Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1987/12/14 00:00

DIANA PATRICIA

Por quinta vez Santander se lleva la corona

DIANA PATRICIA

Por primera vez en un Concurso Nacional de Belleza de las 18 participantes, 13 eran favoritas. Normalmente, el último día del reinado la competencia se ha reducido a 3 ó 4 nombres para conquistar el título. En la noche del domingo pasado en el Auditorio Getsemaní de Cartagena, las comitivas de 13 departamentos confiaban aún en que su candidata podía ser la Señorita Colombia 1987-1988. Al conocerse la primera parte del veredicto del jurado, las delegaciones de 8 departamentos lo aceptaron con tristeza pero de buen modo, mientras las de Chocó, Córdoba Magdalena, Santander y Valle conservaban la esperanza, con la satisfacción de ver a sus reinas entre las 5 finalistas. Un fallo unánime del jurado consagró a la representante de Santander, Diana Patricia Arévalo Guerra como nueva reina de Colombia.
La serenidad con la cual Diana Patricia recibió el anunció, privó a los asistentes al auditorio y a los televidentes de todo el país de la manida escena de la reina enjugándose la furtiva lágrima del triunfo. "La tranquilidad de la reina siempre me sorprende", afirmó Soledad de Polanía, su chaperona,quien recordó como la noche del 2 de octubre, poco después de ser coronada como Señorita Santander, Diana Patricia mantuvo la calma cuando el entusiasmo de los asistentes al Club Campestre de Bucaramanga hizo derrumbar la tarima en la que se cumplía la ceremonia.

CRECE LA AUDIENCIA
Paradójicamente en la ciudad de Colombia que proporcionalmente se ve menos el reinado es en Cartagena. El concurso se ha convertido en un gran espectáculo de televisión, que prácticamente ha desplazado a las tradicionales fiestas cartageneras del 11 de noviembre. Este año, en el que se efectuó la XXXV edición del reinado, por primera vez se inició oficialmente el 12 con la lectura del bando y el desfile de carrozas, a pesar de que las participantes habían llegado en el mismo avión a la Ciudad Heróica una semana antes. Lo primero que llama la atención al mirar el programa cumplido por las reinas durante su estadía en la capital de Bolívar, son los 5 días dedicados a los ensayos generales de la presentación en el Auditorio Getsemani la noche de la elección y coronación de la nueva soberana. Y ahí se comienza a notar el desplazamiento que han sufrido las fiestas por el espectáculo de televisión. El contacto de las reinas con la población cartagenera se ha reducido al Desfile de Carrozas y al de Las Balleneras que los colombianos pudieron apreciar en diferido en un programa especial de televisión, sin tener que dedicarse al difícil y ridículo arte de sacarle el cuerpo a los llamados "buscapies", o a esquivar los proyectiles de agua en bolsitas que son lanzados por los euforicos cartageneros indiscriminadamente, y eso para no hablar de los simpáticos borrachitos bromistas y de los ágiles danzantes, quienes haciendo gala de una brusca hospitalidad quieren desafiliar a los cachacos de los alcohólicos anónimos y a los turistas incluirlos dentro de la insólita coreografia de júbilo popular. Los visitantes se quedan con la duda si lo que más se repartió en las calles cartageneras fue agua, pólvora o bebidas alcohólicas. En el desfile de Las Balleneras, si bien las reinas navegan a prudente distancia de la costa quedan fuera del alcance de las bolsas de agua y de los borrachitos, sus remeros tienen que hacer cabriolas para evitar que algún "lobo de mar" estrenando lanchita de motor, se estrelle contra la nave real. Una de las candidatas dijo a SEMANA que del desfile de Carrozas "había salido más fatigada que si hubiera sumado los cansancios de los ensayos con Sonia Osorio".
Las 18 candidatas participantes habian llegado a Cartagena el jueves 5 de noviembre. Al día siguiente tuvieron el primer ensayo en el Centro de Convenciones en donde la famosa coreógrafa Sonia Osorio, les hizo las primeras pruebas para integrarlas al espectáculo. Inmediatamente la representantes de Córdoba y Guajira se destacaron como las mejores bailarinas y sorprendió el poco oido que poseía la de Atlántico; así la registro un periódico de Barranquilla en su suplemento. En los días siguientes las reinas tuvieron tiempo de visitar la ciudad y hacer los pregrabados que fueron exhibidos en el programa especial de televisión para la noche de la coronación. El martes 10, antes de partir para una cena de gala ofrecida en su honor en la Escuela Naval de Cadetes, las reinas hicieron una pequeña reunión en honor de la señorita Santander, quien ese día estaba cumpliendo 20 años. Allí departieron amigablemente, le cantaron el Happy Birthday y le partieron el ponqué.
Antes del medio día del miércoles 11 de noviembre, las reinas participaron en la sesión solemne del Concejo de Cartagena en el Centro de Convenciones y a cada una le correspondia leer un aparte del Acta de Independencia de la Ciudad Heroíca. Hay que decir que la mayoría de las reinas dejaron escapar durante la lectura una ligera influencia presidencial. En la noche el señor alcalde de Cartagena de Indias las invitó a su despacho para leerles el decreto en el cual las declaraba huéspedes ilustres y les entregó las Llaves de la Ciudad. Después de esta ceremonia semipública las candidatas desfilaron en el Club Unión durante un baile organizado en su honor.
En la mañana del jueves les fue ofrecido un desayuno en el Hotel Hilton por la firma Catalina, en el cual se les entregó el vestido de baño con el que se presentarían ante el jurado. A las dos de la tarde del jueves 12, se efectuó la lectura del Bando para dar comienzo oficial a las fiestas populares de la ciudad y una vez leído se inició el desfile de carrozas por las principales avenidas cartageneras. En la noche hubo un baile de disfraces en el Club Cartagena y las reinas se presentaron con lujosos trajes de fantasía. La reina de Magdalena, Alma Lucía Díaz-Granados luciendo un vestido realizado en dorado y coral, con caracoles en la parte de atrás, en el cual se utilizaron más de cinco mil piedras corales, canutillos y perlas doradas, se ganó el premio al mejor vestido. La señorita Valle, Olga Mercedes Arenas Sinisterra con un vestido de cleopatra elaborado en lamé dorado, totalmente rebordado en lentejuelas, canutillos y plaquetas de cristal causó sensación entre los asistentes y fue declarado fuera de concurso.
El viernes 13 las candidatas tuvieron su primera entrevista privada con el jurado integrado por las señoras Cristina Saralegui, directora de la revista Cosmopolitan, y Maria Capúa, ex reina de Italia y actual modelo y por los señores Giorgio Ferrara, italiano director de cine, Paul Dijoud, abogado y ex ministro de hacienda francés y Lord George Milford-Haven, Marqués de la familia Mountbatten. Carlos José Arévalo, padre de la Señorita Santander, dijo a SEMANA:"Mi hija llegó tan contenta después de la entrevista con los jurados, que ya en ese momento no dudé de que ella sería la reina".
En la tarde las candidatas participaron en el tradicional Desfile de Las Balleneras. Ya en este momento las reinas habían adquirido sus edecanes quienes habían sido asignados el martes anterior. En la noche durante un desfile en el Hotel Hilton, fue elegida la reina del Valle por el "Cabello más Lindo", evento patrocinado por Silueta cuyo premio fue de un millón de pesos para la ganadora. Después de esta elección uno de los asistentes comentó: "Ahora se va a poder decir que la señorita Valle perderá la Corona por un pelo".
El sábado en la mañana las candidatas hicieron su último ensayo en el Auditorio del Centro de Convenciones y en las horas de la tarde participaron en su presentación en traje de baño ante el jurado, desfile que los expertos consideran fundamental para la elección por que además por primera vez, las candidatas se presentan en público. El desfile se realizó en la piscina del Hotel Hilton. Los asistentes pagaron una cara boleta cuyo producido fue destinado a los damnificados de la tragedia de Villa Tina en Medellín. En la noche las reinas asistieron a un exclusivo baile en el Club Naval, al cual no asistió la prensa.
El domingo las candidatas tuvieron el día libre y a las 9 de la noche llegaron al Auditorio Getsemaní del Centro de Convenciones para la velada de elección y coronación. Allí desfilaron en traje de baño, bailaron la danza guajira de "Chichamaya" y finalmente desfilaron en traje de gala. La suerte estaba echada, los miembros del jurado tenían la palabra.
El auditorio estaba colmado. Las diferentes delegaciones y comitivas ocuparon sus puestos y se inició una batalla cordial de vítores a las 13 favoritas. Era una "elección en la que los pregoneros estaban de smoking", comento uno de los asistentes. Durante el desfile en vestido de baño los legos en materia de belleza pudieron aprender en qué consiste eso de las "carnes flojas" y qué son las llamadas "estrías" que con la "celulitis" hacen perder a una candidata un concurso de belleza. Los esfuerzos de Sonia Osorio, con sus nóveles y reales bailarinas guajiras, se vio compensado por el éxito. El hermoso diseño y colorido de las mantas que lucían las reinas, compensó los pequeños errores cometidos por las bailarinas que, dicho sea de paso, pasaron inadvertidos para la mayoría del público. El desfile en traje de gala fue culminante. Los más hermosos vestidos los lucieron, en opinion de los asistentes, las candidatas de Caldas, Adriana Escobar Mejía, la de Magdalena, Alma Lucía Diaz-Granados, y la del Valle, Olga Mercedes Arenas. La más ovacionada durante el desfile fue la candidata de Cundinamarca Tachi Neira Medina, quien puso de presente su dominio sobre los escenarios gracias a su experiencia como modelo profesional.

DE TRECE, CINCO
Concluido el desfile en traje de gala, el jurado dio a conocer el nombre de las cinco finalistas, por orden alfabético pero europeo, ya que pusieron la letra CH primero que la C. Ellas fueron Jazmín Oliveros Segura, señorita Chocó; Lucía Margarita Brun Brango, señorita Córdoba; Alma Lucía Díaz-Granados, señorita Magdalena; Diana Patricia Arévalo Guerra, señorita Santander; y Olga Mercedes Arenas Sinisterra, señorita Valle del Cauca. Inmediatamente hubo tristeza en las delegaciones de los otros departamentos y ésta se hizo más patente entre las de Antioquia, Atlántico, Caldas, Cauca, Cundinamarca, Nariño, Risaralda y Sucre.
Este año también se cumplió la ley inexorable de todos los reinados: "Siempre queda por fuera de las finalistas una candidata en la que todos están de acuerdo que debería estar allí". Esa ley se cumplió con la hermosa cundinamarquesa Thachi Neira Medina.
Las cinco finalistas respondieron a la suerte cinco preguntas elaboradas por el jurado con anticipación. La mejor respuesta la dio la señorita Magdalena, y paradójicamente la señorita Santander cometió un lapsus literario al adjudicar un libro de Mario Vargas Llosa a nuestro Nóbel Gabriel García Márquez. El desconocimiento de la literatura latinoamericana por parte del jurado y la seguridad con la cual Diana Patricia dio su respuesta, evitaron que su equivocación fuera tenida en cuenta para el fallo final.
Después de un intermedio musical que ayudo a crear mayor expectativa, se conocieron los nombres de las princesas. Tercera Princesa, la señorita Córdoba; Segunda Princesa, la señorita Magdalena; y Primera Princesa, la señorita Valle. La señorita Colombia 1965, Edna Margarita Rudd Lucena, hoy señora de Arango, fue la encargada de coronar a las princesas. Sólo faltaba por elegir a la reina y a la Virreina.
Las señoritas Choco y Santander se tomaron de la mano en el centro del escenario. Mientras era leído el mensaje de agradecimiento, al finalizar su reinado de señorita Colombia 1986, la hermosa Antioqueña Patricia López Ruíz quien durante toda la semana había acompañado a las 18 candidatas a las distintas presentaciones públicas y privadas, desfiló por última vez como reina de Colombia, recibiendo una larga y sentida ovación. Se anunció el nombre de la virreina, la señorita Santander era la nueva soberana de la belleza colombiana.
Vino la coronación y Diana Patricia Arévalo Cuerra, desfiló por primera vez como señorita Colombia Por quinta oportunidad una hermosa candidata santandereana llevaba la corona a su departamento. Así concluía la velada de coronación, pero también finalizaba el más costoso programa de la televisión colombiana.
Durante 3 meses, 170 personas y con una inversión de 80 millones de pesos bajo la dirección de Samuel Duque, la empresa RCN había realizado su octava versión consecutiva del Reinado de Cartagena Para los televidentes colombianos. Para muchos esta ha sido la mejor transmisión de un reinado en Cartagena y ha logrado que las tradicionales fíestas novembrinas se conviertan en un excelente espectáculo para millones de compatriotas, que todos los años esperan la noche en la cual se corona a la más bella de las mujeres colombianas.

EL ADIOS DE PATRICIA
Palabras de despedida de la señorila al finalizar oficialmente su año de Colombia 1986, Patricia López Ruíz reinado:
Llega hoy para mi el termino de mi reinado de belleza que con legítimo orgullo de antioqueña ostente durante un año, título que otorga en franca lid ésta proverbial ciudad Patrimonio Histórico de la Humanidad.
Un año que para muchos es inútil, sin ningún sentido, ello es sólo desconocimiento pleno de la fecunda labor que se realiza, como quiera que no es sólo liderazgo y representatividad de la belleza, sino genuina presencia de las más nobles virtudes que enaltecen y engalanan a la mujer colombiana, conjugación de talento, fortaleza, belleza, caridad, espiritualidad y vivencia cristiana. Un año que nos deja la nostalgia de la brevedad del plazo, para realizar tantas cosas y para lograr darnos a todos aquellos que precisan de nuestra ayuda.
Ha sido mi mayor empeño durante mi reinado dejar muy en alto el nombre de mi país y mi mayor orgullo haber sentido el amor de las gentes que como las de Singapur aprendieron a conocernos a través de mi persona.
Le doy gracias a Dios como mujer colombiana haber sido yo la embajadora de una imagen más amable y mas justa.
A quien ha de sucederme en la noche de hoy le deseo desde lo más íntimo de mi ser, muchos triunfos, que multiplique los días para que ejerza con amplitud, generosidad y mucho amor la tarea que ahora inicia.
Para doña Tera como familiarmente la llamamos, va mi reconocimiento y sincero agradecimiento por sus consejos y permanente colaboración. Ella será siempre la madre espiritual de este reinado.
A mis padres, nnuchas gracias por todos sus desvelos, ellos serán faro luminoso en el trajinar de mi existencia. Efusivo reconocimiento por la colaboración siempre desinteresada de la prensa, radio y televisión y en general de todos los medios de comunicación, por su interes y preocupación de ser oportunos, certeros e informativos en el desarrollo de todas mis actividades. A mi amado pueblo colombiano sólo se decirles que este corazón no me deja hablar, pero que los llevo a todos muy dentro de el y que jamás olvidaré las manifestaciones de amor que supieron darme y que me hicieron tan feliz.

FUERA DE CONCURSO
.La señorita Cauca, Emma Fernanda Betancourt, se sintió más motivada por el reinado que por sus estudios, y por esta razón perdió su cupo en la Universidad, pues las directivas de la Javeriana de Cali no encontraron en el evento de Cartagena una razón suficiente para su ausentismo.
.Muy comentada fue la actuación de la ex reina María Mónica Urbina en el evento. Primero, porque como preparadora de candidatas se afirmó que pocas soberanas le habían sacado tan buen partido al reinado. Y luego, porque se le vio en muchas ocasiones hablando de tú a tú con los miembros del jurado.
.Parece que los romances nunca faltan en el reinado de Cartagena. En esta ocasión el más sonado fue el de la señorita Cundinamarca, Tachi Neira Medina, con Rodrigo Obregón, el hijo del maestro Alejandro Obregón.
.Y a propósito de la candidata de Cundinamarca, se ha dicho que la razón de su curioso nombre se debe a que fue bautizada Concepción, luego le empezaron a decir Conchita, y finalmente el apodo terminó en Tachi. Entonces, ella, decidió cambiar la cédula y registrar el sobrenombre en lugar del original.
.Al contrario de como ocurre en la mayoría de los casos, la señora Belisa Brango de Brum, madre de la representante de Córdoba, no tomó parte en la decisión de Lucía Margarita para asistir a Cartagena, sino que don Servio Brun -el padre de la candidata-, y ella misma, le presentaron la postulación como un hecho cumplido.
.Los trajes de gala que lucieron en la noche de coronación las candidatas de Antioquia, Cauca, Cesar, Córdoba, Guajira, Nariño y Santander tuvieron una cosa en común: su diseñador, Alfredo Barraza. SEMANA estableció que el traje de la nueva señorita Colombia costó 300 mil pesos y no fue uno de los más caros.
.En 1983, cuando sólo contaba con 15 años de edad, el rostro de la nueva soberana fue considerado el más bello de todos los del Colegio del Rosario de Bucaramanga, donde adelantaba sus estudios de bachillerato.
.Pero a propósito de Díana Patricia se sabe que en sus años de colegial no sólo se destacó por su belleza, sino también por su aplicación en los estudios, cualidad que le mereció ser eximida de 6 exámenes finales en sexto de bachillerato.
.Sofocado por el calor que hacía dentro del auditorio Getsemani en el Centro de Convenciones, el periodista Juan Gossain se dirigió al bar para pedir una Bretaña. No obstante su fama, Gossain no logró que el barman le vendiera simplemente la gaseosa, pues, segun dijo, sólo se vendía como mezclador de whisky. Entonces el periodista le dijo: "Véndame un whisky, con Bretaña, por favor... pero sin whisky".
.La dama de hierro del reinado, doña Tera Pizarro de Angulo, se vio obligada a imponer su autoridad y evitó que la señorita Quindio María Cristina Henao Posada, quien había sido retirada del Concurso, asístiera a Cartagena como comentarista del evento para una cadena radial.
.Diana Patricia Arévalo Guerra, la nueva soberana, tiene 11 tíos y 42 primos por el lado materno y una sola tía por parte de su padre. "Como las celebraciones de navidad y año nuevo siempre las pasa con toda su familia, dijo su padre a SEMANA, ella ya estaba acostumbrada a las multitudes".
.Jorge Benedetti, presidente del Club Cartagena, tuvo el privilegio de bailar el primer vals con la nueva reina. Le siguieron, en su orden, el gobernador de Bolívar y el alcalde de Cartagena de Indias.
.Algunas de las candidatas cambiaban el color de sus ojos de una presentacion pública a otra. Este hecho hizo que un miembro de la comitiva de la Guajira afirmara: "Eche, esas muchachas tienen ojos de contacto".

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