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| 1/29/2011 12:00:00 AM

¿En qué andaban en 1982?

Esto hacían y así eran hace 29 años los que hoy son personajes de la vida pública nacional.

Juan Manuel Santos

En 1982, el presidente de Colombia estaba en Londres como representante del país frente a la Organización Internacional del Café. Finalizando ese año regresó a Colombia y fue nombrado subdirector del periódico El Tiempo, cargo en el que permaneció hasta 1991. Ya desde 1983 presidía el comité editorial de ese diario. “Fue un cambio abrupto de vida porque llevaba nueve años en Londres y me vine a ejercer como periodista. En ese entonces quería llegar a ser director de ‘El Tiempo’”.

En 1985 ganó el Premio Internacional de Periodismo Rey de España, por una serie de reportajes sobre la actualidad de Nicaragua.Como periodista tuvo que manejar temas ‘calientes’, entre ellos, la toma del Palacio de Justicia y la tragedia de Armero. Y, especialmente, uno que lo afectó en lo personal: el secuestro de su primo Pacho Santos.


Angelino Garzón

En 1982, el Vicepresidente de la República era secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia (Cstc) y secretario general y vicepresidente de la Federación Nacional de Trabajadores al Servicio del Estado (Fenaltrase). “Buena parte de lo que soy hoy se la debo a la formación sindical”.

En la Cstc estuvo hasta 1986, cuando desapareció junto a otros sindicatos y federaciones de trabajadores para dar paso a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), donde lo nombraron secretario general.

Su trabajo como dirigente sindical finalizó en 1990, cuando fue elegido miembro de la Asamblea Nacional Constituyente.


Viviane Morales

La hoy Fiscal General de la Nación estaba en la recta final de su carrera como abogada en la Universidad del Rosario. La terminó con éxito y honores en diciembre de 1982 y se graduó el 15 de marzo de 1984.

Para sus compañeros de la Facultad ,Viviane Morales siempre tuvo claro su destino: la administración pública. Lo notaron por la atención que despertaban en ella los discursos y debates que se desarrollaban en el Congreso Nacional.

En 1984 comenzó a ejercer y continuó sus estudios de Derecho en la Universidad de París. Años después ocupó varios cargos en el Ministerio de Desarrollo, entre ellos, asesora del ministro, secretaria general (1988) y viceministra de Desarrollo.

Esta bogotana, nacida el 17 de marzo de 1962, contrajo matrimonio en los años ochenta con el pastor Luis Alfonso Gutiérrez, de quien se separó una década después.


Mariana Garcés Córdoba

La actual ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba, terminaba en 1982 su carrera universitaria y vivía en un apartaestudio en la calle 76 con carrera 11, en Bogotá.

Comenzó su vida laboral en 1983, meses después de graduarse de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes. Como creció en el seno de una familia amante de las artes, desde muy joven supo que su vida giraría alrededor de la cultura; no en vano su primer trabajo fue como asistente de dirección de Colcultura.

Durante su paso por esta entidad también se encargó de las giras que hacía la Compañía Colombiana de Ballet, con la que visitó varias ciudades del país.

En 1986 dejó Colcultura e inició, junto a otros profesionales, un proyecto para crear y poner al aire el canal Telepacífico.


Antanas Mockus

A sus 30 años, después de llevar cinco como instructor asociado del Departamento de Matemáticas de la Universidad Nacional de Colombia, Antanas Mockus pasó a ser profesor asistente. Vivía en Quinta Paredes y estaba separado de su primera esposa. Le gustaba caminar acompañado de su hija Audra y algunos amigos por la laguna de Pedro Palo, en la región del Tequendama, Cundinamarca, donde celebró, en febrero, los 7 años de la niña. También recorría Usme, donde frecuentemente se bañaba en el río.   

Mockus hacía parte del consejo editorial de la revista Naturaleza, publicación científica que circuló entre 1981 y 1986. “Recuerdo que una noche del 82, en una casa de La Calera, no publicamos por flojo un artículo de un premio Nobel”. Por esos días, Mockus disfrutaba organizando reuniones en su casa con colegas y alumnos de la universidad, alrededor de artistas como Santana, Los Beatles, Joe Cocker y Alice Cooper.


Rafael Pardo Rueda

Economista de la Universidad de los Andes, tenía 29 años y llevaba dos de casado con su vecina y amiga Claudia de Francisco Zambrano. Vivía en el barrio Santa Ana, de Bogotá, disfrutando de vez en cuando de unas onces en Pícolo Café de la 98 con 15 y atento a los sucesos de los intentos de paz durante el gobierno de Belisario Betancur.

El hoy director del Partido Liberal dirigió el Centro de Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo de la Universidad de los Andes entre 1982 y 1986, y fue profesor de Desarrollo Regional y Economía Urbana en la misma institución.

Su vida cambió drásticamente al entrar en la escena pública como director del Plan Nacional de Rehabilitación en 1986, al comienzo del período del presidente Virgilio Barco. Allí logró liderar proyectos sociales con enfoque en el desarrollo de los sectores rurales afectados por la violencia.


Carlos Ardila Lülle

Este industrial santandereano logró, a principios de los años ochenta, consolidar su grupo empresarial con Postobón, RCN Radio, RCN Televisión y Coltejer. Había comenzado a forjarlo tres décadas atrás, cuando Carlos Ardila Lülle, luego de obtener su grado de ingeniero civil de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, seccional Medellín, comenzó su ejercicio profesional en la actividad de las gaseosas. A sus 50 años, en mayo de 1982, inauguró una espectacular residencia.

En agosto de 1982 recibió la Cruz de Oro Antonio Nariño, impuesta por Enrique Rueda Ribero, gobernador de Cundinamarca, por sus múltiples servicios a este departamento.

Meses después, en noviembre de ese año, Coltejer cumplió 75 años y ya contaba con el empuje de la Organización Ardila Lülle, que en cuatro años había invertido cerca de diez millones de pesos hasta convertirla en la empresa textil más moderna de América Latina.


Édgar Rentería

A los 7 años comenzó a jugar béisbol en el equipo Willard-11 de Noviembre, una novena creada en 1982 por algunos habitantes del barrio Montecristo, de Barranquilla. La foto que acompaña esta nota registra la primera vez que lució el uniforme.

En aquella época lo apodaban ‘Arracacha’, pues era al único niño de la zona que aceptaba comer ese tubérculo. Y estudiaba en el Instituto de los Alpes, en donde era más afín a los bates que a los cuadernos. Su talento para el juego era innegable, aunque también aspiraba a ser futbolista. Pero su fama como toletero pudo más, y al cumplir sus 16 años los Marlins, de Florida, Estados Unidos, pusieron los ojos sobre él y lo contrataron.

En 1996 llegó a la gloria al ganar con este equipo la Serie Mundial de Béisbol. Un logro que repitió el año pasado con los Gigantes de San Francisco.
 

Carlos Mattos

El sueño de Carlos Mattos de crear una empresa reconocida a nivel mundial empezó en 1982, cuando trabajaba en la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York, como auditor del gobierno de Colombia. En mayo de ese año se graduó de Babson College, una escuela de negocios ubicada en Wellesley, Boston, Massachusetts, donde obtuvo un máster en Administración de Empresas.

En octubre regresó a Colombia y fundó en Barranquilla CarMattos, con la que se dedicó a importar vehículos. La compañía fue todo un éxito y en 1985 se transformó en CarMattos Renault, como concesionaria de Sofasa hasta 1992. Ese año se convirtió en distribuidor de los vehículos Hyundai para Colombia, hoy una de las empresas líderes del sector automotor con más de 200.000 unidades vendidas. La carrera ascendente de Mattos, comenzada en 1982, lo convirtió en lo que es hoy: uno de los empresarios más reconocidos del país.


Ana Marta de Pizarro

Hace 29 años, decepcionada, Ana Marta de Pizarro, actual directora del Festival Iberoamericano de Teatro, dejó el Partido Comunista, en el que había militado en los diez años anteriores. Su salida se debió a que gran parte de los miembros del partido habían entrado al M-19. Esta antropóloga de la Universidad Nacional, graduada en 1976, decidió seguir intentando cambiar el mundo por otros medios y abrió, en compañía de sus amigos Inés Helena Marín y Leonardo Álvarez, Ramón Antigua, un sitio donde artistas e izquierdistas acariciaban la utopía y vivían absortos en el boom de la literatura latinoamericana con escritores como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa. Con sus dos socios pasaba las noches atendiendo a los clientes entre sones cubanos, jazz y boleros.


Jorge Enrique Abello

“Uno tenía la nariz y las orejas grandes y además tenía que ver a Michael Jackson con un pantalón negro entubado y medias blancas”. Así recuerda Jorge Enrique Abello la época de los ochenta, la cual disfrutó al máximo.

En 1982, el actor tenía 14 años, cursaba séptimo grado en el Gimnasio Moderno. Su mejor amigo, Gustavo, le prestaba la Monareta de su hermana y recorrían juntos el sector, aunque prefería pasar el día jugando baloncesto.

Fue una época de descubrimientos. A él llegaron la new wave, la literatura, la música clásica y la nueva trova cubana. Conoció a un señor llamado Joan Manuel Serrat, a Mercedes Sosa y el rock argentino en casetes piratas.
Desde cuarto de primaria pertenecía a los movimientos teatrales.


Tomás González

El escritor trabajaba por las noches como cantinero en El Goce Pagano de la 23 con 13, y por las mañanas, casi siempre en medio del guayabo, pues nunca pudo ser un “cantinero sobrio”, como él mismo dice, escribía Primero estaba el mar. Estaba casado con Dora, el amor de su vida, y su hijo Lucas tenía 6 años.

En su mente guarda con especial cariño, “no tanto el servir aguardientes sino los paseos dominicales por los cerros orientales con mi amigo Gustavo Bustamante, codueño de la discoteca; el ‘disc jockey’ o pinchadiscos, que ya no me acuerdo cómo se llamaba; el portero Néstor y cuatro o cinco de los clientes más asiduos”.

En 1983, Dora, Lucas y Tomás tomaron como destino Miami, por lo que no estuvo en el lanzamiento de Primero estaba el mar, que publicó El Goce para celebrar su quinto año de vida. En esa ciudad escribió Para antes del olvido, y cuando la terminó, en 1986, tomó rumbo a Nueva York, donde vivió con su familia 16 años.


Enrique Peñalosa

Cuando comenzaban los años ochenta, y durante siete años, fue profesor de Desarrollo Económico y Problemas Urbanos en la Universidad Externado de Colombia. Allí se enamoró de una alumna, Liliana Sánchez, quien es su esposa desde hace 29 años.

En 1982 fue subdirector de Planeación de Cundinamarca, escribió el Plan de Desarrollo del departamento e impulsó la construcción de acueductos para cerca de treinta municipios. Además, trabajó como investigador económico en la Asociación de Instituciones Financieras (Anif) y escribía columnas económicas para El Espectador.

Para esa fecha, ya llevaba dos años haciendo política con Luis Carlos Galán y era de aquellos que repartían entre la gente papelitos de campaña, con gorra y camiseta, para buscarle votos a su candidato. Casi a la par, el ex alcalde de Bogotá estacionaba su Renault 4 en las afueras de un Carulla para vender los tomates que le quedaban de la empresa de cultivos Hortalizas de la Sabana, que administraba desde 1980.


Rafael Novoa

El galán de la televisión Rafael Novoa era en 1982 un tímido niño de apenas 11 años. Como muchos de su generación recorría las calles del barrio en bicicleta o en patines de cuatro ruedas. Tampoco faltaban los juegos con sus amigos de la cuadra. De esa época, Rafael recuerda con ternura a su perrita Princesa, una cocker spaniel con la que creció. Vivió su niñez entre un barrio tradicional de Bogotá y el Colegio Agustiniano Norte.

Este 31 de octubre cumplirá 40 años y seguirá recordando los buenos momentos que pasaba con sus primos y amigos mirando televisión y jugando fútbol y Atari, otros de sus pasatiempos en 1982.


Germán Efromovich

Todos los días traían novedad y aprendizaje en la vida de Germán Efromovich, hoy principal accionista de Avianca. En 1982 nació su tercera hija, Jennifer, y edificó los cimientos de su organización. Trabajaba por consolidar sus dos primeras empresas: Brasitest, dedicada a la inspección de hidroeléctricas, plantas nucleares y plataformas marítimas para la exploración de petróleo, y REM, encargada de diseñar y producir equipamiento y materiales para la inspección de la industria petroquímica, oleoductos y gasoductos.

Con los años, estas dos compañías dieron origen al Grupo Synergy, que abarca empresas que se desempeñan en áreas como la construcción naval y la aviación. Durante los ochenta, la economía brasileña estuvo marcada por la disminución de las inversiones extranjeras, el crecimiento incontrolado de la deuda externa y una inflación del 80 por ciento al mes. En medio de este panorama nada alentador, la tarea del industrial brasileño estaba enfocada en crear empresas rentables.


Luz Mary Guerrero

”Mi hermano, Jesús, y yo pasamos de ser secretaria y mensajero en una empresa de transportes a ser empresarios”, recuerda la consejera corporativa de Servientrega, Luz Mary Guerrero. Ese es su cargo. Dice que “el nombre de gerente está mandado a recoger”.

En 1982 llevaban dos años fuera de su natal Jenesano (Boyacá), viviendo en un inquilinato, donde se levantaban en la madrugada y tomaban el primer turno del baño para estar a tiempo en su lugar de trabajo. Quedaba en Sanandresito de la 34. Luz Mery terminaba su secretariado ejecutivo.

El 29 de noviembre se cristalizó el proyecto que tenían en mente cuando se percataron de las falencias en el mercado de mensajería. Así nació Servientrega. “Hacíamos todo. Recogíamos los envíos y contestábamos el teléfono. Aquí sí fue primero el oficio que la profesión. Tal vez por eso aprendimos a patear el ego”.


Javier Gutiérrez

En 1982, el hoy presidente de Ecopetrol, Javier Genaro Gutiérrez se desempeñaba como catedrático en el área de Investigación de Operaciones de la Universidad Eafit en Medellín, ciudad en la que vivió hasta 2000.

Cuenta que entró a Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) el 19 de mayo de 1975, donde empezó una carrera que lo llevó a diferentes posiciones hasta alcanzar la gerencia el 6 de noviembre de 1992, cargo que ocupó hasta el 22 de enero de 2007. Desde esa época, este bogotano, padre de dos hijos, puso en evidencia su capacidad de liderazgo, reflejada en ideas como democratizar al Grupo ISA, pensamiento que años después replicó en Ecopetrol al convertirla en la empresa más grande del país con cerca de cuatrocientos mil accionistas.


María Lucía Fernández

Con 14 años y todas las ganas de aprender, la periodista y presentadora de Caracol Noticias era en 1982 la alumna más pila del Liceo Segovia, de Bogotá, donde cursaba octavo grado. Recuerda que iba todas las tardes a hacer sus tareas a la casa del ex presidente Carlos Lleras, aprovechando que su mamá era la secretaria privada. Allí esperaba ansiosa que llegara a ayudarle María Mercedes Carranza, jefe de redacción de Nueva Frontera. “Me moría de la felicidad en ese lugar rodeada de libros y con semejante tutora”.

‘Malú’ descubría su pasión por las letras y su amiga periodista lo sabía, así que la invitaban una vez por semana a la Casa de Nariño, cuando el presidente Belisario Betancur hacía sus tardes de cultura.


Yolanda Ruiz

”Los ochenta fueron unos años cruciales en mi vida: definí mi destino profesional y fui mamá”, recuerda con nostalgia la hoy directora de Información y Contenido de RCN Radio, Yolanda Ruiz.

En 1982, esta pastusa estudiaba Comunicación Social en la Universidad Externado de Colombia. Andaba de ruana y mochila por Bogotá en busca de una explicación a la realidad social por la que atravesaba el país. Ese año fue además trascendental porque cumplió la mayoría de edad, lo que le garantizaba, entre otras cosas, poder votar y entrar a donde quisiera.

Veía los medios de comunicación como un espacio lejano de la academia. En ese entonces su sueño era escribir, lo que hoy –afirma– menos ha hecho. “No era muy rumbera, más bien como ‘nerd’”; sin embargo, frecuentaba con sus amigos La Teja Corrida, un bar en el centro de la ciudad. Allí se entregaba a la salsa y al son.
En 1986 se convirtió en mamá. Luego sería periodista en Todelar, Cromos, Caracol y desde hace más de un año y medio trabaja en RCN.


Mario Hernández

En 1982, el empresario disfrutaba de su soltería. Ya tenía siete tiendas de Cuerolandia en la ciudad y 40 obreros en la fábrica Marroquinería Ltda., de la calle novena, donde una vez le robaron la nómina de 250.000 pesos que reunía con gran esfuerzo. Por esos días, Hernández viajó por primera vez a una feria en Nueva York. Notó que los maletines estaban a 800 dólares en las tiendas. “Yo se los puedo ofrecer a 300”. Lo que no sabía era que por costos de transporte y operación, los empresarios de la capital del mundo los cobraban a diez veces el valor inicial. “Si se los dejaba en 300, ellos los habrían vendido a 3.000”.

Durante esa época, aprendió de negocios, fortaleció el mercado nacional, produjo para marcas internacionales como Christian Dior y trajo a Colombia la franquicia de calzado y accesorios Bally.
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