Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1985/12/09 00:00

DONDE HAY CENIZAS

¿Qué tanto se perdió con la quema de los archivos del Palacio de Justicia?

DONDE HAY CENIZAS

Nunca se sabrá la cifra exacta de los miles de millones de colombianos perjudicados directamente con la toma del Palacio de Justicia. Por lo menos 60 mil interesados en los procesos que actualmente cursaban en la Corte y el Consejo de Estado se encuentran en este momento en medio de una gran incertidumbre.
Muchos de ellos estan detenidos y perdieron la esperanza--por lo menos en muchos años--de un último recurso para demostrar su inocencia.
Hay por ejemplo 13 mil personas que habían demandado ante el Consejo de Estado sus prestaciones laborales y que no obtendrán ese dinero en los próximos cinco años (éste será el unico caso en que la nación se ahorre algo en todo este episodio) y hay 8 mil personas, es decir cuatro mil parejas, que no podrán obtener la separación de cuerpos. Se ha especulado mucho sobre la posible reconstrucción de los procesos, pero la verdad es que a menos que en los archivos encontrados en el sótano se encuentren expedientes de procesos pendientes de fallo --cosa muy poco probable--solamente el 5% de las demandas podrán seguir su curso normal en poco tiempo. Cuando se demanda ante la Corte o ante el Consejo de Estado un fallo por considerar que las pruebas son falsas o estuvieron mal practicadas, se solicitan los expedientes completos al juzgado correspondiente o al tribunal superior de donde provienen, en donde no queda copia del expediente sino de las sentencias anteriores. Por consiguiente, en estos casos habrá que empezar de nuevo, como si el hecho hubiera ocurrido ayer. Cuando se demanda la sentencia misma, se guarda el expediente en el juzgado y una copia de la sentencia y por esto el procedimiento será solamente solicitar una nueva copia. Pero estas demandas no llegan a 3 mil. Otro de los casos en que existe copia de los procesos es cuando la Procuraduría interviene en alguna investigación, pero estos tampoco representan gran número.
Hay muchas otras pérdidas incalculables de documentos que se encontraban en el Palacio, como los volumenes de la biblioteca, algunos del siglo pasado, y toda la colección de la Gaceta Judicial que contenía los procesos fallados desde que se creó la Corte Suprema de Justicia. Pero también está la pérdida humana, porque además de los magistrados murieron los funcionarios más duchos de la administración de Justicia, que eran precisamente los que calificaban para trabajar en esas instituciones. Los jueces consideran que existe personal capacitado suficiente para reemplazarlos, pero que el cambio significará una disminución considerable en la calidad de los ya deteriorados tribunales. Todo esto le costará al Estado una cifra incalculable, comenzahdo por el costo de la reconstrucción del edificio que no será inferior a los 2.500 millones de pesos. A los particulares también les costará,pues al tener que reconstruir los procesos deberán pagar a sus abogados una suma igual o mayor a la que ya pagaron. De todo este panorama quienes se beneficiarán serán, por una parte, los abogados, quienes volverán a recibir plata por hacer lo que ya hicieron, y por otra, los delincuentes, quienes al reconstruir sus procesos tendrán la oportunidad de presentar nuevas pruebas (muchas veces falsas) sin que quede registro de que no son las originales. Y quienes saldrán perdiendo serán todos los colombianos, porque lo que se viene, según las palabras del conjuez Jorge Enrique Gutiérrez Anzola, es que "la justicia entrará en un período de franca decadencia y con ella la democracia, porque sin justicia no se puede hablar de democracia". --

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.