Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1987/05/11 00:00

LA HISTORIA CENSURADA DE CHILE SE REGISTRA EN VIDEO

LA HISTORIA CENSURADA DE CHILE SE REGISTRA EN VIDEO

Una de las mejores TV del mundo vive en la clandestinidad "NO IMAGINAN LO BIEN que duermo después que veo los noticiarios de la televisión" -dice con ironía un desempleado chileno.
Es que todas las noches, uniformemente a las 21:30, los tres canales entregan una hora de informaciones, que buscan convencer que el país es una isla de bienestar y paz en un mundo convulsionado.
Ni la nación más próspera del mundo desarrollado podría reunir cada día tantas noticias agradables: decenas de miles de viviendas empiezan a construirse, aumenta la exportación de frutas, cálida recepción tuvo el jefe de Estado en las provincias, los sueldos crecen en mayor procentaje que la inflación. Es cierto que también hay noticias trágicas, y el informativo las registra, pero es que afuera existe un mundo con violencia, terrorismo, desempleo, hambrunas.
En una carta reciente al ministro del Interior, seis abogados se quejan de la falta de objetividad de la TV chilena: en una semana -le indican- dedicaron un promedio del 81 por ciento a las noticias de gobierno, un 9 a informaciones de la Iglesia católica (y esto debido a la visita del Papa en abril de 1987) y sólo un 2 por ciento a hechos relativos a la oposición.
Ante tanta censura, los chilenos comenzaron a buscar la manera de burlar la televisión controlada por el estado. El derrotero lo dió la película Missing, protagonizada por Jack Lemmon, y que cuenta la desesperada búsqueda de su hijo que realiza un hombre de negocios estadounidense. El hombre vivía en Chile al producirse el golpe militar en 1973. Fue arrestado, permaneció en el Estadio Nacional, y lo fusilaron. El filme fue prohibido en Chile, pero entró privadamente en cassette, y llegó a verse -semiclandestinamente- más que una taquillera película exhibida en salas de cine.
¿Por qué no podía hacerse lo mismo con informativos y reportajes? Fue entonces que surgió la idea en productores privados de filmar noticiarios y reportajes en video y ofrecérselos a suscriptores. El éxito fue extraordinario. Embajadas, instituciones de iglesias, organismos internacionales, agrupaciones de profesionales, sindicatos, acogieron el sistema.
Dos son las principales productoras: Teleanálisis, vinculado con la revista Análisis -publicación cerrada por las disposiciones del estado de sitio- y Vitel Noticias. Ambas ofrecen a sus suscriptores un noticiario mensual de 40 minutos, y hacen hincapié que allí encontrarán imágenes del Chile real. El suscriptor dispone de una cassette, y los días 15 y 30 (cada productora se alternan en la entrega), recibe una cassette grabada y le retiran la anterior. El valor anual es de 60 dólares.
El jefe de informaciones de una de ellas, dice: "El noticiario no tiene nada de panfletario. Con escaso texto se le da preferencia a las imágenes. Pero estas impactan porque muestran todo lo que se oculta, lo que realmente ocurre. Incluso aparecen noticias de gobierno. Queremos hacer lo que sería la televisión chilena si existiera democracia".
Pero lo que muestran estos noticiarios no podría ocurrir en democracia: la policía entrando violentamente a una universidad, represión a mujeres que indagan la suerte de familiares desaparecidos, allanamiento a poblaciones marginales. Un poblador, Hugo Flores, relata en video: "Los soldados llegaron en la madrugada, sacaron de sus viviendas a los mayores de 14 años, aunque llovía los llevaron a una cancha de fútbol, los desnudaron, los marcaron como a animales, y los tuvieron diez horas mientras verificaban si estaban requeridos por la justicia. . .en 1.619 detenidos, sólo 8 tenían orden de arresto".
Aparte de los noticiarios, se entregan reportajes. Vitel produjo Los Están Quemando Vivos, el caso de Rodrigo Rojas y Carmen Gloria Quintana que impactó al mundo. Ambos fueron sorprendidos por una patrulla militar al armar una barricada con neumáticos. Los soldados los rociaron con gasolina y les prendieron fuego.
En el video se recogieron declaraciones de testigos, de familiares y de médicos. "Sólo en Chile el video debió ser visto por unas 400 mil personas", cuenta su productor. Incluso el fiscal militar que investiga les solicitó la cassette.
Otro reportaje de resonancia mundial fue Somos Más. Dos camarógrafos filmaron el 30 de octubre de 1985 una pacífica manifestación de mujeres, la que fue reprimida en forma muy dura. El video fue premiado en Alemania Federal, Francia y por la radio-televisión belga.
En Chile hay sólo 120 mil equipos de video, pero este tipo de reportajes se exhibe en salas de centros culturales y sindicatos. Muchos los adquieren para enviárselos a familiares exiliados.
Jaime Celedón, que en tiempos de democracia creó un foro televisivo, ahora hace lo mismo en video. La primera vez reunió a un obispo católico, un empresario, un poblador, un economista, un dirigente sindical, un profesional, para que dijeran cómo piensan que Chile puede ser reconstruido. Las copias se vendieron en gran cantidad.
Celedón volvió a insistir invitando al ex presidente de España, Adolfo Suárez, para que contase su experiencia de la transición a la democracia. Antes de realizarse el foro ya un centenar de cassettes estaban adquiridas.
Un productor de televisión expresó con amargura: "Si pudiéramos exhibir estos noticiarios y reportajes que circulan en videos privados, tal vez tendríamos una de las mejores televisiones del mundo"

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