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| 1/29/2011 12:00:00 AM

La extraña infección

Un nuevo desorden en el sistema inmunológico encendió las alarmas de las autoridades de salud en Estados Unidos. Después se sabría que era el sida.

Yo era jefe de la Sección de Infectología del Hospital San Juan de Dios de Bogotá cuando me enteré de que en Estados Unidos habían descubierto una extraña infección. Me contaron que era como una bomba en el sistema inmunológico. Lo llamaron desorden homosexual por desconocimiento, pues era una enfermedad inédita que se manifestaba por un tipo de cáncer, el sarcoma de Kaposi, por unos tipos especiales de neumonías o por diarreas crónicas. Estas alteraciones nunca habían sido vistas en personas afectas a su mismo sexo, pero los primeros casos tuvieron ese denominador común, por eso se sospechó que la infección era posiblemente contraída por transmisión sexual.

Al principio, como no había tratamiento, nuestra acción se limitaba a tratar de aliviar los síntomas que presentaban los pacientes. Los primeros medicamentos se daban con la esperanza de que ayudaran, pero al cabo de un tiempo se observó que ni uno ni dos funcionaban. En ese momento no había conciencia de la magnitud del problema, hoy afecta a más de 30 millones de personas, y además había temor, pues se creía que el sida se podía transmitir solamente con acercarse o convivir con estos pacientes.

En 1986 empezó la avalancha de casos en nuestro país, y organizamos en el Hospital San Juan de Dios un programa interdisciplinario para atender pacientes con VIH, el cual fue pionero en Colombia. El gran avance en el tratamiento fue en 1996, con la asociación de tres o cuatro antirretrovirales, que permitió controlar mejor la infección y reducir de forma dramática la transmisión del virus de la madre al niño durante el embarazo o el parto. Así pasamos de una enfermedad indefectiblemente mortal a una que hoy puede ser controlada.
 
*Médico, Bogotá
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