Domingo, 22 de enero de 2017

| 1997/08/25 00:00

JUNTOS PERO EN CRISIS

Los colombianos siguen buscando vivir en pareja pero los conflictos son cada vez más intensos.

JUNTOS PERO EN CRISIS

A pesar de la revolución sexual, de la homosexualidad y el bisexualismo, de la industria pornográfica y de la amenaza del sida, la pareja del hombre y la mujer que aspiran a pasar juntos muchos años de su vida no ha pasado de moda en Colombia. Según la encuesta de SEMANA, el 80 por ciento de las relaciones heterosexuales de los entrevistados se dan entre parejas estables y apenas el 20 por ciento entre parejas inestables. Lo que parece demostrar que casi todo el mundo se empeña en seguir jugando el viejo y conocido juego de la pareja aunque pocos sepan cómo ganarlo en el agitado mundo moderno. Pero si bien la pareja sigue viéndose como algo apetecible y deseable, incluso por los homosexuales que hoy piden el derecho a casarse, no hay duda de que esta institución está en crisis. Una crisis que, según la mayoría de los expertos, tiene origen en buena parte en los nuevos papeles que han asumido el hombre y sobre todo la mujer con su ascenso en el campo profesional y en su nueva forma de ver la sexualidad. Todos estos cambios han generado una nueva forma de comportamiento de la pareja que no ha sido fácil de asimilar para ninguno de los dos. Estas fisuras, por supuesto, también tienen una expresión en la sexualidad de los colombianos. Y no pocas veces se manifiestan en las disfunciones sexuales. Sobre todo los hombres parecen estar asustados por los retos que les exige la mujer de hoy, quien tampoco se conforma con un sexo a medias. "A un hombre ya no se le pide sólo que sea inteligente, tierno y exitoso sino que además tenga el pene largo y que no sea eyaculador precoz", dice Alexandra Uribe, columnista de El Espectador y experta en sexo. Este tipo de presiones pueden terminar por afectar la libido masculina.Pedro, un hombre separado de 43 años cuenta su caso: "Tengo un problema de erección con una mujer que conocí recientemente. No me había pasado antes y lo peor es que ella me interesa mucho. Aunque tengo experiencia, me imagino que ella va a querer más vigor e inmediatamente pierdo el impulso. No sé qué hacer para sentirme más seguro". Según la encuesta de SEMANA, casi la mitad de los hombres (47 por ciento) ha tenido dificultades de erección alguna vez en su vida. "Los hombres están siendo desplazados y eso les genera pánico _dice la sicóloga Florence Thomas, autora del libro Conversación con un hombre ausente._ Y esto se empieza a reflejar en la clínica. Antes el campo de la consulta y la terapia era utilizado principalmente por mujeres. Ahora cada vez acuden más hombres que consultan por impotencia y eyaculación precoz".Esta apreciación la confirma la sexóloga Lucía Náder: "Las principales causas de consulta hoy en Colombia son en primer lugar los problemas de pareja seguidos por los de erección, eyaculación precoz y finalmente anorgasmia. Los eyaculadores precoces triplican hoy a las mujeres anorgásmicas". Sin embargo esto no quiere decir que para las mujeres las cosas sean más fáciles. Según la encuesta, parece ser que hoy a las mujeres les es más difícil llegar al clímax. Hace dos años lo lograban el 82 por ciento de las veces y hoy sólo lo consiguen el 68 por ciento y el 56 por ciento de ellas siguen fingiendo sus orgasmos. Y mientras que en 100 relaciones los hombres llegan al clímax en 83 las mujeres sólo lo hacen en 63.Si bien entre las personas casadas la satisfacción sexual con su pareja es muy alta, ésta se ha deteriorado un poco en los últimos dos años. Mientras en 1995 el 79 por ciento de los esposos estaban muy satisfechos con su pareja, en 1997 lo está el 75 por ciento. Es decir, de cada cuatro personas casadas una tiene cierto vacío sexual con su pareja."Hasta hace 20 años _dice Thomas_ el goce femenino no existía y la mujer era el eterno objeto del deseo. Cuando ésta ha hecho valer su derecho a ser también un sujeto, no sólo a nivel profesional sino también sexual, se ha dado un reordenamiento de los valores patriarcales en los que se desbarata el antiguo concepto de pareja". Para el sicoanalista Simon Brainsky, autor del libro Sicoanálisis y creatividad, "los roles ya no están claros y hombres y mujeres se encuentran confundidos entre una estructura que ya no funciona mientras no ha habido tiempo para crear una nueva que se adapte a las actuales necesidades".
Matrimonio y sexo
Pablo, un juez de 40 años de Barranquilla, cuenta: "Antes de casarme tenía una muy buena vida sexual con mi mujer. Sólo fue que pasáramos por el altar para que yo me enfriara. No hay nada apasionado y mucho menos excitante en el matrimonio. Es como una cárcel y lo único que despierta es deseos de salir corriendo". La mayor conciencia sexual tanto del hombre como de la mujer ha incidido en que de cada cuatro matrimonios desbaratados uno haya sido a causa del sexo. Hace cinco años, una de cada cinco separaciones tenía su origen en el sexo. Sin embargo, según Lucía Náder, "la ventaja es que en estos casos la gente también está acudiendo a las terapias hoy mucho más que antes".Sin embargo, a pesar de los problemas, las parejas casadas parecen ser los amantes más fogosos de Colombia. Según la encuesta la mayor actividad se da entre las personas de 25 y 34 años que trabajan y están casadas. Una persona de 30 años es el doble de activa sexualmente que una persona de 60 años y una persona casada lo es el doble que una persona soltera. Pero si bien ha aumentado la incidencia del sexo ha disminuido su frecuencia. Así, mientras en 1995 las personas tenían relaciones cada cinco días hoy las tienen cada 5,4 días, es decir, la frecuencia ha disminuido en un 7 por ciento.
Infieles
Los hombres colombianos también siguen siendo más infieles que sus esposas. A seis de cada 10 mujeres les han sido infieles sus esposos mientras que a dos de cada 10 hombres les han sido infieles sus esposas. Pero lo que sí parece estar cambiando, así sea a paso de tortuga, es la actitud frente a la infidelidad. Según el sexólogo Pedro Guerrero, "el 95 por ciento de las infidelidades no llevan necesariamente al rompimiento. Entre otras cosas porque para ser infiel hay que amar a la pareja". Mariana, una mujer de 30 años, publicista, con 11 de casada y un hijo de 6, dice: "Me casé muy joven y con el único novio que he tenido. Y aunque he sido relativamente feliz en mi matrimonio siento que me faltó conocer a otros hombres y experimentar más sexualmente. Le he sido infiel a mi marido en dos épocas de mi vida. Pero no siento que sea un pecado ni una traición ni nada agresivo para él. Simplemente quiero conocerme más y con estas aventuras no le hago daño a nadie. Por supuesto, él no sabe: nunca lo entendería. Definitivamente creo que la pareja como existe hoy está mal diseñada".Aunque los colombianos sigan prefiriendo tener parejas estables cada vez son menos monogámicos. El 28 por ciento de los encuestados ha estado con una sola persona en su vida (hace dos años era el 35 por ciento). Es decir, cada día se pierde más la exclusividad. Mientras un hombre entre los 12 y los 17 años ha estado ya con cinco mujeres, una mujer entre los 12 y los 17 ha estado con dos hombres. Mientras un hombre casado ha estado con 12 mujeres, una mujer casada ha estado con dos hombres. En general, las personas con menor escolaridad han tenido menos parejas que las personas con mayor escolaridad. A pesar del temor del sida y de las campañas a favor de una sexualidad más responsable y selectiva el 33 por ciento de las personas encuestadas ha tenido alguna vez relaciones con una persona extraña. Lo gracioso es que el 58 por ciento de los hombres dicen haberlo hecho y sólo un 5 por ciento de las mujeres manifiestan lo mismo. Estos resultados tienen que indicar una de estas dos cosas: o hay unas pocas mujeres muy promiscuas o hay muchas mujeres mentirosas.
Radiografía sexual
Según esta radiografía estadística, los hombres son cuatro veces más vividos sexualmente que las mujeres, éstas cada vez les exigen más a sus compañeros y los dos parecen estar asustados de sus nuevos roles. Los matrimonios siguen haciendo el amor y le ganan en frecuencia a los solteros, aunque los típicos índices de infidelidades no retroceden. A pesar de la gran oferta sexual las parejas colombianas prefieren el acariciarse y besarse y el besarse y acariciarse como forma básica de la excitación sexual (el 83 por ciento de los hombres y de las mujeres). Estas posturas tradicionales, sin embargo, no impiden que los colombianos cada día estén más abiertos a los temas relacionados con el sexo. Y a pesar de la crisis de pareja que, según Thomas, "se debe a que las mujeres sueñan con un hombre que todavía no ha nacido, mientras los hombres siguen soñando con una mujer que ya no existe y que se parece a su mamá", la mayoría de las parejas está buscando soluciones. Porque si bien el invento de esta institución es bastante imperfecto nadie parece haber ideado uno mejor.

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