Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1998/01/12 00:00

EL AÑO DE GABO

EL AÑO DE GABO

El que termina fue el año de Gabo. Pero no solo porque cumplió sus primeros 70 años, de cuya celebración logró esconderse a comienzos de marzo encompañía de Mercedes, sus hijos y sus nietos. En realidad esa circunstancia se utilizó como un pretexto para celebrar la llegada al mundo del mundo garciamarquiano. Otras coincidencias ayudaron al pretexto. Hace 50 años exactos Gabo publicó su primer cuento, Tercera resignación, y en 1967, hace 30 años, la Editorial Suramericana sacó al mercado Cien años de soledad, una extraña mezcla de genialidad literaria y acontecimiento histórico en el ámbito literario que les había llegado por correo, en dos entregas voluminosas, desde Ciudad de México. Gabo, inicialmente, se resistió a toda celebración. Pero lo que fue relativamente sencillo en marzo resultó imposible a medida que avanzaba el año. De manera que luego de rechazar, uno por uno, todos los homenajes que sus amigos iban armando por el mundo para conmemorar esas tres fechas y, por ese camino, toda su obra literaria, Gabo terminó aceptando a regañadientes el homenaje que se había organizado bajo los auspicios del ex presidente César Gaviria, secretario general de la Organización de Estados Americanos, y de su esposa, Ana Milena. Washington recibió al nobel con los honores del caso. No solo se llevaron a cabo actos sobre Gabo, el ci-neasta, o Gabo, el escritor. Lo que finalmente terminó siendo la gran noticia en Colombia fue la reunión entre Gabo y el presidente Bill Clinton, cuyo contenido todavía se desconoce. Entonces se dijo que, en una reunión centrada en temas literarios y quizás en temas regionales, Gabo había aprovechado para subrayar dos sugerencias en el tema de Colombia: la importancia de que Estados Unidos no interviniera en el proceso electoral colombiano y la necesidad de asegurar una certificación en 1998. Gabo lograba de nuevo, pero esta vez con una simple conversación, ser la otra voz de los colombianos. En momentos en que el presidente Ernesto Samper no es persona grata en Estados Unidos y proviniendo del colombiano que tiene la mayor credibilidad y respeto en la Casa Blanca y cuya distancia con Samper es evidente, contar con ese acceso privilegiado a Clinton resultaba aún más importante. Pero en este año Gabo tuvo otros triunfos. Ya la revista Newsweek lo había señalado como el escritor vivo más importante del mundo. La edición inglesa de su libro Noticia de un secuestro fue un éxito en las librerías de Estados Unidos e Inglaterra. El mismo Clinton utilizaría su contenido para convencer a los republicanos sobre la importancia de certificar a México en un momento crítico. Pero lo que es más importante es que en 1997 Gabo es aún un extraordinario periodista en ejercicio quien, lo mismo que hace 50 años con Tercera resignación y al igual que en 1967 con Cien años, se prepara para sacar a luz una nueva novela que será, una vez más, la voz solitaria de los colombianos en el mundo.

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