Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/04/23 00:00

Cuarentona y sofisticada

2006 es un año de cambios para Monómeros: se van los socios colombianos y se alista para enfrentar el TLC., 78534

Cuarentona y sofisticada

Inicialmente al presidente Carlos Lleras Restrepo no le llamó la atención el proyecto de construir una planta para producir un sofisticado material que sirviera para la fabricación de nylon, la materia prima de las medias. No le veía proyección social. Meses después le ampliaron el proyecto y le propusieron que esa planta también produjera fertilizantes. Eso sí le gustó porque contribuiría con el desarrollo del agro y la producción de alimentos.
La planta fue inaugurada en 1971 y desde entonces ha sido líder nacional y regional en los países del grupo andino en la producción de fertilizantes y caprolactama, la fibra con la que se produce el nylon. En octubre de 1969 la empresa reclutó a un grupo de 120 bachilleres para capacitarlos en el arranque de las plantas, de los cuales aún permanecen trabajando 30. A esos los conocen como el grupo de los ‘Pioneros’, cuando entraron tenían entre 18 y 20 años y sólo han trabajado en Monómeros. En octubre del año pasado les rindieron un homenaje.
Hoy soplan vientos de cambio en Monómeros Colombo-Venezolanos. Ecopetrol y el Instituto de Fomento Industrial (IFI) han decidido vender su participación a su socio, la venezolana Pequiven, que quedará con el 80 por ciento de la empresa. Así, esta compañía que nació en 1965 dejará de ser un proyecto binacional,
Pero así como hoy pueden sentir sus empleados y directivas que se encuentran en una empresa estable, con proyección y futuro, los primeros años fueron difíciles. A los tres o cuatro años de haber entrado en producción, el gobierno nacional a través de la Caja Agraria hizo una importación masiva de fertilizantes, perjudicando el mercado nacional y obligando a los socios colombo-venezolanos a capitalizar para evitar el cierre.
Desde el principio, Monómeros ha contado con un socio importante para su crecimiento y competitividad: la compañía holandesa DSM, que ha transferido conocimiento y tecnología. Los primeros superintendentes de operaciones y mantenimiento, los jefes de sección y supervisores, fueron capacitados en Holanda de un grupo de los jóvenes reclutados en 1969. Con ellos y una junta directiva integrada por venezolanos, holandeses y colombianos Monómeros arrancó con el augurio de ser la empresa pionera en el proceso de integración andina. Y los principales mercados fueron Chile, Perú y Venezuela. La participación de los holandeses se refleja en la sala de juntas que lleva el nombre de Jan Wijbrands Spin, el decano de los miembros del consejo directivo, con 22 años continuos asistiendo a sus reuniones.
Ubicada sobre la Vía 40, a pocos metros del río Magdalena y teniendo como vecinos a los habitantes del barrio Las Flores, la empresa ha adquirido una cultura de altos estándares de seguridad. Esta se destaca en una visita a las instalaciones. El orden en que se encuentra cada cosa, la secuencia de las 17 plantas que se conectan unas con otras, la limpieza en los talleres y bodegas, la seguridad para circular internamente, el mantenimiento programado de cada planta que permite que se puedan tener hornos para producir nutrientes para animales a 1.300 grados centígrados (purina o soya), o amoníaco líquido a menos 30 grados, indican un alto grado de control en procesos considerados de alto riesgo.
Monómeros Colombo - Venezolanos tiene hoy razones para celebrar. El año pasado obtuvo una utilidad neta de 33.137 millones de pesos, sus plantas producen las 24 horas del día para satisfacer una creciente demanda nacional e internacional y las proyecciones de crecimiento son bien optimistas.
En 2005 la compañía vendió 714.497 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de 13 por ciento en relación con 2004. Adicional a los ingresos por ventas, Monómeros es socia de varias empresas afines en Colombia, Venezuela y las Bahamas. Entre ellas se destacan: Ecofertil (una participación del 94,92 por ciento), que tiene una planta de producción de mezclas; Compass Rose Shipping (50 por ciento), sociedad naviera con sede en las Bahamas, dedicada al transporte marítimo de carga de Monómeros y de terceros y Vanylon (49,99 por ciento), con sede en Barranquilla dedicada a la producción y comercialización del nylon textil.
Las ventas de las filiales de Monómeros en 2005 suman 133 millones de dólares, que agregados a los 308 millones de dólares de la empresa matriz, dan un total de 441 millones de dólares en ventas en 2005. Aunque sólo exporta el 11 por ciento de su producción, Monómeros atiende mercados como el norteamericano, asiático, europeo y América Latina y el Caribe, siendo Brasil, Chile, Argentina, Estados Unidos, Venezuela, China y Ecuador.
Neftalí Camacho, vicepresidente de proyectos corporativos, dice que en sus 40 años de existencia se ha podido armar una empresa muy integral comprometida con estándares de calidad internacional y actualizada tecnológicamente. Eso le ha permitido con la misma capacidad instalada producir el doble de caprolactama y de fertilizantes.

El futuro
El presidente de Monómeros, Héctor Rodelo Sierra, considera que en la globalización es donde se dan las mejores condiciones y está el potencial de expansión. Según él, el sector textil logró excelentes condiciones en el marco del TLC con Estados Unidos, lo que favorecerá las exportaciones a ese país. En cuanto a las perspectivas para el año 2006, existen preocupaciones alrededor de variables macroeconómicas como la tasa de cambio y su efecto sobre el sector productivo y la incidencia de las alzas de los energéticos, entre ellos el gas natural.
La empresa trabaja en un proyecto para abastecerse de amoníaco que en la actualidad se importa de Trinidad y uno de roca fosfórica, materia prima que importa de Marruecos. “La idea, dice Rodelo, es desarrollar una planta de amoníaco que nos abastezca de materia prima, exportar los excedentes y empezar con una explotación regional de roca fosfórica con yacimientos probados en Norte de Santander y Venezuela”. También adelantan expansiones portuarias en Buenaventura y Barranquilla para incrementar la capacidad de descargue de los barcos que traen la materia prima y productos finales, con el propósito de lograr disminución en el costo de los fletes.
Otros planes también orientados a la disminución de costos, son los de generar energía a partir de carbón para operar sus plantas. Al sur del Atlántico se contempla la construcción de una planta de alcohol carburante que compraría la caña que produzcan los agricultores de la zona y para ello llevan 18 meses realizando estudios y pruebas que auguran un desarrollo agroindustrial importante para esa zona del departamento, especialmente en lo relacionado con la generación de empleos.
Cuatro décadas después de que los presidentes Raúl Leoni de Venezuela y Carlos Lleras de Colombia acordaran conformar esta sociedad multinacional andina, inaugurada cuatro años después por Misael Pastrana, la empresa continuará su camino con capital y experiencia petroquímica venezolana. n

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