Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1994/10/17 00:00

CONSTRUCCION,TRADICION Y FUTURISMO

VIVIENDA EN BOGOTA, 23792

CONSTRUCCION,TRADICION Y FUTURISMO

CIUDAD ECOLOGICA
Las autoridades y los urbanistas quieren convertir a Medellín en una ciudad modelo en el tema ecológico.
SERT Y WIENER SON dos personajes bien conocidos por quienes han tocado el tema del urbanismo en la ciudad de Medellín. Sólo hasta la década de los 50 la planeación urbana empezó a tomarse en serio y estos dos europeos vinieron a diseñar un plan de desarrollo y a decir: la ciudad crecerá así. Hablar de urbanismo implica hablar de vías, de amoblamiento urbano, de espacios y servicios públicos, de paisajismo, recreación y, resumiéndolo en una sola palabra, de diseño. Pero este concepto, más allá de consolidarse en estrategias o políticas, se fundamenta en el hombre como habitante de las ciudades. Y es que el hombre es quien le da validez al espacio físico y en éste crea y recrea todo un tejido social de vivencias. Es apartir de las posibilidades que las ciudades le brindan al hombre para realizarse en sus espacios, como pueden juzgarse las bondades de cualquier diseño urbano. Bajo esta perspectiva se puede, entonces, analizar al Medellín de hoy.
A pesar de la condición topográfica, Medellín es una ciudad que se ha transformado vertiginosamente. Su desarrollo se ha fundado básicamente en grandes planes viales para el tráfico vehicular y en la prestación de excelentes servicios públicos. Hoy, obras de envergadura han hecho que el país ponga sus ojos en ella como una tierra que promete futuro. Sus habitantes, que escasamente se les conoce como medellinenses, están saliendo de una profunda crisis producto de la violencia y el narcotráfico. Sin embargo, por sus calles se percibe el espíritu de una raza con brío que ha puesto a funcionar un metro, que está reactivando su centro y que crece a un ritmo acelerado en todos sus campos. Medellín otra vez mira hacia su río y hacia sus zonas verdes. Más de 500 esculturas embellecen sus calles, y sus ciudadanos están nuevamente domesticando su ciudad para poder habitarla.
La nostalgia todavía envuelve muchos lugures por los que transitó su historia. El parque de Berrío o el parque de Bolívar, Guayaquil o Junín. No en vano muchas generaciones miran impávidas lo que ha quedado de la ciudad que algún día sintieron suya. Pero los recuerdos no impiden ver la bonanza de energías que se tienen para sacar adelante la ciudad que algunos llaman de la eterna primavera.

EL METRO
El tren metropolitano, con detractores o sin ellos, va a significar un cambio sustancial en la estructura de funcionamiento urbano. La ciudad va a sufrir un estiramiento hacia el norte y hacia el sur. Medellín podrá cruzarse en media hora y esto implica que importantes sectores se conviertan en polos de desarrollo, con el solo hecho de que el tren llegue allí. En el norte Niquía serán la estación de acopio de todos los municipios de la zona. Esta nueva posibilidad, aunada al parque de Las Aguas, a una terminal de carga, un puerto seco y transporte férreo hacia la Costa Atlántica, permitirá un desarrollo nunca antes pensado sin este sistema de transporte. El sur, por su parte, se ha convertido en la tierra con mas valor en la ciudad. La Estrella, dice Juan Guillermo Londoño, presidente de Coninsa, y Ramón H. Londoño, es la bella durmiente en materia de desarrollo urbano. El metro. la calidad de sus servicios públicos, sus zonas verdes y vías como Las Vegas y la Regional, colocan el sur como la mejor tierra para proyectos futuros. Todo esto lo prueba la proporción del valor de su tierra con respecto al norte que es de uno a tres.
Cada estación se prevé como un futuro punto alrededor del cual se tejerán actividades que tiendan a desarrollar dicha zona. Planeación Metropolitana, tomando cartas en el asunto tiene proyectado un plan viál que consistirá en un sistema integrado de transporte dando prelación al sistema colectivo y alimentando de pasajeros las estaciones del metro. Se contempla así mismo, habilitar las laderas con el fin de construir vías de continuidad para que a ellas lleguen las vías departamentales y así acceder a los demás municipios sin cruzar, necesariamente, el centro de la ciudad. En los locales comerciales que se erguirán a lo largo de sus dos líneas, las valorizaciones se manejarán en función del número de peatones o tráfico potencial o real que exista.
Pormedio de las campañas educativas y la formación de usuarios, la Empresa Metro quiere que los ciudadanos de Medellín se apropien de éste y que aquellos espacios públicos que brinda, sean utilizados para tal fin. El amoblamiento urbano ha sido diseñado por estudiantes de la Facultad de Diseño de la Universidad Pontificia Bolivariana y el paisajismo planteado que no es otra cosa que el diseño del verde, pretende que cada estación sea diferente, 50 especies de árboles urbanos que floreen en diferentes colores, harán honor a la Medellín, ciudad de las flores. La inversión total será de 14 millones de dólares. Así mismo un comité artístico y cultural estará encargado de escoger aquellas obras de arte que haran parte del amoblamiento de las estaciones y los venteros ambulantes, que son un fuerte sector de la economía informal, serán organizados dentro del espacio público.

EL CENTRO DE MEDELIN
Las opiniones son divergentes en cuanto al crecimiento de Medellín y a aquellas acciones que, urbanísticamente hablando, concilien identidad y desarrollo. El arquitecto Laureano Forero, quizas una de las personas que más conoce sobre el tema, es un promulgador rotundo de la revitalización que debe hacerse con el centro de la ciudad. Para ilustrar esto, Forero cuenta cómo cuando José Luis Sert regresó, hace como 20 años, parado en las escalinatas de la Cámara de Comercio sobre la avenida Oriental, con pleno acento catalán dijo: "Pero habéis dejado la ciudad de un solo piso". Con esto pretende demostrar que siguiendo los patrones europeos que han inspirado su conformación, hay que densificar el centro. Esto quiere decir que hay que construir edificios que puedan albergar dentro sus propios vehículos y así aumentar los habitantes de este sector, conservando sus características esenciales y haciéndolo más seguro. El corazón de Medellín sigue siendo, sin embargo, un polo de desarrollo gracias a proyectos como el parque de San Antonio, el Centro Administrativo La Alpujarra, el Edificio Inteligente de las Empresas Públicas de Medellín y el comercio alrededor. La zona sur del centro se está vigorizando a ritmos más acelerados que su zona norte -parque de Berrío- y será un punto neurálgico en el crecimiento de la ciudad. Con el parque de San Antonio se vendieron en 24 horas 6.000 millones de pesos en locales comerciales que fluctuaban entre un millón y medio de pesos y tres millones 800.000 pesos el metro cuadrado.
Las últimas tres administraciones de alcaldes populares se han caracterizado por la continuidad de su planes y por la recuperación de la confianza de los ciudadanos en sus instituciones. Luis Alfredo Ramos ha comprendido la urgencia que Medellín tiene de resolver su problemas y ha fomentado, al mismo tiempo, la participación ciudadana en dichas soluciones. El parque Juan Pablo II, el Ecoparque Cerro El Volador, el parque de la Paz, Las Aguas, La Ladera, etc. demuestran que su administración comprende la importancia de la recreación y el concepto de urbanismo inspirado en el hombre. Está demostrado que existe una fuerte relación entre violencia y recreación. De ahí que fomentar el esparcimiento del ciudadano sea un hecho que tangiblemente se revierte en tranquilidad para la ciudad.

ZONAS VERDES Y CONTAMINACION
El Area Metropolitana cuenta aproximadamente con unos l4 parques recreativos que funcionan como verdaderos pulmones de la ciudad y unos ocho en proyecto.
Sin embargo, la proporción de metros cuadrados de zonas verdes por habitante en Medellín en sólo de 3 m2, mientras en algunas ciudades de países desarrollados como Londres es de 27 m2 o como en París de 8 m2. Inclusive Bogotá, por su misma topografía, posee un mayor promedio y cada habitante disfruta de unos 5 m2. Esta situación es una clara radiografía de la forma desordenada y desarticulada como ha crecido Medellín. Sin descartar la ardua labor del alcalde verde, Jorge Molina Moreno, sólo hasta hoy la preocupación de los diferentes sectores sociales por la naturaleza, empieza a calar hondo en la ciudad. Con institutos como Mi Río, que propende por la recuperación de la cuenca del río Medellín y que para 1999 recogerá el 75 por ciento de los desechos industriales que se vierten al río, con Empresas Públicas y los proyectos alternos a sus obras, con las Empresas Varias que recogen diariamente 1.000 toneladas de basura y muchas propuestas más, la ciudad ha comenzado a reverdecer y a purificarse. La concienca y el deseo de una vida mejor ha puesto a los medellinenses no solo a planear su desarrollo desde el punto de vista urbano sino también a trabajar para erradicar su violencia, mejorar su educación y su salud, fijando todos sus objetivos en un futuro que promete ser brillante.-

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