Lunes, 23 de enero de 2017

| 1985/04/01 00:00

DESARROLLO INDUSTRIAL

DESARROLLO INDUSTRIAL

EL ETERNO ROL DE LOS GREMIOS
Entre el gobierno y los gremios se presenta continuamente una pelea de perros y gatos que termina favoreciendo las acciones descoordinadas. El futuro de la industria nacional mientras tanto sigue en veremos.
En su discurso ante el XXIX Congreso Nacional de Acopi, celebrado en Bogotá, en octubre del año pasado, su presidente saliente Francisco De Paula Ossa iniciaba suintervención citando las palabras de Belisario Betancur ante el mismo cóngreso celebrado en Medellín en 1978, cuando entonces era candidato a la presidencia y en las cuales decía a propósito de las peticiones de los gremios: "Todo congreso gremial, y los de Acopi no creo que sean la excepción, suelen repetir endémicamente dos terceras partes de su agenda año tras año, asamblea tras asamblea.
Ese es el resultado lógico y lamentado del hecho de que los principales reclamos de los gremios, en casi su totalidad dirigidos a los voceros del gobierno, permanecen a menudo, atendidos apenas a medias o inatendidos del todo, por lapsos indefinidamente largos". Y más adelante el conferencista anotaba: "Nos enaltece la amistad del señor Presidente de la República, pero, acogiéndonos al lenguaje popular, debemos decir que, la mayor amistad más claridad". Porque a las palabras afectuosas del candidato no han seguido las consecuentes acciones del presidente".
Este parece ser el eterno papel de los gremios, convertidos en plañideras incomprendidas, debido a la desatención de los gobiernos. Sin embargo los gremios son muchos más que eso. Desempeñan una labor fundamental en la investigación y el análisis de las estadisticas de su propio sector, prestan asesoria y ayuda técnica en diferentes campos y desarrollan políticas y planes especlficos de acción que presentan a los gobiernos como contribución a la llamada política concertada.
Al iniciarse el actual gobierno los medianos y pequeños industriales presentaron una estrategia combinada tendiente a revitalizar su sector, compuesta por cinco puntos fundamentales cuyos títulos eran: Empleo, Recuperación de la Inversión Productiva (es decir el abandono de una economía especulativa, por un impulso a los sectores de la producción), el Desarrollo Industrial Selectivo mediante una política de Parques Industriales Especializados, el Impulso al sector Exportador Mediano y Pequeño, y finalmente, la Estabilidad Política, es decir, La Paz. Adicionalmente se proponían un Banco de Desarrollo Industrial y una gran comercializadora para exportaciones conjuntas. Esta estrategia no fue contemplada en el Plan de Desarrollo Cambio con Equidad, ni tampoco se ha tratado sobre la misma en ocasiones posteriores.
Pero ahí no terminan las desilusiones del sector. La Junta Monetaria negó un crédito de 5 mil millones de pesos dejando sin piso las esperanzas de financiación de cartera o ensanchamiento de la producción de muchas empresas. Otra de las críticas más fuertes se refiere a la falta de una definición de políticas en la sustitución de importaciones y a que mientras para la gran empresa se han constituido fondos de capitalización, se eliminó la doble tributación y se nacionalizaron pérdidas en algunos casos, para la sociedad limitada productiva se estableció una renta presuntiva que a la larga significará reforzar las pérdidas.
Finalmente se reclama una acción enérgica del gobierno que garantice la disminución real del costo del dinero, pues las industrias consideran que están trabajando para los intermediarios financieros, ya que la solución propuesta por el gobierno, que este mismo denominó "Pacto de Caballeros" no funcionó en la mayoría de los casos..
A todas éstas el Presidente en el Palacio de Nariño ha pedido a los industriales su apoyo en las gestiones de paz y en el campo económico les ha solicitado su concurso para alcanzar metas que tienen que ver con la continuidad de un flujo de crédito externo sostenido, el complemento de la inversión extranjera, el mantenimiento de un control a las importaciones y el empeño por aumentar las exportaciones. Por su parte los gremios han manifestado que en principio están dispuestos a colaborar, siempre y cuando ello se entienda como un inicio de acuerdo para lograr acciones decididas en otros campos que son de su interés.-
¿QUIEN AYUDA A LA INDUSTRIA?
Al Estado colombiano correspon de financiar y fomentar el desarrollo industrial. Los gremios pueden colaborar, pero son los industriales quienes finalmente tendrán que poner a prueba toda su capacidad.
El Instituto de Fomento Industrial (IFI) fue creado en 1940 como una sociedad de economía mixta adscrita al ministerio de Desarrollo económico y sometida al régimen de las empresas industriales y comerciales del Estado, con el fin de "promocionar la fundación, crecimiento o fusión de empresas orientadas a la explotación de industrias básicas y de primera transformación, cuando las inversiones, por sus costos, por sus características o por su riesgos no puedan ser asumidas por el sector privado". Además de esas funciones, el IFI presta las de corporación financiera y agente fiduciario, obteniendo de esta manera su financiación a través de la emisión de Bonos y otros papeles negociables en las Bolsas de Valores.
Para 1984 el programa de créditos del IFI sobrepasó los 14.000 millones de pesos, heredando del año anterior una cartera de unos 15.500 millones, constituyéndose en la Corporación de Fomento más grande del país. Dentro de las políticas determinadas para el otorgamiento de créditos se encuentran el incremento de la productividad nacional y la mayor utilización de la capacidad instalada; el incremento, la diversificación de exportaciones y la sustitución de importaciones; el uso racional de los recursos energéticos y la preservación del medio ambiente; y, finalmente, la generación de empleo.
Sin embargo como sus objetivos lo indican, el IFI está enfocado a financiar y apoyar grandes industrias solamente, entre las que se encuentran algunas tan importantes como: Vikingos., Copescol, Frigopesca, Texpinal, Empaques del Cauca, Catsa, Ingenio Risaralda y-Agrozulia, en el sector agroíndustrial; Alcalis de Colombia, Monómeros Colombo-Venezolanos, Sucromiles, Pennwalt, Colclinker, Calime y Cerromatoso, en el sector Quimico-Minero; y Sofasa, Compañía Colombiana Automotriz, Conastil e Intelsa, en el sector metalmecánico.
En cuanto al fomento de la mediana y pequeña industria, no existe en el país un organismo dedicado a su impulso. El gobierno ha declarado su interes en promover lo que se ha llamado la micro-empresa. Algunas fundaciones como Carvajal y Compartir han realizado programas pilotos y adicionalmente se han otorgado créditos por 1.300 dólares en promedio, generando cada uno de ellos una media de 1.6 nuevos empleos. Un plan presentado recientemente por el gobierno contempla la capacitación de 39.576 micro-empresarios de los cuales 19.788 (la mitad) recibirán créditos provenientes de fondos aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo, cuyo monto promedio será de 1.000 dólares por micro-empresario.
A estos planes los pequeños y medianos empresarios alegan que las micro-empresas son algo que difiere en mucho de las industrias organizadas, pues "no son una fuente permanente de empleo, casi siempre son unidades familiares o artesanales denominadas "Industrias de garaje", que no tributan al fisco por lo regular y no ofrecen al país avance tecnológico alguno". Al respecto ya hay un decreto impulsado por los mismos industriales, el 1561 del 22 de junio de 1984, por el cual se define el sector pequeña y mediana industria, y se le diferencia de la gran industria y la micro-empresa. Está pues abonado al terreno. para iniciar una politica agresiva y real de fomento a la industria "no grande" en nuestro país. -

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