Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1992/06/01 00:00

DIA DE LA MADRE

DIA DE LA MADRE

LAS VISITAS DE MARIA
FRANCIA, LA SALETTE, 19 DE SEPTIEMBRE DE 1846. Se registra la aparición de la Virgen María a los pastorcitos Melania Calvat y Maximino Giraud y les dice que no pueden publicar su secreto hasta 1878 . La Virgen se identifica como Nuestra Señora de las Lágrimas.
Portugal. Fátima. 13 de mayo de 1917. La Santísima Virgen María se aparece a tres niños pastores en un lugar denominado Cova de Iría y se identifica ante ellos como Nuestra Señora del Rosario
Alemania, Heede, primero de noviembre de 1937. La Virgen María se aparece a cuatro niñas de 14 años y se identifica ante ellas como la Reina de las Almas del Purgatorio.
España, Garabandal, 2 de julio de 1961. En la festividad de la Visitación de Nuestra Señora, la Virgen María se aparece a cuatro niñas y se identifica como Nuestra Señora del Carmen.
Yugoslavia, Diacovich, 24 de junio de 1981. El día de la Festividad de San Juan Bautista, seis jóvenes aseguraron tener una visión. La Virgen María se presentó como "Reina de la Paz".
Recientemente en Pereira, Colombia, se registró la aparición de la Virgen María a una joven de 16 años de edad que se convirtió en protagonista de una experiencia religiosa común en varios países del mundo: la aparición de la Virgen María, Madre de Dios y Madre de la humanidad.
Miles de peregrinos, curiosos, turistas y hasta incrédulos se acercan a los lugares de las apariciones para comprobar los fenómenos. Algunos salen transformados del lugar, otros con reservas y unos cuantos aseguran no haber visto ninguna manifestación. Lo cierto es que la frecuencia de las apariciones marianas en el mundo durante los últimos 20 años ha dejado en evidencia que algo sucede.
Naciones como Yugoslavia, Japón, Chile, Ecuador y México, entre otras, han recibido en los últimos 10 años esta santísima visita que entrega intensos mensajes para los hombres. Y aunque estas apariciones han incrementado el fervor mariano en la Tierra, son muchas las dudas que quedan sobre el tapete para aceptar o no estas experiencias.
Mientras para algunas personas es fácil creer en las apariciones, otras las ponen en tela de juicio y otras cuantas las consideran inexistentes.
El tema no es nada fácil de abordar. Hay quienes se han dejado tocar el corazón durante las apariciones de María y difunden su mensaje por donde van cruzando. Hay quienes piensan que las apariciones no pasan de ser fenómenos exclusivamente naturales y, por lo tanto, que no tienen ninguna interpretación religiosa.
Podría pensarse que en esta materia entre gustos no hay disgustos. Pero lo cierto es que al hablar de las apariciones de la Virgen María en cualquier lugar del mundo, las opiniones son diferentes.
SEMANA consultó la opinión de un sacerdote diocesano cuyo enfoque es teológico y bíblico, un sacerdote jesuita amigo de una de las videntes de Garabandal, España, y de un laico abogado y economista, perteneciente al Centro María Reina de la Paz.
El sacerdote diocesano comienza a hablar pausadamente. Para él la prudencia y la claridad sobre este tema que ha despertado tanto debate, son esenciales.
Asegura que el campo de la fe se sale de lo que se puede constatar, de lo medible y de la historia. El campo de la fe va al encuentro de Dios. En ese sentido, el problema de las apariciones es el contacto entre este mundo tangible en el que vivimos y ese otro que no se puede tocar.
" El punto central del cristianismo - asegura- son las apariciones de Jesús resucitado. En el caso de las apariciones marianas el fenómeno es el mismo pero con dos distinciones fundamentales. La primera es que el centro del cristianismo es Jesús y la Virgen María como Madre de Dios y de los hombres, conduce hacia Jesucristo. Y la segunda es que las apariciones del Evangelio son universales para todos los cristianos sean católicos o no. Son dogma de fe, mientras las apariciones de María son personales y puede no creerse en ellas y seguir perteneciendo a la Iglesia. "
Para el sacerdote diocesano consultado, el hecho mismo de las apariciones de la Virgen María casi siempre se presenta en momentos de crisis cuando "el hombre siente que se fue el sentido de la vida y siente que necesita a Dios, se acerca a El.
Tanto los protagonistas de la aparición como los que van a ella se ponen en contacto con Dios, con el sentimiento maternal de su amor que es María como Madre de Dios ".
Ahora bien, sobre el hecho de las apariciones en sí, el sacerdote asegura que tiene elementos subjetivos y objetivos. El contenido de las revelaciones de la Virgen ya está escrito y para él la autenticidad de una aparición está en que produce una transformación real tanto en el vidente como en las personas que creen en esa experiencia.
Por su parte, tanto el sacerdote jesuita como el laico abogado economista, aseguran que las apariciones de la Virgen María son reales. Al igual que el sacerdote diocesano, opinan que el hecho de que la Virgen María haya ascendido a los cielos glorificada en cuerpo y alma hace posible su aparición.
Pero, ¿por qué y para qué se aparece la Virgen María? Según el sacerdote jesuita, "el contenido de las apariciones nos da las intenciones de la Virgen".
El laico asegura que la misión de la Virgen María es hacer un llamado a la conversión. "Que las personas entreguen su corazón a Jesucristo -asegura-. Lucía, una de las videntes de Fátima dijo que la Virgen María es la última oportunidad que Dios le da al mundo para salvarse". Y citan las palabras del cardenal Joseph Ratzinger durante su entrevista con el periodista Vittorio Messori cuando le preguntó por el Tercer Secreto de Fátima y el por qué no se ha revelado. El cardenal respondió: " Porque según el juicio de los Papas, no añadirá nada a lo que un cristiano ya sabe sobre esa revelación, o sea: el llamado radical a la conversión, la gravedad absoluta del momento histórico los peligros que se presentan en la vida de la fe del cristiano y del mundo, y la importancia de los últimos tiempos ".
Los especialistas en las apariciones marianas coinciden en señalar que los puntos básicos de las revelaciones de la Virgen María son la conversión y penitencia para salvarse. A estos puntos se suma la importancia de la oración diaria, el Rosario, ayuno frecuente, confesión y retomar la importancia de la Eucaristía en la vida cristiana. Esa es la esencia de los mensajes de la Madre de Dios y Madre de los hombres. -

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