de procesamiento de palabras, y trabajar con el lenguaje logo (muy usado en la introducción de los niños al mundo de la informática), hasta modelos con capacidad de varios megabytes, monitor policromático, equipado con unidad de disco duro y con accesorios tales como una impresora de láser. Y, pór supuesto, entre uno y otro también existe toda una gama de precios. Claro que el ordenador de 64 kilobytes antes mencionado ya poco se consigue, debido a su escasa capacidad de almacenamiento, y debido también a que el usuario prefiere invertir unos pesos más y adquirir un modelo que le preste mayores servicios.

El procesador de palabras
En principio cualquier microcomputador está en capacidad de servir como procesador de palabras. Esto es, como se le ha llamado de manera práctica, una máquina de escribir automática, en la que usted puede elaborar sus documentos a la vez que va observando y corrigiendo en la pantallá; puede añadir o cambiar el orden de los párrafos, cuadrar automáticamente las márgenes del texto, almacenar diferentes documentos... algunos le corrigen la ortografía... todo depende del modelo.
Ahora bien, si usted añade a su computador uno de los accesoríos más importantes que pueda existir, como es la impresora, estos documentos que ha elaborado podrán pasar al papel rapidamente, con sólo oprimir un botón.
Esta aplicación significa un gran ahorro de tiempo y esfuerzo, y puede emplearse en todos los campos. Algunos abogados, por citar un ejemplo, deben efectuar a diario el misrno tipo de contratos o de minutas, en los cuales tan sólo varían unos pocos datos. Para ellos el procesador es de gran utilidad, lo mismo que para la infinidad de profesiones en las cuales se presenta esta característica. Los mismos abogados, para seguir con el ejemplo, deben guardar por lo general gran cantidad de documentos de diversa índole, como las diferentes sentencias o el sinnúmero de conceptos de los casos, que normalmente ocuparían mucho espacio y estarían expuestos a grandes inconvenientes... con el computador, todo este material puede permanecer almacenado en unos pocos diskettes que apenas ocupan un lugar mínimo en el escritorio.

La hoja de cálculo
A partir de un computador con capacidad de almacenamiento de 256 kilobytes --que prácticamente es el menor de los que se encuentra en el mercado actualmente-- se puede trabajar con la llamada hoja de cálculo.
La hoja de cálculo permite la elaboración de matrices de estadística y contabilidad, gráficas circulares, de barras (superpuestas y separadas) y otras, y el empleo de la base de datos, con sistemas como el lotus o el open acces.
La hoja matriz es de gran empleo para llevar la contabilidad de las empresas (y aplicaciones similares) debido a su formato de filas y columnas, donde cada elemento pueda relacionarse con diversas variantes. El computador puede ser programado, además, para realizar ciertas operaciones matemáticas en las diferentes columnas de las variantes, como sacar un determinado porcentaje, multiplicar las cifras por una constante, etc. Así, basta con que el operador incluya una serie de datos y las funciones que necesita, y el aparato se encargará de alistarle el material sin demora. También, pósteriorrrlente, el usuario puede pedir al computador una clasificación de los datos almacenados de acuerdo con determinada variante. Un ejemplo claro de esta aplicación es la nómina de una empresa. El ordenador obtendrá automáticamente un incremento en los sueldos, un porcentaje de descuento o una suma de salarios, dependiendo del programa. Y luego, igualmente, podrá solicitar una lista de los empleados que reciban más de una determinada suma, o de aquellos que llevan X años en la empresa, o clasificaciones similares.
Por otro lado, la base de datos permite el almacenamiento de cierta información clasificada, que puede estar a mano en cualquier momento. Un médico, por ejemplo, está en capacidad de archivar sus historias clínicas mediante la base de datos. De esta manera obtendrá al momento los antecedentes de cada uno de sus pacientes, de acuerdo con el programa diseñado... y de modo similar, podrá añadir o quitar datos, según las circunstancias.

Diversidad de programas
Y la lista de opciones y ayudas de un computador sería interminable. Todo depende del programa que se haya adquirido. Porque todas las maravillas que se han diseñado en el campo de la informática, tienen su razón de ser en los diferentes paquetes (software) que se encargan de diseñar los programadores. Y este es un campo que, contrario a la ilusión de muchos, no está al alcance del usuario común.
El usuario puede aprender a manejar su computador y a aplicarlo en su campo de acción, pero de acuerdo al programa adjunto que piense adquirir. Para esto el mercado de la computación ofrece un sinnúmero de posibilidades de software, que suele responder a las necesidades del usuario corriente.
Los más comunes son la hoja de cálculo (hoja electrónica), el procesador de palabras y la base de datos, pero el usuario puede encontrar un programa para cada necesidad. Existen, por ejemplo, programas que permiten la elaboración de gráficas financieras de alta tecnología, sistemas de comando por voz (en los cuales la voz humana reemplaza los comandos del teclado), paquetes de diseño asistido por computador (muy usados por arquitectos, ingenieros y diseñadores debido a la gran variedad de gráficas y de planos que puede realizar), y hasta un programa de inteligencia artificial, por medio del cual el computador se convierte en un experto consultor. Para dar una idea, mediante el empleo de este último programa un médico podría utilizar su ordenador para conocer los síntomas que caracterizan una determinada enfermedad, o incluso las contraindicaciones de algún medicamento.
Como se ve las ayudas que puede prestar la informática son cada día mayores. Lo importante es tener siempre en cuenta que el computador no es más que una herramienta de trabajo, y por lo tanto jamás podrá reemplazar al hombre.

Adquisición y capacitación
Y una prueba contundente de que el computador no es más que una herramienta de trabajo, está en la capacitación que debe recibir el usuario para enfrentarse debidamente al áparato.
Hablábamos antes de que el primer paso para ingresar al mundo de la informática es conocer las necesidades y las ayudas que podría cubrir nuestro microcomputador. Después de esto, y con la asesoría adecuada, vendrá la selección del modelo apropiado. En este punto conviene recordar que desde que el computador empezó a convertirse en un producto de venta masiva, el mercado negro también se ocupó de cubrirlo en sus transacciones. De esta manera, el usuario puede encontrar muchos vendedores que no están capacitados para ofrecer garantía sobre el producto, ni un mantenimiento adecuado. Por lo tanto lo mejor es dirigirse siempre a una agencia autorizada, donde puedan responder en cualquier momento por los desperfectos eventuales del aparato, y donde puedan brindar un mantenimiento a largo plazo.
Otro inconveniente que puede encontrar el comprador es la afluencia de marcas, muchas de las cuales no cubren las especificaciones requeridas para un producto que debe durar muchos años. Así, lo mejor será procurarse una marca conocida, aunque la inversión se suba un poco.
Y a propósito de inversión, el comprador deberá tener en cuenta que el computador necesita ciertos accesorios, como un regulador de voltaje (que puede costar alrededor de $ 65.000.oo), una instalación electrónica adecuada (que incluya un polo a tierra), unos diskettes (la caja de 10 vale cerca de S 4.500.oo); y en caso de adquirir también una impresora, el papel y la cinta son gastos permanentes. Por otro lado, conviene saber que el mantenimiento del equipo suele costar aproximadamente el 6% del valor del aparato.
Y aún no se puede emprender el viaje por el fantástico mundo de la informática. Todavía falta la adquisición del software (el programa que se va a emplear) y, por supuesto, un curso de computación de acuerdo con las necesidades.--

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