Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2001/11/12 00:00

Extraños visitantes

Abdulaziz Alomari y Al Ghamdi Saeed, que hacen parte de la lista de los 19 terroristas que atentaron contra Estados Unidos, estuvieron en Colombia. ¿A qué vinieron?

Extraños visitantes

Tres dias despues del criminal atentado a las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York y del edificio del Pentágono en Washington un grupo de hombres de la CIA y del FBI, especializados en el tema antiterrorista, llegaron a Bogotá. Agentes de seguridad estadounidenses se desplegaron por todo el mun-

do para rastrear los pasos de los 19 hombres de la organización de Osama Ben Laden que habían atentado contra los símbolos de la prosperidad y la seguridad de Estados Unidos.

Los agentes encubiertos tenían en la mira a los países latinoamericanos pues 10 de las 30 organizaciones terroristas que Estados Unidos tiene en su lista, incluida una de la que se cree tiene conexiones con Osama Ben Laden, operan en el sur del continente. Y de estas, tres están en Colombia: las Farc, el ELN y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

El objetivo de los agentes del FBI y la CIA en Colombia era tratar de establecer si el grupo terrorista tenía vínculos comerciales, familiares o de negocios con activistas del fundamentalismo islámico radicados no sólo en este país sino en otros de la región. No era una tarea fácil. Más aun cuando el grupo terrorista había actuado en las propias narices de las agencias de seguridad de Estados Unidos sin que ninguno de esos organismos hubiera podido hacer algo para evitarlo.

Pero la paciente labor de los agentes estadounidenses empezó a arrojar algunos resultados. Lo hallado en Colombia está hoy bajo el rótulo de “ultrasecreto” y reposa en manos de los directores del FBI y de la CIA en Washington.

Pero ¿qué fue lo que hallaron los agentes del FBI y de la CIA en Colombia? En los computadores de inmigración instalados en el aeropuerto El Dorado de Bogotá y en Cartagena los agentes estadounidenses consultaron el archivo del movimiento migratorio y se llevaron una gran sorpresa. Los dos nombres que fueron encontrados, Abdulaziz Alomari y Al Ghamdi Saeed, con entradas a Colombia en los años 1990 y 1995, eran los mismos de dos que figuraban en la lista de terroristas que participaron en los atentados de Nueva York y Pennsylvania el pasado 11 de septiembre.

El primer hombre, Abdulaziz Alomari, abordó el vuelo 11 de American Airlines en Portland, Maine, con destino a Boston. El avión fue estrellado minutos después contra la Torre norte del World Trade Center. Las autoridades de Estados Unidos creen que Alomari habría sido uno de los posibles pilotos del avión.

El segundo hombre, Al Ghamdi Saeed, es señalado como uno de los secuestradores que piloteó el avión de United Airlines número 93 y se estrelló en Pennsylvania ese mismo 11 de septiembre, una hora después del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono.

En el caso de Al Ghamdi Saeed, los agentes del FBI y de la CIA encontraron en el computador del aeropuerto de Cartagena que un hombre con ese mismo nombre ingresó a Colombia el 18 de octubre de 1995 con el pasaporte número 3301 de Arabia Saudita. Lo hizo en un avión particular y el registro de su vuelo figura con el número 1111 procedente de París. Un día después —el 19 de octubre de 1995— Al Ghamdi abandonó Colombia por el mismo aeropuerto de Cartagena en un vuelo particular con el registro 1111 con destino final a la ciudad de París.

En el caso de Abdulaziz Alomari también se comprobó que un hombre con un pasaporte con ese nombre, también de nacionalidad de Arabia Saudita, ingresó a Colombia el 19 de enero 1990 por el aeropuerto El Dorado de Bogotá con el pasaporte 6732 y con visa 02 (turista). Y que había viajado desde Nueva York en el vuelo 053 de la aerolínea Avianca.

Como un fantasma

Los investigadores estadounidenses, igualmente, confirmaron que Alomari abandonó el país el 24 de enero de 1990 —cinco días después de su arribo— y lo hizo desde el aeropuerto El Dorado de Bogotá en el vuelo 083 de Avianca con destino a Lima (Perú).

Esta información les dejó a los investigadores del FBI y de la CIA varios interrogantes. El primero de ellos es por qué razón Al Ghamdi realizó un viaje de más de 10 horas entre París y Cartagena para permanecer en esta ciudad menos de 24 horas y regresar de nuevo a París. Otra de las preguntas que se hicieron los investigadores es por qué semejante viaje se hizo en un avión privado y no en un vuelo comercial. Las respuestas a estos interrogantes de los investigadores muy pronto aparecieron. Un reporte del Departamento Administrativo de la Aeronáutica Civil, clasificado también bajo el rótulo de “confidencial”, aclaró buena parte de las dudas. Al Ghamdi Saeed llegó a Cartagena como miembro de la delegación de Arabia Saudita para la cumbre de Países No Alineados en octubre de 1995 que tuvo lugar en Colombia.

El plan de vuelo de la Aeronáutica señala que, efectivamente, a las 11 y 48 de la mañana del 19 de octubre de 1995 se autorizó despegar del aeropuerto Pedro de Heredia de Cartagena un avión DC-8 de color blanco, verde y dorado con la delegación de Arabia Saudita. Todavía falta por establecer si se trató de un homónimo.

Otro de los interrogantes que flota entre las autoridades es qué vinieron a hacer estos dos hombres a Colombia. Consultados por SEMANA los responsables de las agencias de seguridad del Estado, al igual que los organismos de inteligencia, no tienen una sola pista que les permita conocer qué vínculos podrían tener en Colombia Abdulaziz Alomari y Al Ghamdi Saeed. Tampoco se conoce hasta el momento ningún nexo con los grupos guerrilleros, ni con los activistas islámicos.

Por el momento la única pista que tienen los agentes de FBI y de la CIA es que una célula terrorista de Osama Ben Laden se moviliza como un fantasma por América Latina. El nombre de Osama Ben Laden salió por primera vez a la luz pública en el Perú de labios del propio Vladimiro Montesinos, el hombre fuerte del régimen de Alberto Fujimori que hoy se encuentra tras las rejas en la Cárcel Naval del Callao, acusado de corrupción. En uno de los ya famosos ‘vladivideos’ el ex director de la policía secreta de Perú conversa con el alcalde de la ciudad del Callao, Alexander Kouri Bumachar, acerca de la posibilidad de privatizar el aeropuerto de Lima.

En la cinta, grabada el primero de marzo del año pasado, ambos personajes discuten sobre las ventajas y desventajas de este proyecto y la preocupación que había mostrado Estados Unidos frente a la eventual pérdida de los mecanismos de control que tenía en ese terminal aéreo. Textualmente, Montesinos afirma: “El centro de gravedad en América Latina de Ben Laden está acá en Lima. Acá es la zona de descanso, no para hacer acciones en Lima, sino para hacer acciones sobre blancos americanos en Argentina, Brasil, Chile y en el resto de países de América Latina”, sostiene el ex hombre fuerte de Fujimori.

Si en Colombia no se ha encontrado todavía un rastro de Abdulaziz Alomari y Al Ghamdi Saeed en Estados Unidos los investigadores siguen armando el rompecabezas. De Abdulaziz, el hombre que estrelló el avión contra la primera torre gemela, se sabe —de acuerdo con las investigaciones— que en los últimos meses vivió en Vero Beach, al norte de la Florida, donde ocupaba una casa con su familia, por la que pagaba mensualmente 1.400 dólares. Según los vecinos, los Alomari eran una típica familia musulmana que no socializaba mucho con el vecindario y que el único problema que había tenido eran sus reuniones nocturnas. Una de sus vecinas le dijo al FBI que docenas de carros se parqueaban todas las noches frente a su casa. Las autoridades estadounidenses creen que en esa vivienda se planearon los ataques contras las Torres Gemelas.

Las pistas

A medianos de agosto la familia Alomari le comunicó a la agencia de arriendos que muy pronto se mudaría a Arabia Saudita y que había llegado la hora de devolver la residencia. Unos días después Alomari ofreció una fiesta para despedirse de sus vecinos.

Según los investigadores, el 10 de septiembre Abdulaziz Alomari pasó la noche en un hotel de Portland junto con Mohamed Atta, uno de los cerebros del atentado, según el FBI. El 11 de septiembre viajaron en avión de Portland al aeropuerto de Logan, Boston, donde hicieron conexión con el vuelo 11 de American Airlines, que tuvo el desenlace que conmocionó al mundo.

Los agentes del FBI y de la CIA hallaron un automóvil de alquiler en el aeropuerto de Portland que se cree fue empleado por los terroristas. En su interior había un documento sobre los ataques del 11 de septiembre que contenía una serie de recordatorios y reglas de combate para llevar a cabo ataques contra el enemigo. El texto del documento finaliza con una oración musulmana que dice: “Alabado sea Alá”. Las investigaciones pudieron establecer que el automóvil había sido arrendado por Abdulaziz Alomari. Una vez en el vuelo 11 de American Airlines, Alomari, según la lista de pasajeros, ocupó la silla 8G. Los investigadores presumen que él era piloto y tenía estudios como ingeniero de vuelo.

Hay, sin embargo, elementos de la investigación que dejan interrogantes que todavía están por despejar y que darían muchas luces sobre la presencia de estas dos personas en Colombia. Por ejemplo, que después del atentado del 11 de septiembre un hombre saudí se presentó ante las autoridades y declaró ser el verdadero Abdulaziz Alomari. Señaló que su pasaporte había sido robado en 1995, mientras estudiaba ingeniería eléctrica en la Universidad de Denver. Este caso es investigado por los agentes para establecer la autenticidad de esa declaración.

En lo que tiene que ver con la historia de Al Ghamdi Saeed las autoridades de Estados Unidos tienen poca información sobre este misterioso personaje. Hasta ahora se ha logrado establecer que tenía seis documentos de identidad distintos. Se cree que vivió en Del Rey Beach, Florida. También que vivió por una época en Daytona Beach, Florida. Las autoridades investigan si Al Ghamdi es el mismo Al Ghamdi Saeed que recibió entrenamiento militar en los estados de la Florida, Maryland, Illinois y Virginia. Un mes después del atentado terrorista de Estados Unidos las autoridades todavía tienen muchos cabos sueltos por atar. Uno de ellos tiene que ver con la presencia en Colombia de dos hombres con nombres iguales a los de los terroristas, Abdulaziz Alomari y Al Ghamdi Saeed.

A pesar de que falta mucho por indagar la investigación del FBI demuestra que los nombres de los dos musulmanes que vinieron a Colombia, y que coinciden con los de los terroristas que estrellaron los aviones, pueden ir más allá de una simple evidencia circunstancial. Y hasta podrían tener claves que les permitan establecer a los investigadores qué conexiones tenían los terroristas en este golpe que conmovió al mundo y desató la primera guerra del milenio. n

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