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| 5/19/1986 12:00:00 AM

CONSTRUCCION Y VIVIENDA

LA NUEVA ARMERO
Para la arquitectura, la ingeniería, la sociología, la industria de la construcción y otras actividades nacionales encierra un auténtico reto la puesta en marcha del gigantesco programa relacionado con lo que se ha llamado la nueva Armero, la reubicación de los miles de damnificados y la iniciación de inversiones, industrias, comercio, programas de salud, vías públicas y otras actividades que buscan facilitar empleo y desarrollar la devastada región.
Este programa, ambicioso y concebido por Resurgir con una inversión que sobrepasa los cincuenta mil millones de pesos, ha sido bautizado como "Lérida-Ciudad Regional" y podría resumirse bajo estos principios:
-Lérida debe ser un centro regional que satisfaga las necesidades de toda la zona, y eso implica una estructura vial desarrollada para un área más extensa, con servicios de salud, educación, administrativos y todo cuanto Armero significaba antes para esa región;
-Se escogio Lerida porque es el sitio con más posibilidades para reproducir la situación económica y social que se vivía antes en Armero y combinarla con lo que se hubiera presentado dentro de algunos años, o sea, con este proyecto se dá un salto en el desarrollo de la región, sin imponerle un urbanismo ajeno y convirtiendolá en un solo centro, una sola comunidad regional;
-Se respetarán dentro de este proyecto los valores culturales, sociales y ambientales de la región, y el diseño urbanístico comprende una estructura de calles, plazas, sitios públicos representativos y similares a los que han sido la base del desarrollo de esa zona, sin modelos que desubiquen a los futuros habitantes: no se trata de hacer miles de casitas y unas plazas y unos edificios, sino al contrario, colocar cada elemento de acuerdo a las necesidades reales de los moradores;
-La estructura de servicios comunitarios busca la mayor cobertura social o sea, se pondrá en funcionamiento un hospital especializado que sirva a toda la región, una plaza de mercado que sirva a un contorno social más amplio que un simple barrio, un polideportivo y colegios de primaria y bachillerato a las a los cuales puedan asistir no sólo los habitantes de Lérida y poblaciones vecinas, sino también los niños y jóvenes de zonas cercanas;
-No se trata de diseñar una ciudad sino crear las condiciones urbanísticas para que se puedan desarrollar las distintas actividades, las construcciones, los espacios que conforman una ciudad real y no una aglomeración de edificaciones. En este trabajo tienen participación las distintas entidades e instituciones y sobre todo, la misma comunidad, incluyendo a los sobrevivientes quienes van ajustando la nueva urbe a sus nuevas necesidades, mientras la ciudad crece y se expande: es como si se fueran colocando distintas estructuras, una encima de la otra, haciendo que sus piezas calcen, se ajusten porque la complejidad social del proyecto así lo exige;
-Una infraestructura social, una nueva actitud urbanística no se puede crear por decreto ni de la noche a la mañana: este proyecto de Resurgir, encabezado por su presidente, Pedro Gómez Barrero, lo que hara es acelerar el desarrollo social, económico y cultural de la zona, un desarrollo que de todos modos se hubiera presentado pero dentro de veinte o treinta años. Para lograrlo, se le brindan a la zona todas las condiciones e inversiones necesarias.
Resumiendo la reacción del país ante este proyecto, ante sus fines, un vocero de la firma Noriega, Restrepo & Asociados, encargada del diseño urbanístico de la nueva ciudad, destaca cómo en estos momentos hay un enorme interes del sector privado para ubicarse en Lérida, para reactivar la economía de la región y generar nuevos empleos y servicios y así numerosas industrias ya estan solicitando terrenos y dentro de los principios urbanísticos de la zona poco a poco se sabe que entidades bancarias, industriales, comerciales y otras como el Ejército de Salvación y la Pastoral Social ya tienen planes concretos para abrir fabricas y entidades de servicio.
Dentro de esta oleada que se puede interpretar como una revolución total de los estamentos de la zona, Resurgir define la estructura, los principios urbanísticos y son las entidades que participan quienes construyen sus obras y zonas de vivienda y trabajo. En todo momento se ha insistido en que no se trata de prefabricar una ciudad sino dar las condiciones para que se desarrolle una nueva.
Este proceso tuvo su primer paso pocos días después de la tragedia, con la escogencia de un sitio donde se reubicara el asentamiento humano y al mismo tiempo cumpliera la función de desarrollo regional que adelantaba Armero. Se realizaron estudios, se hicieron analisis de riesgos, se miraron todos los elementos socioeconómicos del área, las zonas agrícolas, la estructura humana y con participación entre otras de entidades como el Agustín Codazzi, Ingeominas, la Universidad Nacional y Planeación Nacional se llegó a la conclusión de que Lérida reunía las condiciones indispensables para estos planes.
Cuando el lugar físico estaba definido, cuando los expertos de varias disciplinas coincidieron en la oportunidad de Lérida entonces se inicio, con un esquema urbanístico preliminar la adquisición de los terrenos.
Casi paralelamente con tales operaciones se pusieron en marcha los estudios técnicos que siguen en proceso y entre los cuales se halla la construcción de una vasta estructura vial que saque adelante zonas que antes estaban incomunicadas.
Para Lérida, este proyecto ha sido una verdadera resurrección. Absorbida por las actividades de Armero y con una población que poco a poco se iba reduciendo porque los que buscaban trabajo se quedaban en Armero, convirtiendo a Lérida en una ciudad que se iba estancando, esta zona se enfrenta ahora al logro de un desarrollo que le hubiera llegado a través de Armero pero dentro de varios años. Como simple ilustración de la dependencia de Lérida, se cuenta como a la hora del desayuno y aun con el chocolate caliente en la mesa, los niños iban hasta Armero a comprar el pan y al regresar encontraban el alimento todavía caliente.
Mientras se realizan y se ponen en ejecución tales estudios técnicos, se adelanta la asignación de parcelas y lotes a las entidades que desarrollaran los distintos proyectos para que organicen la comunidad y de acuerdo con las características de cada programa específico, arranquen la ejecución de los distintos frentes, con la colaboración de los mismos damnificados.
Como este proceso tiene que ser veloz, las vías ya estan siendo construidas mientras dentro de poco comienzan a desaparecer las primeras tiendas de los damnificados a tiempo que las construcciones avanzan. Se calcula que en unos 90 días estaran listas las primeras residencias y en unos doce o catorce meses, estará funciónando lo que será la nueva parte de Lérida, el polo de desarrollo regional. Entidades como la Cruz Roja, Telecom, la Caja Agraria ya estan adelantando sus proyectos y varias industrias ya comenzaron su instalación. Mientras, avanzan la recuperación de los distritos de riego, la construcción de granjas campesinas con prestamos y largos plazos con el fin de que ellos mismos produzcan su alimentación.
Por supuesto estos planes de inversión, construcción y desarrollo no sólo cobijan a Lerida sino a otros municipios afectados como Ambalema, Honda, Mariquita, Guayabal y otros para los cuales también habrá inversiones oportunas pero, las mayores fuentes de trabajo y producción para beneficio de toda la región estarán concentradas en Lérida: en lugar de dispersar esfuerzos en obras más pequeñas, Resurgir y el gobierno nacional comprendieron que era mejor dar el salto por medio de estas obras descomunales en un verdadero polo de desarrollo de la zona.
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