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| 5/9/1983 12:00:00 AM

ESPECIAL CALI

Cali es salsa, alegría, luces de neón y, a la vez, un importante polo de desarrollo. Es la ciudad donde el bullicio no es desorden ni desaseo y donde el problema de la inseguridad es un fenómeno muy reciente...

AZUCAR, MUJERES Y PROGRESO
Cansado de buscar un camino hacia el mar del sur, y después de meses de explorar las orillas del río Causa, Sebastián de Belalcázar fundó un pequeño caserío donde reponer fuerzas. No sabría nunca el colonizador que ese acto lo inmortalizaría con mucha mayor seguridad que todos sus intentos de encontrar el paso al mar del Sur.
Santiago de Cali, la ciudad que en pocos años más celebrará su 350 aniversario, la "Capital de la Alegría", la "Sultana del Valle", "la Reina de la rumba", la "capital deportiva de Colombia" ha acumulado todos esos y más títulos, tan variados como actividades se pueden imaginar. El América debuta en tierras peruanas por la Copa Libertadores, con un triunfo sobre el Alianza y todo Cali es un solo grito:"Dale Rojo" y un solo color, es Cali roJo.
Pero cuando los tocadiscos callejeros comienzan a soltar sus notas estridentes, Cali es salsa y alegría, es luces de neón, taconeos, es el "Abuelo Pachanguero" y es el "Honka Monka". Pero también es la ciudad donde el bullicio no es desorden ni desaseo, donde las ceibas centenarias se entrelazan encima de las calles, donde la inseguridad es un fenómeno muy reciente como para conmover la tranquilidad apacible de la Plaza de Caicedo, del pan de bono caliente y café negro.

DULCE COMO AZUCAR
"Cualquier análisis sobre el crecimiento humano y el ascenso económico del Valle del Cauca resultaria trunco si no se inicia como principalisimo factor, con el influjo que el cultivo y la transformación industrial de la caña de azúcar han ejercido y ejercerán sobre él", decía Juan Martín Caicedo, un caleño de pura cepa.
En efecto, el azúcar fue, durante décadas, el pilar sobre el que se desarrolló y diversificó la economia vallecaucana, hasta alcanzar el tercer lugar nacional. Pero el azúcar fue mucho más que eso. A su alrededor, a su influjo se construyó una cultura y un hombre alegre, vinculado a la tierra, y se transformó su sociedad.
La historia del azúcar es, en gran medida, la propia historia de Cali. En las cercanías de Yumbo, en la finca "La Estancia", Belalcázar ensayó los primeros cultivos de caña. Poco a poco fueron apareciendo unas rudimentarias moliendas en las que algunos pioneros ponian su empeño en el desarrollo del cultivo. Pero sería recién a principios del siglo XVII cuando la actividad azucarera se ubicaría en el centro de la actividad económica regional.
Gregorio de Astigarreta, tal vez el primer empresario azucarero, contrató técnicos españoles y se lanzó a organizar una actividad productiva que ya nada tenia que ver con aquellas rudimentarias moliendas, con el esfuerzo familiar y limitado.
Después vendrían los Eder, los Caicedo, Hurtado, Garrido, Villegas, vendrían las humeantes chimeneas de "La Manuelita" y ya el azúcar pasaría, definitivamente, a una escala comercial e industrial que impulsaría a todas las demás actividades.
Así, la caña instaló sus reales en las casi 430.000 hectáreas, más o menos planas, comprendidas en el valle geográfico del río Cauca, a unos 1.000 metros de altitud sobre el nivel del mar y con temperaturas promedio de unos 25 grados, con una humedad relativa de alrededor del 75 por ciento y brillo solar de más de seis horas al día. Ello configura un medio ecológico excepcionalmente apropiado para el cultivo de la caña durante todo el año, que se refuerza con la virtual ausencia de fuertes vientos y heladas. Así es como la región azucarera colombiana goza de claras ventajas comparativas frente a otros países productores.
De acuerdo a datos estadísticos de 1978, Colombia ocupaba el lugar 22 entre los casi 100 productores mundiales de azúcar, y el 7o. en América Latina el 14 por ciento de todas las tierras cultivadas del pais lo eran en caña, la cifra más importante después del café. Casi una veintena de factorias, la mayoría de ellas en el Valle del Cauca, procesaban entre 30 y 40 mil toneladas de caña cada veinticuatro horas dando trabajo, en forma directa, a 50.000 trabajadores.

Y LLEGO LA INDUSTRIA
Desde principios del siglo, un perfil industrial comenzó a abrirse paso entre los cañaverales, a su ritmo e influjo. En 1904 surge Carvajal y Cía, dedicada a las actividades editoriales y que después se amplió a gran industria, a la que seguirían Confecciones La Garantia, Industrias Metálicas de Palmira y el Ingenio Riopaila. De allí en adelante, la actividad manufacturera habría de reforzar el desarrollo económico de la región, hasta convertirse en su pivote, proceso al cual no serían ajenos el advenimiento del café en el Norte del departamento y la crisis económica internacional del año 29.
En efecto, la introducción del café, que con los años desplazaria a la caña del primer lugar entre los cultivos regionales, agregaría su cuota de dinamismo y diversificación a la agricultura departamental. Nuevas tierras se agregarían a la explotación de ambos cultivos y ambos fortalecerían la demanda de una incipiente industria local. La crisis de 1982, con todas las dificultades para abastecer al país de mercancias importadas, alentaria el proteccionismo industrial y con él, el desarrollo de la industria manufacturera y la inversión de capitales extranjeros en la misma.
Asi es como el desarrollo industrial del Valle se inició con una fuerte participación del capital extranjero, de sus técnicas e incluso de sus hombres, de los inmigrantes. Y ello tuvo duraderas y benéficas consecuencias: la introducción de modernas tecnologias, de técnicas de administración y conocimientos empresariales facilitaron la creación de empleo urbano y la fundación de nuevas industrias, por lo general en manos de empresarios nacionales. La diversificación de la economia vallecaucana es, en adelante, uno de los pilares más sólidos de su crecimiento.
El valor agregado por la industria manufacturera es ya más del doble que la aportada por la agricultura y, en términos de empleo, se aproxima a disputarle la tradicional hegemonía que el campo vallecaucano habia mantenido.
La transformación de la estructura económica de la región tendria un carácter providencial. En efecto, simultáneamente con el crecimiento de la industrialización, con el polo urbano de la economia, se daria un colosal crecimiento de las ciudades, en particular de Cali. A fines de la década pasada, se estimaba que de los 2.700.000 habitantes del departamento más de la mitad se agrupaban en su capital. Sin embargo, el desarrollo de la industria permitió asimilar con bastante "normalidad" ese cambio y distribuirlo en ciudades intermedias, tales como Palmira, Tulúa, Cartago, Buenaventura y Sevilla, que gozan de servicios e infraestructuras propios de capitales departamentales .
La distribución industrial en toda la región, fortaleció el rol de esas ciudades intermedias y posibilitó que el Valle del Cauca sea hoy uno de los pocos departamentos que cuenta con una buena distribución espacial de su población y, en consecuencia, de su propia actividad económica, constituyendo un "departamento de ciudades" con todas las ventajas que ello le otorga, en la medida en que esas ciudades intermedias sigan siendo centros receptores de migración campesina y fuentes de trabajo urbano, eliminando los riesgos sociales de una excesiva concentración urbana en Cali.

DEL AZUCAR Y LAS CEIBAS A LA SALSA
Sin embargo, Cali también habría de sentir el impacto de las transformaciones que estaban ocurriendo en la región y en su economía. La apacible sociedad caleña, la de las tertulias, la que ha ido creciendo entre la sombra de la ceibas y el aire perfumado de cadmias, la del alto y la pausa del café negro y el pan de bono caliente, sintió el enorme ruido que la invadía, el estruendo musical de las casetas, los bailarines de salsa y la gente nueva en la ciudad asombrándose de las bellas mujeres y de la transparencia de su río.
Sin necesidad de sufrir las malas consecuencias de un desmesurado crecimiento urbano, como sí han sufrido otras capitales departamentales, la "Sultana del Valle" se benefició de ese proceso de cambio sin espectaculares sobresaltos y sin ocupar las planas de criminalidad de los periódicos.
Para los cachacos que se extasían en recorrerla, Cali es caña de azucar, hermosas mujeres, la interminable música de las casetas y sus incansables bailarines. Es el pan de bono o la Plaza de Caicedo. Y es un gran polo en el desarrollo económico del país. Pero Cali es todo eso y es mucho más.
La ciudad que se transforma y avanza, también crece en su cultura, en su vida literaria, en sus pintores y artistas.
La ciudad que dejó atrás a la aldea pastoril y azucarera, recorrió mucho, también, desde "Maria" y su historia de amor. Hoy es el centro de atracción cultural y universitario de toda su región de influencia.
Desde la escandalización de los observadores tradicionales y desprevenidos ante los profesores para niñas, las clases de gimnasia y el lema "Tensión y Ritmo" del Liceo Belalcázar han pasado cincuenta años, medio siglo en la tarea de promover el papel activo de la mujer caleña en todos los terrenos de la vida cotidiana. De allí viene el proverbial matriarcado que orienta la cultura de la ciudad, entre quienes descuellan María Perlaza, fundadora del Liceo, Clara Zawadsky, Marta Uribe, Gloria Delgado, Lucy Tejada y muchas mas. Y de allí en adelante Cali es, también, cultura con proyección para todo el país. Omar Rayo, el consagrado pintor colombiano, el que un día fue de su pequeña aldea, Roldanillo, a Cali, a tentar la suerte, volvió a su pueblo para crear uno de los más modernos museos pictóricos del país, con más de 2.000 obras donadas por el propio Rayo.
La Universidad del Valle, fundada en 1945, el "TEC", Teatro Experimental de Cali; el Instituto Popular de Cultura; el Museo de la Tertulia, son muestra de una sólida actividad cultural, que proyecta a la otra Cali. De allí salen también nuevos poetas y escritores, que ya no le cantan al valle tranquilo sino a la vida, a su gente. Son Andrés Caicedo y "Viva la Música", Valverde y "Bomba Camará", Alvarez Gardeazábal, Omar Carrejo y muchos más. Son el otro Cali, el de la cultura, el que también crece y llega a todo el país.

CALI LINDA, TODA CALI
Y todo ello es Cali. Es el azúcar pionero, el café y la industrialización, es el crecimiento de la ciudad, es su cultura y, por supuesto, es la salsa, la alegría, la música, las casetas a todo volumen, la alegría del domingo en que triunfa América y todo se viste de rojo.
Desde la recordada alcaldía del actual Ministro de Gobierno, Rodrigo Escobar Navia, la preocupación de los caleños por conservar y embellecer la ciudad ha sido permanente. Las campañas por mantener limpios todos sus rincones, los murales que decoran sus paredes, la seguridad que aún se respira, la belleza de los parques y las plazas, todo lo que hace la "ciudad más transparente" y la que tiene tantas caras, todas fascinantes, como colores y sonidos que la pueblan todas las noches.

INVERSION EXTRANJERA
En el Valle del Cauca se han instalada desde hace más de 25 años importantes empresas extranjeras. Cartón de Colombia, Propal, Johnson & Johnson, Union Carbide, Gillete, Colgate Palmolive, Miles Laboratorio, Good Year, Hoechst, Papelcol, Chicles Adams, Croydon, son algunas de las compañias que tienen su asiento en el Valle, las cuales dan empleo calificado a miles de colombianos. Estas compañias han enriquecido la tegnologia nacional y han generado desarrollo. La mayoria de sus productos satisfacen necesides vitales del pueblo colombian. Rudolf Schmid, presidente de propal, con 1100 trabajadores y ventas en 1980 por 4.500 millones de peso, señala: "la razon de nuestra inversion fue satisfacer el mercado domestico colombiano de materia prima para la impresion mediante el uso de un recurtso natural de la mas alta renovavilidad, el bagazo de la caña de azucar, tan abundante en el Valle.
Carlos Enrique Daireaux, gerente de Gillete de Colombia, empresa que da empleo a 600 personas afirma: "El principal motivo que tuvo nuestra compañia para establecer sus operacionesen el Valle del Cauca fue la facilidad de las importaciones marítimas por el puerto de Buenaventura".
Colgate Palmolive, empresa de 850 trabajadores se inicio en Cartagena y en 1952 decidio establecer su planta en el Valle, tambien por la proximidad del puerto de Buenaventura

POBLACION Y EMPLEO
Según el Banco de Datos del DANE, el Valle del Cauca tiene una población estimada en tres millones 64 mil habitantes. De ellos, Cali se lleva un millón 308 mil y con más de cien mil habitantes se encuentran Palmira (184 mil), Buenaventura (136 mil) y Tulúa (110 mil). El empleo ha sido generado en su mayor parte en el sector agrario, hasta hace relativamente poco tiempo. Circunstancias favorables de distribución y bienestar han conducido a la creación de nuevas fuentes de empleo industrial, específicamente en la zona Cali-Yumbo, la que concentra, en altísima proporción los desarrollos industriales del Depártamento. En efecto en 1974, el 85 por ciento de los establecimientos industriales y el 76.8 por ciento del personal ocupado estaba concentrado en el área Cali-Yumbo. Comparativamente en cambio otra de las áreas que sufré un mayor flujo migratorio después de ésta, la de Buenaventura polo de atracción de gentes de todó el litoral del Pacífico, no ha tenido un desarrollo industrial acorde con sus inmensas necesidades.
En Buenaventura sigue siendo el puerto el mayor generador de trabajo y lo siguen las maderas y la pesca, en escala menor. En 1978, el desempleo abierto era el 8.5 por ciento de la población total y si se consideraba el numeroso grupo de individuos que habia perdido las esperanzas de encontrar trabajo, el desempleo total llegaba al 16 por ciento.
La esperanza de la región reside en los planes de desarrollo de la Corporación del Valle del Cauca, la que ha realizado bastante hasta la fecha, pero que tiene por delante aún un gran desafio, para lograr sacar a Buenaventura del estado de miseria que todavia rodea a muchos de sus habitantes.

PRODUCCION DEL VALLE
Porcentaje de producción bruta según cuadros de 1975 ______________________________________________________________
Alimentos 21.45 31.74
Bebidas 8.47 3.90
Textiles 12.20 2.67
Papel y Carbon 4.57 13.52
Caucho - 7.17
Quimicas 11.48 13.54
Derivados del Petroleo 4.17 -
Maquinaria electrica - 5.25
Equipo de transporte 6.00 -
Otros 31.66 22.21
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