Viernes, 24 de febrero de 2017

| 1986/07/07 00:00

DISNEYLANDIA EN MOMPOS

DISNEYLANDIA EN MOMPOS


El cine es fantasía. Y "Crónica de una muerte anunciada" cuenta con uno de los grandes creadores italianos de fantasía: Andrea Crisanti. A este le ha correspondido construir el mundo de García Márquez en los años 50. Para esto ha tenido que hacer o remodelar 50 escenarios diferentes en pocas semanas.

Las dos obras más importantes han sido un barco de la época como los que circulaban por el Magdalena en esos días. Y una plaza entera que será el escenario principal de la película.

El barco, parecido a los del Mississipi, que lleva el nombre de "El Atlántico", fue construido en apenas siete semanas sobre un planchón alquilado. La mayor dificultad fue hacerlo mover de verdad por medio de dos enormes ruedas impulsadas por motores. Se construyó principalmente para la escena de la llegada del obispo quien, de pie sobre la cubierta, moviliza a todo el pueblo a esperarlo, para finalmente proseguir su viaje sin haberse bajado, después de haber repartido unas bendiciones. El barco le da a Mompós una cierta apariencia de Disneylandia, de tal suerte que el municipio ya está pensando en quedarse con él. Pero tendrá que disputárselo con varios empresarios cartageneros, que ya están viendo la posibilidad de un gran restaurante flotante con el nombre "La crónica". El propio productor de la película, el suizo Francis von Buren, quien es un conocido empresario de discotecas y restaurantes en su país, no ha descartado la posibilidad de medírsele al asunto. En todo caso, sea quien sea el afortunado que logre quedarse con el barco, tendrá que ejercer una opción de compra que existe sobre el planchón, y además pagar los trece millones de pesos que se invirtieron en su construcción .

Mucho más de eso costará construir una plaza artificial estilo colonial que en este momento se está edificando en Pasacaballos. Rosi, después de recorrerse todo el país, encontró que no quedaba ninguna plaza que conservara toda la autenticidad de la época. En una u otra forma, el modernismo había hecho sus estragos, y él necesitaba el ambiente de 1950. Originalmente se había escogido como locación el terreno de Chambacú en Cartagena, que llenaba los dos requisitos principales. Tener un río al lado y ningún edificio moderno a la vista. Cuando prácticamente se iba a comenzar el trabajo, se descubrió que ese sitio había sido seleccionado para la misa multitudinaria que el Papa oficiaría en esa ciudad. Rosi podía ser un italiano muy importante, pero aún así, se la ganaba el Papa. Por lo tanto fue necesario buscar otro sitio.

Este fue finalmente encontrado en Pasacaballos, a 40 minutos de Cartagena. 140 personas se han ocupado de reconstruir en un espacio de 80 metros por 65, casa por casa, los escenarios de la película. Lo más interesante es la réplica de la iglesia de Mompos que diseñó Crisanti en Pasacaballos. Pues la plaza de Mompós aunque tenía la iglesia apropiada no tenía las dimensiones requeridas. En la película, Mompós, Cartagena y Pasacaballos son un sólo lugar. Más de 70 millones de pesos se están invirtiendo en la plaza, joya arquitectónica que no tiene sino fachadas, como corresponde al estilo Hollywood, y por detrás, una simple estructura desarmable de triplex. Todo este gigantesco esfuerzo no servirá sino para doce días de rodaje que incluyen la escena principal, que es el asesinato de Santiago Nassar. Según Crisanti, sería una tristeza que los bulldozer vinieran a arrasar con su obra de arte después de la película, y en su opinión, si el municipio le mete una inversión económica muy grande, la plaza, en lugar de ser un set de cine, podría convertirse en una plaza real. De ser así, Pasacaballos, con la plaza colonial más moderna de la historia, pasaría a ser con Villa de Leyva y Mongui uno de los pueblos más bonitos de Colombia.

Los Delfines

No solo Anthony Delon tiene que cargar con las sombra de un padre famoso en "Crónica de una muerte anunciada". Dos de sus compañeras de actuación enfrentan el mismo problema. Carolina Rosi, hija del director de la película Francesco Rosi, y Carolina Lang, hija del ex superministro de la Cultura de Mitterrand, Jack Lang. La Rosi es una atractiva mujer de 20 años que estudió arte dramático y que hasta hace poco trabajaba con Krtsia, una tía suya que es una de las grandes diseñadoras italianas. En lo que se refire a trabajar con su padre, señala que tanto él como ella tienen que hacer abstracción de cualquier vínculo familiar, y simplemente tener la relación normal de un director con una actriz. Sin embargo, testigos del set dicen que el director no puede ocultar una expresión de orgullo partenal cuando está frente a su única hija.

Carolina Lang tiene 20 años. A pesar de su corta edad, ha trabajado a en cuatro películas. Fue "descubierta" por el famoso director Robert Bresson, quien le dio un papel en su famosa película L'argent. Desde ese día la que era una jovencita intelectual, estudiante de derecho internacional, alterna sus actividades académicas con los abatares de la actuación. Sin embargo, el mundo del celuloide no ha disminuido en forma alguna su pasión por el derecho. Digna hija de su padre, es una gran abanderada de las causas progresistas. Y en este momento está dedicada a escribir su tésis sobre la demanda de Nicaragua contra los EE.UU. ante la Corte Internacional de La Haya. Dos años piensa dedicarse a este trabajo en el que se une, además de su gran vocación por los temas jurídicos, su admiración por la revolución nicaraguense.

El destino de haber sido hijos de tres grandes europeos los une, pues en el set, se han convertido en un trio inseparable.

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