Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1989/07/10 00:00

DIA DEL PADRE

DIA DEL PADRE

LA EDAD ES LO DE MENOS
Una de las experiencias más enriquecedoras y que transforma en mayor grado la vida de un hombre es tener un hijo.
Y si, además, este se tiene siendo el padre muy joven o demasiado maduro, la vida, que estaba organizada de cierta manera, da un gran vuelco y el cambio se hace radical.
Un muchacho Joven, de 18 o 20 años, esta acostumbrado a salir a bailar, a beberse unos tragos con sus amigos, suele vivir en la casa de sus padres, estudia y tiene su vida organizada. Pero de pronto se enamora, se casa prematuramente y casi de inmediato viene un bebé.
Ahora debe quedarse en casa por las noches para cuidar al niño. Los gustos y los lujos que antes se daba ahora se irán en comprar pañales, biberones, mamelucos...
Aunque la mama del bebe suele dejar el estudio mientras lo cuida, el papa joven prefiere seguir estudiando, si tiene una ayuda económica para sostener su nueva familia. De lo contrario, se vera en la necesidad de suspender su estudio, o por lo menos combinarlo con el trabaJo. El resultado será poquísimo tiempo para dedicárselo a su esposa y a su hijo.
Su vida, en cualquier caso, girara alrededor del niño. Si hay que salir, se sale con el bebé, porque encontrar quien lo cuide hoy en día es muy difícil. Un hijo cambia a un muchacho joven hasta en la forma de pensar y le otorga una madurez y una alegría que ninguna otra cosa le podría dar. Además, en la época actual, al padre le toca encargarse de los hijos y de la casa en la misma medida que a la madre, y tiene entonces que volverse "casero".
Armar una familia cuando se es tan "sardino", produce un inmenso temor. Temor por la inseguridad económica y temor a no tener la madurez suficiente para criar de la mejor forma a los hijos, aunque se tienen tan recientes los errores cometidos por los padres en su propia educación, que se hace factible cuestionarlos y no volver a cometerlos.
La relación entre un padre joven y su hijo suele ser muy buena toda la vida, puesto que compartiran muchos gustos y aficiones y el padre entendera más fácilmente sus problemas y sus ambiciones.
En el otro extremo esta el hombre maduro, con su vida completamente hecha, sus caprichos y sus rutinas. No tenía, hasta entonces, cabida en su historia para un hijo. y Aunque éste llega a "desordenarle" la vida, también se la llena de color. Tener un niño por primera vez a una edad avanzada trastorna sobremanera la cotidianidad de un hombre.
El papá maduro suele ser mas consentidor y permisivo con sus hijos que los demás padres. Ya esta un poco cansado y por esto regañará menos y castigará también en menor medida; por otro lado, el papa añoso tiene ya toda una experiencia por delante para transmitirle y con la cual enriquecer a su hijo Y como ya ha hecho practicamente todo lo que tenía para hacer,le queda mucho tiempo disponible para su hijo.
Pero tener un hijo siendo un "papá viejo", tiene sus desventajas. Una de las mayores esta en la relación que se establece entre ellos sobre todo por la enorme diferencia generacional, la que conlleva el choque en cuanto a gustos y aficiones y en el modo de pensar determinado por la época en que se vive. Pero de esta circunstancia el "papá viejo", puede sacar su ventaja estar siempre al día cor los gustos y aficiones de los muchachos y mantener su espíritu siempre joven.
En definitiva, en cualquiera de los dos casos, la paternidad se asume de una forma diferente, pues rompe con la vida cotidiana de una persona que no tendría edad para estar criando.La relación que se establece entre padre e hijo, en ambos casos, toma un caríz distinto. La del papá joven será casi una relación entre hermanos, mientras que la del padre maduro y su hijo tendrá una leve semejanza a la de un abuelo con su nieto, con todas las ventajas y desventajas que ambas relaciones pueden acarrear.

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