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| 2/15/1993 12:00:00 AM

CONSTRUCCION, VIVIENDA Y DECORACION

De color azul tiza
EL DETALLE: LA SILLA AMARILLA, LA SOMbra de las ramas de un arbol, todo contrastando con las paredes azul tiza. Lo general:
uno palmera, una casa antigua restaurada con su fachada también de color azul tiza.
Lo antiguo: decoración art-deco, el concepto hotelero y el color azul tiza. Lo moderno: el restaurante, los baños y, por supuesto, el color azul tiza.
La imagen deja sin aire a más de una persona. Imponente y verdaderamente inimaginable, logra alzarse sobre las montañas de Los Andes y convertirse en un refugio cundinamarqués en el que los conceptos arquitectónicos y decorativos dan vida al descanso. Una verdadera obra de arte que con la llegada de los huéspedes retoma vida y actualidad. De ser una hacienda antigua pasó a convertirse en una pieza restaurada sinónimo de tranquilidad, reposo y diversión.
El hotel Alto de la Palma, localizado en la población de Santandercito, es, sin duda alguna, todo un acontecimiento, pues sus fundadores una pareja de ingleses residentes en Colombia -pretenden revivir en el país una tradición que fue hito durante los años 30 y que lo continúa siendo en naciones como Francia, Italia, España e Inglaterra. Se trata de casas especializadas en atención hotelera en la que con sólo estar allí, los huéspedes logran desconectarse de las tensiones de la ciudad. El hotel, además, se distingue por la calidad de la restauración de esta antigua construcción. Una llamativa edificación cuyo diseño y construcción estuvieron a cargo del arquitecto José María Rodríguez Ossa, y en esta última etapa la de construcción en compañía de Henry Peñaloza.
No es necesario ser un experto en diseño y arquitectura para darse cuenta del valor arquitectónico que tiene esta construcción. A 1.600 metros sobre el nivel del mar el hotel Alto de la Palma tiene 1.200 metros cuadrados de construcción. Un área en la que el arquitecto intenta conservar cada uno de los rasgos tipológicos y formales del estilo republica no de la construcción original.
Allí logra conjugarse el concepto de los años 30 de recreación contemplativa con la definición actual de descanso. Este concepto definió y esculpió paso a paso las características decorativas y arquitectónicas del hotel. Un principio motor que le ha dado personalidad y carácter a Alto de la Palma. Según José María Rodríguez, la edificación cuenta con 11 habitaciones decoradas al ritmo de la moda de los 30: art-deco. Cada habitación tiene un acogedor baño privado.
Pero la columna vertebral de esta novedad hotelera y arquitectónica es el restaurante. Un lugar romántico y muy especial diseñado en forma de bóveda similar a los largos corredores de las cavas de vino francesas. El restaurante está unido con el bar y con un comedor informal especial para desayunar seguido de un acogedor estar que está localizado en el tercer nivel del hotel en un balcón de la casa recuperado.
En la parte posterior del lote se encuentra una atractiva piscina con calefacción elaborada especialmente para sortear las sorpresas de un clima tan incierto como el templado. Asimismo el arquitecto aseguró que la parte posterior de la casa que se encontraba totalmente destruida logró dar vida a dos terrazas para alcobas posteriores que conforman el patio de desayunos.
La decoración y ambientación del hotel fueron presa en su totalidad del hierro fundido y los colores fuertes, contrastando todos de una manera muy moderna con el azul tiza de las paredes y de la fachada. Asimismo se elaboraron cenefas de estilo art-deco, que decoran y dan una armonía a la totalidad del hotel.
Toques mediterráneos
SUMERGIDA ENTRE LOS EDIFICIOS, REStaurantes, bares y almacenes de la Zona Rosa en Bogotá, la nueva galería de diseño y antiguedades Villa Santa Fe, sin duda, parece irradiar un aire distinto y alzarse como una nueva propuesta en la ciudad.
Ni siquiera el más desprevenido transeúnte puede ser ajeno a ella. La llamativa arquitectura mediterránea de esta casa impecablemente blanca contrasta con el ladrillo a la vista de las construcciones que están a su alrededor. Y como si la sencillez de las formas limpias y la elegante nobleza del blanco lograran conquistar un lugar atiborrado de lujos, la sola presencia de esta casa mediterránea en pleno corazón del norte de Bogotá es un desafío de la simplicidad a la imponencia de lo monumental. Un presagio de un novedoso contenido y un nuevo sentido que desde ahora se toma la decoración de interiores de las construcciones colombianas.
Desde la fachada de la casa de la galería, hasta los más mínimos detalles que hay en su interior, auguran un cambio sustancial en la exposición, percepción y aplicación del diseño interior en el país.
Estilo con personalidad
Pero para llegar a lo que es hoy, hubo mucho camino que recorrer. La verdad es que Villa Santa Fe es producto de la personalidad de su creador y propietario Juan Carlos Arias.
Arquitecto de la Universidad de Houston, Texas, especializado en diseño interior y de muebles, cursó programas especiales en administración financiera y planeación para firmas de diseño en la Universidad de Harvard, Cambridge, Masachusetts, Arias llega de nuevo al país tras 20 años de permanecer en el exterior.
Después de consolidar el éxito del showroom de muebles, antiguedades y arte fino en Miami y Boca Ratón, Florida, Arias decidió ser profeta en su propia tierra y regresar al país con la experiencia adquirida en Estados Unidos y Europa.
Su principal objetivo es entregar al mundo del diseño interior colombiano todo su trabajo, que él describe como, "diseños que son una mezcla ecléctica de antiguedades imponentes traídas de diferentes partes del mundo, mezcladas con el confort de la tapicería californiana y, obviamente, con el arte fino ".
De ahí que para Arias, Villa Santa Fe sea la representación de su estilo. Allí en medio de una atractiva disposición de elementos el arquitecto y diseñador ha logrado mostrar de una forma sui generis cada uno de los artículos. En lugar de retornar con la idea del anticuario en el cual las cosas estan amontonadas y aglomeradas, Arias ha regresado con una idea fija: innovar en la exhibición. Una meta que ha lo grado realizar de forma definitiva, pues la casa no es una sede normal, es en sí misma el estilo que representa a Arias: ecléctico y étnico.
Cada una de las antiguedades, de los ambientes que elabora con experiencia y dedicación llevan en su interior el reflejo del espíritu del diseñador. Y es que para él, la forma en que estan exhibidas las cosas ayuda mucho al comprador, quien no tiene que buscar entre el desorden sino que en el e quilibrio y la armonía de un ambiente sólo tiene que cerrar los ojos e imaginar su hogar con determinado mueble o antiguedad.
Pero, ademas, en Arias el estilo no es uno solo sino muchos. Sus propuestas son mezclas de muebles de diferentes estilos que van desde el siglo XVII en adelante y logran unirse sutilmente con la funcionalidad del mueble contemporaneo. Se trata de piezas importadas, aunque el diseñador no ha desechado la idea de elaborarlas posteriormente en el país dada la hábil mano de obra colombiana para fabricar delicados muebles y detalles en madera.
Las propuestas de Arias no sólo mezclan estilos distintos. El juego de la creación de ambientes lo logra también con diferentes combinaciones en diseños, tiempos y texturas, tres ejes que logran dar una identidad muy personal y armónica a cada alternativa.
En sus diseños la utilización permanente de materiales y texturas naturales es tan importante como la influencia étnica de civilizaciones como la egipcia, la griega, la romana, la azteca, la inca y la china . Todos con colores tierra y vegetales, jugando con los contrastes suaves y fuertes.
El espacio y el tiempo
Mientras se en tretiene y recrea con las piezas que habitan en Villa Santa Se, Arias logra capturar con las palabras los conceptos con los que trabaja diariamente. Y su primer reto es lograr definir lo que para él representa su elemento básico, "¿el espacio? dice, el espacio es tan simple de observar que se vuelve complejo de manejar. De la primera limitación para desarrollar un proyecto. Es obstáculo e inspiracion a la vez".
Pero no sólo los espacios lo motivan. Otros elementos de trabajo circundan a diario aquella casa mediterránea que se destaca entre los edificios del parque de la calle 86, que hoy ha adquirido el nombre de Villa Santa Fe.
"La luz señala es el elemento más importante dentro de los diferentes efectos que tiene el diseño. Es el ingrediente más útil y determinante en el logro de un ambiente".
"La distribucion -añade- es la capacidad de poder lograr un balance armónico dentro de un espacio limitado. La distribución está directamente relacionada con la proporción del espacio.
"La armonía- dice- es un intangible como la belleza y es el objetivo cumbre de un diseño. El buen gusto es la capacidad de apreciar un elemento o un ambiente basado en experiencias a un nivel de cultura muy personal; por eso entregustos no hay disgustos".
Conceptos que viajan entre trazos, texturas y lugares para adquirir poco a poco las formas de un ambiente al estilo Juan Carlos Arias. Recorridos por diferentes culturas, épocas y materiales que dan como resultado espacios balanceados.
Hoy este universo personal de imaginación y diseño ha tomado como sede Villa Santa Fe, la nueva galería de arte y muebles finos con énfasis en importantes antiguedades de los siglos XVIII y XIX, específicamente francesas, inglesas e italianas. Universo en el cual además de exhibir hábil y novedosamente las piezas, se prestan asesorías en arquitectura y diseño interior con los más altos servicios profesionales.


El escape del año
PARECEN SEÑALES DE HUMO ANUNciando la aparición de un gran espectáculo. De pronto, unas hermosas piernas de mujer pisan la incomparable arena blanca de Barú, cerca a las islas del Rosario. Así comienza la promoción de los últimos apartamentos del proyecto Cartagena Escape que, sin duda alguna, han dado mucho de qué hablar en los círculos publicitario y de construcción.
Pero no sólo la publicidad se ha llevado los honores, también el proyecto tiene muchos puntos a su favor. El edificio está ubicado entre la avenida San Martín de Bocagrande y la carrera primera, a orillas del mar Caribe. Un lugar apacible para disfrutar de las brisas marinas, los fuertes rayos del sol y las maravillas naturales que se encuentran danzando alrededor del lugar.
Por otra parte, los promotores del proyecto han puesto sobre el tapete la posibilidad de vivir placenteramente en un penthouse que se define en términos de diseño y armonía en la distribución en cada uno de los espacios. El apartamento tiene 186 metros cuadrados de construcción, tres terrazas con vista a toda la ciudad, tres confortables alcobas, estudio, sala, comedor, cocina integral y zona de servicio.
Y es que los ejecutores de Cartagena Escape no olvidaron detalle alguno. Instalaron dos sistemas de aire acondicionado, uno en la zona social y otro en el área familiar; cada una de las tres alcobas tiene baño privado y, como si fuera poco, los propietarios del apartamento tienen dos parqueaderos privados a su disposición.
En cuanto a servicios comunales se refiere, las cosas no son diferentes. Planta eléctrica, ascensores panorámicos con cabina de lujo, antena parabólica, servicio de lavandería y dispensadores de hielo son, entre muchas otras, las comodidades que hacen parte integral del edificio. Todo con el propósito de que tanto dentro como fuera del apartamento los propietarios se sientan como en casa.
Pero aquí no terminan los encantos del proyecto. La diversión, el placer y la tranquilidad se tomaron los rincones de los pisos 15 y 21. En el primero, entre otras cosas, se encuentran la piscina, el bar, el jacuzzi, el sauna y un amplio salón de fiestas. En el segundo, por su parte, todo está organizado para un apetitoso Bar-B-Q en familia. Por todo esto, no se equivocan quienes aseguran que Cartagena Escape, además de ser una excelente alternativa para vacaciones, es una interesante inversión.
Según sus promotores, este penthouse se puede "pisar" con una suma mínima que permite la financiación de la cuota inicial, para luego pagar el saldo con una financiación del 70 por ciento con Davivienda. Lo que significa que las posibilidades de compra son bastante favorables para quien decida escaparse a Cartagena y hacer parte de una nueva familia bajo el embrujo del mar Caribe.
De otra parte, conscientes del empuje empresarial de La Heroica, los promotores del proyecto también ofrecen un local comercial con unas características especiales. Se en cuentra ubicado en el segundo piso y tiene 192 metros cuadrados de construcción. Cuenta con dos baños, cocineta, aire acondicionado central y un amplio salón. Además, al igual que el penthouse, tiene una financiación del 70 por ciento con Davivienda .
Todo apunta a que 1993 será el año de las grandes inversiones y no cabe duda de que Cartagena Escape, el proyecto de Promocaribe, es un buen comienzo. Porque no sólo se trata del encuentro con la magia y el encanto del Caribe sino también se consolida como una gran proyección para entrar con pie derecho al campo de las inversiones del nuevo año.
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