Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1996/12/23 00:00

ENTREVISTA: LUIS CARLOS VILLEGAS

"La crisis política no se ha solucionado"

ENTREVISTA: LUIS CARLOS VILLEGAS

El presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, pintó un futuro poco optimista para el país si no ocurren cambios fundamentales tanto en la política interna como en la externa.Semana: ¿Cómo le fue a la industria este año?Luis Carlos Villegas: Yo creo que no sólo no se cumplieron los vaticinios del gobierno en cuanto a que la industria no iba a crecer sino que probablemente, y así lo dan las cifras hasta septiembre, vamos a tener un decrecimiento cercano al 2 por ciento en producción y más del 2 por ciento en ventas. Hasta septiembre íbamos en -1,5 por ciento en producción y -2,5 por ciento en ventas. Comparado con el año pasado, cuando estábamos creciendo al 4 por ciento, es un resultado muy malo. Ya comenzó a reflejarse en el empleo. También hay que tener en cuenta las altas tasas de interés, una demanda contraída y la presencia creciente del sector público en la economía. Todo lo que creció el sector público se lo robó al crecimiento del sector privado.Ese decrecimiento se refleja en el empleo y en la actividad exportadora no minera. Las exportaciones totales sólo crecieron el 2,3 por ciento hasta agosto, mientras las no tradicionales decrecieron el 6,2 por ciento. Aquí lo que se ve es la pérdida de participación en el comercio exterior de la industria. El mejoramiento de la balanza comercial se debe a que creció el rubro de las exportaciones mineras, petróleo y carbón, y no porque haya crecido la exportación no tradicional, que en general es la que genera empleo.Semana: ¿Y la revaluación?L.C.V.: No hay posibilidad de mejorar la tasa de cambio real si no procuramos un superávit fiscal. La única manera de defenderse de una abundancia lícita de dólares, la llamada enfermedad holandesa, es intervenir con el ahorro público el mercado cambiario. Mientras el problema de las finanzas públicas no lo resolvamos de verdad, el horizonte seguirá siendo de impotencia ante la revaluación. Porque el gran instrumento que es el gobierno no tiene los recursos en pesos superavitarios para poder intervenir el mercado cambiario.No es posible que el petróleo no sea la gran oportunidad del salto al desarrollo de este país. Tenemos que lograr eso cambiando, como dijo Pedro Gómez, petróleo por conocimiento, petróleo por educación, petróleo por infraestructura, pero no solamente petróleo por pesos, que es lo que estamos haciendo hoy. El petróleo tiene que ser la gran redención de esta Nación. Todos los países en desarrollo sueñan con la estructura exportadora y diversificada nuestra con una abundancia de divisas para hacer cosas. Hay abundancia de divisas para los próximos 20 años, pero nosotros estamos muertos del miedo. Tenemos que cambiar esa mentalidad porque si no el petróleo no va ser el gran argumento para salir del subdesarrollo sino la soga de la cual vamos a colgar todos de aquí al año 2000.Una cosa nos quedó cojeando en la apertura. El Estado nos dijo, ustedes se modernizan y nosotros hacemos la infraestructura. Resulta que el sector productivo sí se modernizó. ¿Y dónde está la infraestructura? Mientras eso no se resuelva, cada vez que haya una arremetida revaluacionista pagará el sector privado.Semana: ¿Y cómo ve el próximo año?L.C.V.: Para no ser muy pesimistas, digamos que podría ser el año de la reactivación económica siempre y cuando se presenten los siguientes elementos: primero, un acuerdo entre el gobierno y el Banco de la República para homologar las metas monetarias, cambiarias y fiscales. Eso no se vio este año. El Banco de la República caminó por un lado y el gobierno por otro. Cada vez que el Banco soltaba plata, el gobierno la recogía para financiar su défícit. Cada vez el gobierno aumentaba su gasto, el Banco la recogía para evitar una mayor inflación. Mientras haya ese enfrentamiento de las políticas entre las dos autoridades económicas más importantes no vamos a tener un paquete económico de estabilidad y de recuperación en la economía.En segundo lugar, el Congreso tiene que cumplir con sus responsabilidades legislativas de aquí a diciembre. Primero, tiene que aprobar el ajuste fiscal presentado por el Ministro de Hacienda, quien ha sido valeroso al presentar ese paquete. El otro capítulo legislativo es el de las medidas penales. Sin esas medidas no podremos tener la confianza de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos. Digo especialmente porque también están preocupados Japón, la Unión Europea y nuestros vecinos latinoamericanos, que nos ven como un país contaminante en materia criminal.La receta macroeconómica suena bien. Eso funciona en países normales, pero el problema es que éste no es un país normal porque la crisis política no se ha solucionado. La crisis de confianza no se ha solucionado. La crisis de credibilidad de las instituciones no se ha solucionado. Cuando usted tiene un Congreso que tiene elementos que le huyen a la discusión vía el quórum y no el debate, esto quiere decir que la estabilidad política es aparente. No es de fondo. Para los empresarios la estabilidad política resulta fundamental en las decisiones de inversión.Semana: ¿Cómo se resuelve, entonces, la crisis política?L.C.V.: Las instituciones no han sido capaces de resolverla. Cada vez que a alguien se le ocurre poner una demanda civil sobre un tema, como el proceso del Presidente, volvemos y subimos la temperatura. Lo que quiere decir que la crisis no se había resuelto antes que Enrique Parejo instituyera la tutela. Entonces tiene que haber un procedimiento, ojalá institucional, que resuelva la crisis. Yo no sé si hay que pensar en que el vicepresidente Lemos vuelva y eche mano a una agenda especial que resuelva la gobernabilidad, la credibilidad, que le dé confianza nuevamente a todo este proceso.Semana: En otras palabras, ¿que el Presidente renuncie?L.C.V.: No, ese es un tema que ya ha sido superado y que está en manos de Samper. Ensayemos el tema de Lemos como vicepresidente. No existe ninguna prohibición constitucional de que se le delegue un gran paquete de funciones que le recupere a la economía colombiana, a las relaciones internacionales y al orden público la gobernabilidad.Semana: ¿Cómo ve entonces los 20 meses que le quedan a la administración Samper?L.C.V.: De profunda crisis, si no hay elementos nuevos como la presencia de Lemos en el país. Será una crisis reiterada. Saldremos de pequeñas crisis para entrar a otras. Eso afecta la estabilidad de la política, de las instituciones y de la economía. Un país que vive de sobresaltos es un país que no sirve para generar confianza en los inversionistas extranjeros y domésticos. Salvo temas como el petróleo. Es que los inversionistas petroleros están acostumbrados a las bombas en Irak, en Irán y al aislamiento internacional de Libia y al lavado de dólares de Nigeria. Los otros inversionistas no.Semana: ¿Usted considera que en marzo habrá sanciones de Estados Unidos?L.C.V.: Si no se toman las decisiones legislativas de aquí a la Novena de Navidad yo veo las sanciones impajaritables. Serían la aplicación de lo que dice la ley de Estados Unidos y potencialidades que aquí la gente mira con superficialidad. El Atpa (la ley de Preferencias Comerciales Andinas) es de las automáticas de la descertificación, al igual que el manejo electrónico de los fondos financieros entre entidades bancarias. Pero el presidente de Estados Unidos tiene una normatividad legal que lo autoriza, en casos de seguridad nacional, a actuar sobre muchas otras cosas como los aranceles, sobre la relación comercial y sobre la inversión. Que esas son normatividades unilaterales, antipáticas, contrarias al derecho internacional, sí, eso es así. Es cierto. Pero son hechos políticos. Y la planeación de la política internacional tiene que hacerse no sólo sobre la normatividad internacional sino sobre los hechos políticos que los demás países generan.Aquí no estamos haciendo la estrategia de política internacional ante el hecho político de que la posibilidad de que nos sancionen está allí y se hace cada día más evidente. Aquí la reacción del gobierno es subestimar eso. "Que aquí no nos pasa nada, que tranquilo que acá les giro la plata. ¿Treinta millones de dólares? Se los tengo aquí o para qué son las reservas internacionales". No señor, ¿qué le pasa a Colombia sancionada por Estados Unidos frente a la confianza de terceros? ¿Cuál es la calificación de los banqueros de inversión el día que nos pase eso? Pasamos a ser parte de una lista de países bastante mala encabezada por Irán, Irak, Libia, Corea del Norte, Burma y Nigeria. Pudiendo estar del lado de la comunidad internacional con relaciones más o menos normales.Semana: ¿Esta ha sido una política exterior equivocada desde el principio?L.C.V.: El gobierno ha tenido una política exterior inexistente. Partió de la base de que la posibilidad de una descertificación era una posibilidad lejana y nos descertificaron. Ahora están partiendo de la base que la segunda descertificación con sanciones es una posibilidad igualmente lejana. Las sanciones tienen una potencialidad de daño que aquí no han querido analizar.Semana: ¿Cómo ha visto la gestión del ministro de Comercio Exterior Morris Harf?L.C.V.: Ha tenido cosas acertadas, como la negociación conjunta entre el Grupo Andino y Mercosur. También ha tenido cosas desacertadas como, por ejemplo, partir de la base que el gobierno de Estados Unidos tiene varios voceros en materia de relaciones con Colombia. Es un análisis equivocado. A pesar de que haya intereses distintos en el gobierno de Estados Unidos, la vocería la tiene el Departamento de Estado. Ha debido respetarse más esa interlocución.Semana: Finalmente, ¿cómo se siente al frente de la Andi?L.C.V.: Diez meses de presidente de la Andi en esta coyuntura son como los 18 años de Fabio Echeverri.

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