Domingo, 23 de noviembre de 2014

| 1990/07/02 00:00

DUELO DE TITANES

El fútbol, el mejor espectáculo del mundo, se tomará durante un mes al mundo. Maradona y Van Basten serán las estrellas.

DUELO DE TITANES

Dos mil millones de personas alrededor del mundo seguirán paso a paso durante todo un mes, entre el 8 de junio y el 8 de julio gracias a la magia de la tele visión, los 52 partidos que componen esa locura que cada cuatro años cautiva la atención del mundo entero, el espectáculo deportivo más grande del universo: la XIV Copa Mundo de fútbol. Unos tres millones de espectadores tomarán asiento en los estadios italianos y pagarán boletas que oscilaran entre los 14 mil y los 183 mil pesos colombianos.
En esta ocasión el escenario será Italia, un país de larga tradición futbolística, que realiza el segundo mundial en su historia. El primero lo celebró en 1934 y la selección anfitriona salió campeona. Para este año Roma, Florencia, Milán Napoles, Bari, Turín, Génova, Milán, Bolonia, Verona, Udine, Palermo y Cagliari serán las sedes de los seis grupos en que la FIFA reparte a los 24 invitados de honor. Se calcula que la entidad encargada de organizar el evento, el Comité Organizador Local del Mundial Italia 90, ha invertido 2.5 billones de pesos en preparar al país para el acontecimiento deportivo más importante del mundo, por encima de los juegos olímpicos. El camino hacia Roma fue largo. El año pasado lo iniciaron 113 selecciones nacionales, pero 84 se quedaron por fuera de la Copa tras los partidos eliminatorios.

DE LABORATORIO
Lo cierto del caso es que, a medida que pasa el tiempo, cada vez se dejan menos cosas al azar. El fútbol es lo más parecido a un juego de ajedrez o a una guerra. Los técnicos son verdaderos estrategas con la misión de no dejar nada sin planear. Los tiempos en los que se daban unas líneas generales y el resto se le dejaba a la improvisación del jugador, quedaron atrás. Ahora, todo movimiento es estudiado de antemano, los futbolistas saben el sitio exacto en el que deben estar en un momento determinado y la preparación física es tan exigente como la de cualquier atleta de alto rendimiento. El jugador de fútbol moderno combina la preparación física de un decatlonista con la astucia de un ajedrecista, la habilidad de un malabarista con la disciplina de un soldado, todo esto con una fundamentación técnica que le permita desempeñarse con soltura en diferentes puestos. Por que, hoy en día, ya casi no hay posiciones fijas en el terreno de juego. Como se trata de copar todo el campo para restarle movilidad al contrario, en el momento de atacar los marcadores de punta se convierten en atacantes como ocurre con la Selección Colombia y los volantes de armado en centros delanteros. Y a la hora de defenderse, los delanteros son volantes de marca y los volantes de marcase convierten en defensas.
Cada cual sabe dónde debe ubicarse de acuerdo con el trámite del encuentro. Y eso, el exceso de planteamientos tácticos, ha hecho que cada vez el fútbol exija un esfuerzo mayor por parte del espectador para entenderlo. Las jugadas de fantasía ya no deslumbran, a no ser que de verdad logren un fin diferente al de adornar. Ahora los aficionados se deleitan con los movimientos de las diferentes líneas dentro del campo. Lo que despierta la admiración del público es la manera como un técnico para a sus hombres en ese rectángulo de césped. Para ilustrar lo anterior, basta con recordar a la Selección Brasil que participó en España 82. Tenía a los mejores del mundo en ese momento y también a algunos que no daban la talla. Perdió porque basó su éxito en la labor individual de hombres como Zico y Falcao, a todas luces genios del balón, pero a la hora de enfrentar a una muy bien ensamblada escuadra italiana- con menos figuras pero con más disciplina y con un esquema mucho más moderno- sucumbió.
Italia -90 al parecer, no se saldrá de esa línea. De acuerdo con lo que se ha podido apreciar en los juegos de preparación para esta Copa Mundo y según la evolución del deporte en los años recientes, lo que se verá será un duelo de tácticas. Los esquemas se han hecho tan sofisticados, que parece poco probable que se den las goleadas de otros tiempos, con contadas excepciones. Los técnicos se han inventado todas las fórmulas posibles para neutralizar los ataques y los marcadores abultados no son frecuentes en el fútbol actual. Por todo lo anterior, el de Italia sera un mundial de laboratorio. Lo paradójico es que, precisamente debido a la sofisticación de las tácticas, el mundial se definirá en favor del que tenga el hombre capaz de salirse en un momento del esquema e improvisar. Esas serán las figuras de Italia. El español Michel, el alemán Jurgen Klinsmann, el colombiano Valderrama, el yugoslavo Dragan Stojkovic o el brasileño Careca hacen parte de la pléyade de jugadores sobre los que recaerán los mayores cuidados de los rivales porque son los hombres que saben improvisar. Pero dentro de ese manojo que estará presente en Italia el próximo 8 de junio, dos hombres llaman poderosamente la atención de los aficionados y prometen quedarse con el título del mejor jugador del mundo. Se trata del argentino Diego Armando Maradona y del holandés Marco van Basten.

EL REY DE NAPOLES
A sus 29 años, Maradona es considerado el mejor jugador del fútbol en el mundo. Nació en Lanús, cerca de Buenos Aires, y comenzó su carrera deportiva en Argentino's Juniors. De ahí pasó al Boca Juniors, de Buenos Aires y luego al Barcelona, de España. No le fue muy bien en España pero se sacó el clavo en el Nápoles, al que llegó tras una transacción que rondó los 10 millones de dólares. El" Pelusa" es el alma de la selección de su país. Inteligente, hábil y bien dotado físicamente, fue la ficha que desequilibró a favor de su escuadra en el pasado mundial. Gracias a él, Argentina se alzó por segunda vez con una copa mundial y en esa ocasión Maradona fue el mejor jugador del mundial México-86. Su habilidad llegó a extremos tales que, en la ronda semifinal, sacó de carrera al fuerte combinado inglés con un gol hecho con la mano, en la cara del árbitro. Pero, como para que no quedaran dudas sobre sus capacidades y para demostrar que era el mejor, minutos después tomó un balón desde su propio campo, eludió a medio equipo inglés y marcó el mejor gol de México-86. Diego Maradona es el clásico jugador al que no se le puede brindar un solo metro en la cancha. Basta un segundo de descuido del rival para que este hombre, aparentemente bajito y rechoncho, haga una genialidad. Es la mezcla perfecta entre la habilidad del latinoamericano y la rapidez del europeo.

EL TULIPAN BLANCO
Con un corte de juego muy diferente al de Maradona, pero igualmente efectivo a la hora de anotar, el holandés Marco van Basten promete ser una de las estrellas de la Copa. Nació hace 25 años en Utrech, donde comenzó a jugar con el equipo local. Muy pronto sus virtudes como goleador lo llevaron al equipo más popular de su país, el Ayax de Amsterdam. Cuando el millonario italiano Silvio Berlusconi decidió hacer del Milán el mejor equipo del mundo, compró el pase de Van Basten. Y con él ha ganado cuanto torneo se le ha atravesado, desde el campeonato italiano hasta la Copa Intercontinental de Clubes, en Tokio, frente al Nacional de Medellín.
Con sus 1.87 metros de estatura, es el clásico centro delantero. Certero en el juego aéreo, también se entiende muy bien cuando de tocar el balón a ras de piso se trata. Dispara con los dos pies y su corpulencia y fortaleza ponen en aprietos a los defensas rivales. En el Milán y en la selección hace una llave ganadora con ese otro tulipán negro, Frank Rijkaard. Pero, si es hábil con el balón en los pies, no lo es menos cuando no lo tiene. Su habilidad y su certera puntería lo hacen blanco de la estrecha marca del contrario, hecho que aprovecha para distraer la atención mientras sus compañeros se cuelan por los boquetes que abre en las líneas rivales. Es menos espectácular que Maradona, pero a la hora de anotar tiene una gran capacidad de improvisación.
Es posible que el 8 de julio próximo, cuando se clausure en Roma el máximo evento deportivo del mundo, hayan aparecido otros superdotados del balón que se coronen como los mejores de Italia-90 . Pero, por ahora, sin demeritar a muchos otros, estos dos son los que con centran la atención del mundo futbolístico por sus capacidades y por su hoja de vida. A pesar de que se quiere planear y prever todo, en el fútbol no hay nada escrito. Y esa, precisalnente, es su gracia y lo que despierta la pasión de millones y millones de personas alrededor del mundo. Por eso habrá que vivir- o padecer- los 52 partidos para saber quién será el mejor, aunque de antemano Maradona y Van Basten son los más opcionados.

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