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| 6/18/2011 12:00:00 AM

La línea de la ternura

'Mamá Nancy' atiende desde su cama llamadas telefónicas de personas, parejas y familias que buscan consuelo.

'Mamá Nancy' es una institución social en Barranquilla desde 1983, cuando comenzó, por su cuenta y de manera desinteresada, a ayudar a comunidades necesitadas. Y les ha tendido la mano a seres desamparados: entre sus 'hijos espirituales' -así los llama- hay prostitutas, presos, recicladores, drogadictos y habitantes de la calle.

Pero, a finales de los noventa, hubo una cadena de suicidios que alarmaron a la ciudad. Los desgraciados se arrojaban desde los pisos altos del Palacio de Justicia Rodrigo Lara Bonilla. Desde entonces, 'Mamá Nancy' atiende los pesares de amigos y desconocidos. El dilema era ayudar a los que tenían intenciones suicidas. Los medios radiales la ayudaron anunciando que existía una línea telefónica para quienes por cualquier motivo quisieran poner fin a su vida.

A la línea llaman personas a quienes se les murió un amigo; personas que sostienen conflictos familiares; personas bajo crisis nerviosa, gente que está viviendo momentos de profunda tristeza. "Los escucho y les doy ánimo, los lleno de optimismo, los acompaño en su dolor, y eso lo hago de manera confidencial, yo no sé quién llama; solo si ellos quieren conocerme y venir a mi casa, entonces los conozco", dice, y afirma que es un don recibido de Papá Dios.

El 'consultorio' de la línea de la ternura es su habitación: un cuarto lleno de muñecos de peluche y mucho colorido. Las llamadas comienzan a entrar desde las siete de la noche, pero la mayoría ocurre pasada la medianoche, cuando las crisis llegan a callejones sin salida. Los casos más frecuentes son separaciones de hogar, enfermos terminales y crisis económica, la que se declara incapaz de solucionar.

Las más dolorosas son las de las madres que lloran impotentes ante un hijo sumido en las drogas. "Ellas lloran inconsolables, las dejo que lloren, les doy fuerza, les doy ánimo para que no renuncien a seguir luchando. Cuando me dicen que tienen sueño, cuando percibo que se descargaron, cuando creo que su alma ya está en paz, en ese momento cuelgo el teléfono. Esa persona, al día siguiente, va a estar más tranquila, va a tener un poco de paz, y ese es el objetivo de la línea, darles paz a mis hijos espirituales".
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