Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2003/11/30 00:00

Del caos a la troncal

Comienzan las obras de adecuación de la carrera 30 (NQS) y la Avenida Suba al sistema Transmilenio. Durante 2004 los bogotanos tendrán que soportar drásticos cierres viales y congestiones en las principales arterias de la ciudad.

La primera etapa de ejecución de las obras que se inició el pasado 21 de noviembre en la avenida NQS (la carrera 30 y su prolongación por la Avenida del Ferrocarril) y que a mediados de enero comenzará en la Avenida Suba, hace prever que el tránsito de la capital se verá gravemente afectado durante los próximos 18 meses, tiempo de duración de las obras. "La Secretaría de Tránsito y Transporte en coordinación con el IDU y el contratista, han analizado todas las alternativas posibles para evitar que los problemas de congestión que finalmente sabemos va a producir el inicio de las obras sea traumático, por lo tanto se espera que la ciudadanía tome vías alternas como la carrera séptima, la Autopista Norte, la Avenida Boyacá o la Avenida Circunvalar para prevenir represamientos", dijo Javier Hernández, secretario de Tránsito de la capital.

Teniendo en cuenta la magnitud de las obras tanto Tránsito y Transporte como el IDU tienen planeado mantener varias unidades de tránsito en cada uno de los tramos en construcción con el fin de mantener el control vehicular de las zonas en las que se presente mayor congestión. Además, según la Secretaría de Tránsito, permanentemente se tendrán dispuestas dos grúas, señalización específica sobre desvíos y vías alternas así como guías de tránsito. Igualmente el contratista de la obra se ha comprometido a tener permanentemente 50 paleteros a lo largo de la construcción. Todas estas medidas tienen la finalidad de evitar que el trauma vehicular sea más severo y que los bogotanos queden atascados en la congestión desatada por las obras.

La NQS en construcción

Las obras de adecuación de la NQS que entraron en marcha desde el mes de noviembre, atravesarán la ciudad desde la calle 92 al norte hasta el extremo sur de la capital, en los límites con Soacha. Son 19,5 kilómetros que incluyen calzadas, portales, ciclorrutas, 11 estaciones y 14 puentes peatonales, además de un nuevo puente vehicular en la calle 92.

Esta nueva troncal, que será la primera obra de tipo otorgada por concesión y cuyo costo total será de aproximadamente un billón 200.000 millones de pesos, generará alrededor de 15.000 empleos y ofrecerá a los capitalinos, a partir de mediados de 2005, tiempo estimado de entrega de la obra, una mayor cobertura de transporte, además de la posibilidad de disminuir considerablemente los tiempos de desplazamiento de los trayectos entre el norte y el sur de la ciudad. Durante esta primera etapa de construcción los trabajos en la NQS se dividirán en dos tramos, el primero de la calle 68 a la calle 10 y el segundo de la calle 68 a la calle 92.

Para el primer tramo se tiene previsto el cierre total de calzadas lentas de la carrera 30 en ambos sentidos, de la calle 68 a la calle 54, y de la calle 26 a la calle 10, las calzadas rápidas estarán disponibles.

En el segundo tramo que va de la calle 68 a la calle 92, se tiene presupuestado el cierre total de la calzada oriental de la carrera 30 (cuatro carriles) desde la calle 68 a la calle 80 y de la calle 80 a la calle 92, donde habrá disponibilidad de dos carriles de contraflujo por la calzada oriental.

Finalmente, aunque se contempló en algún momento ampliar el horario del pico y placa, durante esta primera etapa de trabajos la Secretaría de Tránsito no hará modificaciones en espera de que el flujo vehicular no sufra mayores traumatismos en los próximos meses. Esta decisión, según Javier Hernández, estará sujeta, por supuesto, al comportamiento del tráfico en cada uno de los tramos.

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