Domingo, 22 de enero de 2017

| 1987/07/27 00:00

LA RUEDA DE LA FORTUNA

Con la frente en alto regresan los "escarabajos" a Francia

LA RUEDA DE LA FORTUNA

A partir del 1° de julio el horario de los colombianos sufrirá cambios sustanciales. La hora de entrada, el tiempo de almuerzo y la hora de salida en las diferentes empresas deberán adecuarse a un acontecimiento que ocurre a miles de kilómetros de distancia: el Tour de Francia. La atención que los colombianos ponen en la carrera por etapas más importantes del mundo, sólo es comparable con lo que ocurre cada cuatro años durante el Campeonato Mundial de Fútbol. Pero a diferencia de éste, en el ciclismo los colombianos son protagonistas de primera línea, especialmente después de un comienzo de temporada en el que Luis Herrera logró el título individual y Postobón el título por equipos en la pasada Vuelta a España.
Y es que el Tour de Francia es el equivalente ciclístico del Mundial de Fútbol. En la línea de salida (que este año está localizada en Berlín) se encuentran presentes los mejores del mundo dispuestos a afrontar un recorrido de más de 4 mil kilómetros, comenzando en Alemania y terminando en los Campos Elíseos en París. Son 25 etapas que se recorren en 26 días con una sola jornada de descanso, en las que los pedalistas superarán todo tipo de dificultades: contra reloj por equipos, contra reloj individuales (entre las cuales sólo hay una que finaliza en ascenso), metas volantes, premios de montaña y fracciones que alcanzan los 250 kilómetros de recorrido.
Dentro del selecto grupo de invitados a la máxima fiesta del ciclismo internacional, en el presente año se encuentran 20 corredores profesionales colombianos que por quinta vez participan en el Tour. A partir de su primera presentación en 1983, los colombianos, a pesar de marcados altibajos, muestran importantes progresos que hacen que la crítica europea los incluya en la baraja de favoritos para pelear el título. Al comenzar la presente temporada, los colombianos no fueron tenidos en cuenta para figurar en las principales pruebas europeas, como consecuencia de la desastrosa temporada cumplida en 1986 cuando los escarabajos decepcionaron por sus flojas actuaciones tanto en Francia como en España, sin haber llegado a figurar al menos en la montaña que ha sido su punto fuerte.
DIFICULTADES
Pese a los avances demostrados por los corredores colombianos en las recientes participaciones internacionales, dentro de las que se incluyen el subcampeonato de Henry Cárdenas en el Dauphiné Liberé y el brillante desempeño de Fabio Parra en la Vuelta a Suiza, las posibilidades de alcanzar un triunfo en Francia no son muy claras. Antes de enfrentar la gran montaña, en la que se espera un fuerte ataque colombiano, los "escarabajos" deberán superar varias dificultades. Entre esos escollos se cuenta una etapa contra el reloj por equipos en la que los colombianos tradicionalmente han perdido el tiempo suficiente como para que sus esfuerzos en la montaña no puedan recuperarlo. Además, vienen las etapas contra el reloj individuales en terreno llano, que suman tiempo en contra de las aspiraciones de los nacionales.
Las agotadoras etapas llanas, de más de 200 kilómetros, presentan grandes inconvenientes como los famosos vientos de costado y de frente (que según la descripción del recorrido, al igual que el pavé no figuran mucho en la versión 87 del Tour) que atentan contras las aspiraciones de los colombianos, quienes aún no dominan tácticas como la escalera, el abanico y otras utilizadas por los europeos para contrarrestar los vientos; aparejados con éstos, vienen los cortes en el pelotón como consecuencia de las altas velocidades que se alcanzan en los finales de etapa (que llegan a superar en ocasiones los 60 kilómetros por hora), que a muchos de los trepadores colombianos les han costado valiosos minutos, casi siempre irrecuperables. El esfuerzo que deben realizar para superar la primera parte del trayecto, hace que los "escarabajos" lleguen a la montaña con sus fuerzas algo menguadas, por lo que la cuesta para muchos de ellos se convierte en un feroz enemigo en lugar del aliado que se espera que sea.
LAS POSIBILIDADES
Es la segunda vez en la historia de las participaciones colombianas en el Tour que un colombiano figura entre la lista de favoritos de la prensa deportiva europea. Se trata de Luis Herrera, quien después del triunfo alcanzado en España es tomado como un serio candidato al lado de las figuras más rutilantes del ciclismo mundial. En el Tour del 86, "Lucho" llegó como favorito para pelear con los grandes, gracias a su presentación en el 85 cuando ganó el título de la montaña, venció en dos etapas y alcanzó el séptimo puesto en la general individual. Pero problemas respiratorios además del esfuerzo hecho durante la Vuelta a Colombia del año anterior, dieron al traste con las aspiraciones de "El Jardinerito". La revista especializada Sprint, al analizar las posibilidades de "Lucho" tomando como comparación su actuación en la ronda ibérica del 87, afirma: "No se debe perder de vista que Luis Herrera llegó a España para suplir un importante retardo en su preparación (no tenía entre sus cuentas disputar seriamente la carrera). De esta manera, encaró la competencia con sólo 15 días de competición. Esto quiere decir que se encontraba muy lejos de su mejor forma. Pero, a pesar de ese handicap, jamás fue puesto en dificultades".
Al lado de Herrera, se nombra como favorito a su coequipero Fabio Parra, ganador en el presente año del Clásico RCN y de brillante actuación en la ronda helvética. Los comentaristas europeos confían en que Parra hará olvidar la catastrófica campaña que tuvo el año pasado en el Tour, en parte por estar afectado por una tendinitis. Las aspiraciones del equipo Café de Colombia son las de ubicar a un corredor entre los cinco primeros y dos entre los diez mejores, ganar unas tres etapas y alzarse con la camiseta de la montaña con Herrera, sin descartar que, como ocurrió en España, "El Jardinérito" aproveche los tramos montañosos y se vista con la camiseta amarilla de líder. Por el lado del equipo Postobón, se aspira a colocar por lo menos dos hombres entre los diez primeros, ganar algunas etapas y buscar el título de la montaña y el título por equipos. La moral de los "gaseosos" se encuentra en su punto más alto, gracias al reciente triunfo de su "capo de escuadra" Pablo Wilches en la Vuelta a Colombia y al título por equipos logrado en la Vuelta a España. Omar Hernández, coequipero de Wilches y corredor de gran calidad, es la carta tapada del técnico Raúl Meza en caso de que el veterano Pablo no pueda despegar en Francia.
Entre las dos escuadras colambianas, Café de Colombia y Postobón, si bien no se puede decir que exista una rivalidad abierta, fuera de ámbito deportivo, es claro que mientras no sea exclusivamente necesario, como ocurrió en España-87, no habrá ningún tipo de alianza. Por el contrario, empezando por los directores de equipo, la lucha será encarnizada. Niño buscará superar lo hecho por Meza en el 85 cuando, como director del equipo cafetero, logró la mejor actuación realizada hasta el momento por los colombianos en el Tour. Por su parte, Raúl Meza tendrá como metas repetir el triunfo por equipos alcanzado en la reciente Vuelta a España y conservar su supremaeía dentro del conjunto de directores técnicos nacionales.
Estando en la antesala del Tour 87, se puede decir que sólo los más fuertes y los mejor preparadas llegarán el 26 de julio a París. En el caso de los colombianos todo parece indicar que nunca antes habían llegado mejor preparados a esta prueba, en especial Luis Herrera, la máxima carta colombiana. El reciente cartel logrado a nivel internacional dificultará la labor de los "escarabajos" pues el campanazo de alerta dado en España se escuchó en Francia y la marcación sobre los ases nacionales será implacable. Pero a esos ingredientes como la capacidad, la preparación física y anímica y las ganas de triunfar, hay que sumar la suerte para que las gripas, tendinitis y forunculosis no echen por tierra las aspiraciones de todo un país.-

COMO UN RELOJITO
El final no podía ser más suizo. La precisión de los mejores cronómetros del mundo se puso a prueba a la hora de definir el ganador de la ronda helvética. Su dictamen fue implacable.
El norteamericano Andrew Hampsten se coronó campeón de la vuelta, por segunda vez consecutiva, sobre el alemán Peter Winnen por el estrecho margen de un segundo. En tercer lugar, y alejado siete segundos del ganador, terminó el mejor colombiano, Fabio Parra.
En el ciclismo los errores o los descuidos se pagan caro. Más aún cuando se trata de una prueba tan corta y reñida como el Tour de Suiza. Y los errores cometidos por Parra y sus coequiperos en las primeras etapas de la competencia, cuando perdieron un tiempo precioso, le costaron a la postre el triunfo final. Cuando apareció la montaña, Fabio tenía una desventaja superior a los cuatro minutos que, pese a sus furiosos ataques, no pudo remontar. Al comenzar la penúltima etapa, un puerto de montaña de primera categoría y un final en ascenso eran las últimas cartas que se jugaba el colombiano. Por el puerto de montaña pasó con un minuto de ventaja sobre sus perseguidores pero, como ocurre generalmente con los "escarabajos", en el terreno plano fue alcanzado. El esfuerzo realizado en el Alto de Albua, donde se coronó como líder de la montaña, le restó las fuerzas necesarias para alcanzar el liderato en el tramo final.
A la hora del envión final, y cuando debía despegar a Hampsten para descontarle los siete segundos de diferencia, Parra vio como se le escapaba el alemán Winnen, sin poder despegar al norteamericano. La carrera tenía un dueño. La etapa final no se prestaba para ataques importantes y sólo algo extradeportivo podía quitarle el triunfo a Hampsten.
De todas maneras, la responsabilidad de la carrera no recaía sólo en las piernas de Parra. Su triunfo dependía de lo que su equipo pudiera hacer por él en el momento definitivo. Pero la escuadra de Café de Colombia se mostró desarticulada y desmotivada, como quedó demostrado en declaraciones hechas por Martín Ramírez a la radio colombiana. Ramírez se mostró inconforme con la participación en Suiza y afirmó que no regresaría a correr en ese país. Esto es tanto más grave si se tiene en cuenta que faltaba por correrse la última etapa favorable para los colombianos.
Pese a lo anterior, el triunfo de Parra en la montaña, y su buena actuación, hablan muy bien de las posibilidades del sogamoseño en el Tour. Especialmente cuando corredores como el español Delgado y el francés Fignon no figuraron para nada. La conquista de Parra viene a unirse a las logradas por Herrera en la general y en la montaña en España, la de Mario Martínez en la Ronda de L' Isard (campeón de la montaña) y Henry Cárdenas, subcampeón del Dauphiné Liberé.
La racha triunfadora de los "escarabajos" acostumbró a los seguidores del ciclismo a ver los nombres de sus compatriotas en las primeras filas de las clasificaciones. Ahora ya no es suficiente el título de la montaña. Las épocas en las que los colombianos se conformaban con salvar del ahogado el sombrero quedaron atrás.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.