Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2003/04/28 00:00

La multiplicación de la cerveza

El 2002 será recordado como un año histórico para el Grupo Empresarial Bavaria y para los negocios de bebidas en Colombia.

El sector de las bebidas tuvo en 2002 uno de los años más movidos de toda su historia. Estuvo marcado por la expansión del Grupo Empresarial Bavaria (GEB) a lo largo del continente americano y por el lanzamiento de nuevos productos en el mercado de bebidas no alcohólicas, especialmente en el segmento light.

Después de incursionar en Ecuador y Panamá el Grupo Bavaria entró a Perú con la compra de la cervecería Backus, concretando la mayor inversión que una firma colombiana haya hecho fuera del país. La empresa insignia del Grupo Santo Domingo también compró 25 por ciento más de la Compañía de Cervezas Nacionales del Ecuador y elevó su participación accionaria en la colombiana Leona hasta 53 por ciento.

Estas movidas le permitieron al GEB aumentar la capacidad instalada para la producción de cervezas y refrescos en 10 millones de hectolitros anuales y ubicarse entre los 11 primeros grupos cerveceros del mundo. Ahora cuenta con una capacidad de 47 millones de hectolitros al año y un mercado regional de 86 millones de consumidores.

Para financiar estas inversiones la empresa no tuvo otro camino que endeudarse. Tomó créditos por 318 millones de dólares con la Corporación Financiera Internacional (afiliada al Banco Mundial), consiguió préstamos por 150 millones de dólares con la banca nacional y colocó bonos por 1,07 billones de pesos en el mercado de capitales colombiano (la emisión más grande que haya hecho una empresa privada hasta ahora). Frente al ejercicio de 2001 sus obligaciones financieras aumentaron 400 por ciento y sus pasivos totales 300 por ciento (70 por ciento está en dólares). En 2003, sin embargo, planea reducir sus deudas.

Los resultados de todos estos esfuerzos saltan a la vista: las ventas de bebidas de las empresas del Grupo Bavaria aumentaron 13 por ciento el año pasado; el consumo per cápita de los países donde tiene presencia creció 8 por ciento; la productividad se elevó un 25 por ciento y el Ebitda creció 19 por ciento en dólares, hasta alcanzar una cifra notable de 641 millones de dólares. En Colombia, donde proviene el 50 por ciento de sus ingresos, las ventas de cerveza crecieron 12 por ciento en volumen, debido al lanzamiento de 'Aguila Light' -que superó ampliamente las expectativas de ventas-, al relanzamiento de 'Leona', al manejo del concepto de edición limitada de 'Aguila Imperial' y a campañas comerciales como la del CFC -Club de Fanáticos de la Cerveza-, que lograron revertir la tendencia decreciente en el consumo que se presentó en Colombia desde 1995.

Ahora, dentro de su estrategia de expansión a nuevos mercados, Bavaria se dispone a entrar a Bolivia, a través de la Corporación Boliviana de Bebidas (filial de Backus), donde deberá competir hombro a hombro con la cervecera brasileña AmBev, uno de los pesos pesados del negocio en la región. El punto aquí es competir por el dominio de América Latina, el cuarto mayor mercado cervecero del mundo y escenario de batallas por parte de las grandes compañías globales y de las cervecerías regionales. El competidor más inmediato de Bavaria es la brasileña AmBev, que hace poco decidió montar una planta en Perú para enfrentarse a la cervecera colombiana en ese mercado y en Ecuador.

Otro frente que estuvo bastante movido en 2002 fue el mercado colombiano de bebidas no alcohólicas, especialmente el de los refrescos en polvo, que sigue atrayendo cada vez más competidores y motivando a las empresas que participan en este negocio a diversificar cada vez más. El mercado de bebidas en polvo, que vende al año cerca de 85.000 millones de pesos y registra una tendencia de crecimiento durante los últimos tres años, dio un gran salto el año pasado al incursionar en el segmento light o de productos sin azúcar. En ese aspecto la gran novedad en 2002 fue el lanzamiento de Clight por Alimentos Kraft de Colombia, LightYa de Quala, Zumm Premium de Noel y Fitline de Aliresa.

Esta tendencia a consumir bebidas light se extendió a muchos otros segmentos, como el de las gaseosas sin azúcar, que pasó de vender 35,6 millones de litros en 1999 a 43,2 millones en 2002. El primero en lanzarse al ruedo fue Coca-Cola Light en 1999, luego Pepsi Light en 2001, y el año pasado salieron Postobón Light y Sprite Light. Pese a la acogida que tuvieron estos nuevos productos en el mercado las ventas consolidadas de las compañías Postobón y Panamco prácticamente se estancaron (en términos reales crecieron un punto), debido a la caída de 4 por ciento en el consumo general de gaseosas, la pérdida de capacidad económica de los consumidores y el clima húmedo de los últimos meses. Esto obligó a ambas empresas a mejorar su productividad, lo que se vio reflejado en el aumento del Ebitda en 21 y 18 por ciento respectivamente.

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