Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2010/10/22 00:00

La tarea inaplazable

Los expertos no vacilan en afirmar que para lograr una Colombia mejor se necesita enfocar todos los esfuerzos y recursos en mejorar la cobertura y la calidad de la educación. Nuevas cátedras como yoga, sensibilidad y respeto por la diferencia hacen parte de las propuestas.

La tarea inaplazable

Rectores mejor formados

En el marco de Empresarios por la Educación, hemos debatido una propuesta que busca impactar de manera efectiva la calidad de la educación en Colombia, como fundamento de la equidad, el desarrollo y la competitividad.

Se trata de un proyecto de liderazgo integral y transformador dirigido a los rectores de las instituciones educativas, con el propósito de resignificar y fortalecer su rol al entenderlos como actores sociales clave.

Los rectores son centro de relaciones escolares y referentes naturales para su comunidad de incidencia, son los responsables de interpretar la política educativa para formular un proyecto propio, deben además saber gerenciar esa iniciativa, darle sentido en lo académico y, sobre todo, ejercer un liderazgo colectivo para inspirar a los maestros y padres de familia en el camino propuesto.

Los rectores son un sólido eslabón de la cadena de generación de valor para este sistema. Por eso, esta iniciativa fortalecería su rol social y sus competencias relacionales, partiendo de su propio proyecto de vida; los dotaría de nuevas capacidades técnicas en lo académico y administrativo; entregaría herramientas para ejercer un liderazgo capaz de convocar alrededor de la formulación de propósitos comunes y mediría los avances de su trabajo en términos del progreso en el aprendizaje de los estudiantes y del mejoramiento del clima escolar.

David Bojanini García
Presidente del Grupo de Inversiones Suramericana

Educación al estilo japonés

Hace años aprendí algo de un japonés. El decía que la diferencia entre Japón y Colombia era la enseñanza que reciben desde niños. Japón es una isla pobre, sin tierra, agua ni recursos, y deben trabajar para que sea grande. A nosotros nos inculcan otra cosa: Colombia es un país rico, con mares, ríos, todos los climas, lleno de oro y hasta más.

El japonés aprende a querer su isla, a trabajar y a ahorrar. En cambio, los colombianos pensamos que el país es una alacena llena, de la cual uno puede sacar y sacar sin dejarle nada a los demás.

Los colombianos no trabajamos para avanzar social sino individualmente, esperamos que el gobierno nos solucione la vida y despreciamos nuestra tierra. La falta de arraigo nos lleva a actuar como quien tiene un carro y lo mete por la trocha más fea, aporreándolo y diciendo: “Este carrito es una maravilla, no le pasa nada y ni pide gasolina”.

Si queremos un país mejor, nuestros niños deben aprovechar lo que tienen en vez de quejarse de lo que falta; hay que enseñarles que viven en una tierra hermosa, pero frágil, herida y que necesita de nuestra ayuda con ideas, con actitud, pero sobre todo, con cariño.

Jorge Macumba
Bloguero

Comprender y recordar para proteger la vida

Los alumnos de los últimos años de colegio deberían estudiar la historia real de Colombia. Es decir, aquellos casos desafortunados, pero que hacen parte de nuestra realidad, como la masacre de Trujillo, Valle.

No se trata simplemente de hacer obligatoria la lectura de textos, sino que los estudiantes hagan el texto, no necesariamente un informe escrito, puede ser elaborado a partir de lenguajes que el estudiante escoja: videos, guiones cinematográficos, libretos para televisión, producciones literarias, cartillas, documentales, montaje de una página web, etcétera.

La idea es que los alumnos reconstruyan los casos y expliquen qué y por qué pasaron. Para ello, es necesario montar un centro de documentación donde los estudiantes tengan acceso a todos los elementos de la investigación: informes académicos, antecedentes, actualizaciones de los procesos, testimonios de víctimas, historias de vida, documentales, contactos con investigadores, notas de prensa, etcétera.

Los profesores deberán monitorear los proyectos. Para eso es necesario que tomen con un experto un taller en que se les ilustre cuáles deben ser los componentes de una investigación rigurosa. Este experto debe además estar familiarizado con el trabajo con jóvenes.

El objetivo aquí es doble. Primero, metodológico. Los estudiantes entienden que la historia se construye y, por la tanto, asumen una posición crítica frente a los textos. Al explicarlos a través de lenguajes cercanos a ellos, los relacionan más conscientemente con su vida cotidiana y con su hacer.

En segundo lugar, al rehacer el rompecabezas de los casos lograrán una relación de comprensión sobre eventos que normalmente parecen alejados de su cotidianidad. Se espera que esa comprensión redunde en una indignación que se convierta en una barrera moral frente a los hechos violentos.

Nicolás Montero Domínguez
Actor y director

Escuela pública no solo para pobres

En Colombia la escuela pública forma para la pobreza y se entiende como distribuidora de caridad estatal. Mientras que las políticas para la educación básica gratuita se concentran en la cobertura antes que en la calidad, la mayoría de los profesionales de todas las tendencias políticas educan a sus niños en instituciones privadas.

Si un número significativo de los padres que disponen de recursos para pagar colegios privados matricularan a sus hijos en colegios públicos, y el Estado creara nuevos planteles en zonas de estratos medios y altos, además de hacerlo en zonas deprimidas, entonces la calidad de la enseñanza pública empezaría a incumbir a las clases que de hecho tienen el poder para mejorarla.

La conciencia de que la escolaridad gratuita, pagada con los impuestos de todos, es un derecho de todos y no una concesión a la miseria nos haría avanzar hacia una instrucción universal, laica y mixta que se constituiría en un factor real de integración y movilidad social.

Carolina Sanín Paz
Escritora

Más inversión para la educación

La manera de tener un mejor país es garantizando a los niños y jóvenes colombianos una educación seria desde que entran al kínder hasta que salen graduados de universidad.

Un país sin educación para todos sus habitantes es un país inviable. Es por esto que los recursos en educación deben ser prioritarios. Si en Colombia pudiéramos combatir de manera seria la corrupción, entendiendo que los dineros del Estado son sagrados, podríamos invertir en nuestros jóvenes los cuatro billones de pesos anuales que se roban los corruptos. Un mejor país solo se logra siendo más incluyentes, respetuosos y tolerantes. Solo con educación podremos pensar en un mejor país para las futuras generaciones de colombianos. Mientras más educada es una sociedad, más civilizada.

Felipe Zuleta
Periodista

Profesores que difundan el amor por el estudio

¿Por qué los niños se enamoran tan fácilmente del XBox, de la televisión, de Internet y no del estudio?

Los papás deberían ser los primeros responsables de tal ‘enamoramiento’, pero es una tarea difícil, y es aquí donde los profesores tienen un papel importante.

El amor por el estudio debe sembrarse y alimentarse desde la educación básica primaria y concentrarse en áreas como matemáticas, ciencias naturales, español y artes.

Los profesionales de cualquier área que tengan la capacidad podrán ser docentes en primaria, con un salario similar al de un docente universitario y con incentivos por producción intelectual.

Quienes ingresen como profesores tendrán que presentar exámenes pedagógicos y de conocimiento, que muestren su idoneidad para el cargo, la cual debe ser revalidada cada cinco años.

Los incentivos salariales involucrarán a profesores de otras áreas (historia, geografía, etc); a educadores que desempeñen cargos no directamente relacionados (coordinadores académicos y de disciplina) y a otros miembros del colegio (bibliotecarios, asistentes administrativos, etcétera). Ellos se hacen acreedores al incentivo si la institución alcanza desempeños destacados en las pruebas Saber.

Los niños que obtengan un puntaje alto en estas pruebas les darán a sus padres el derecho preferencial y mayor cuantía en programas sociales, como subsidios para mejoramiento o compra de vivienda.

Germán Augusto Forero Cantor
Economista

Que vuelvan las clases de griego y latín

Supongo que ya otros habrán propuesto aquí cosas mejores, más interesantes e importantes: educación, tecnología, cultura, desarrollo o una gira nacional de los Rolling Stones.

Así que mi idea para hacer mejor a Colombia es casi una extravagancia y quizás, a simple vista, parezca también una tontería: enseñar griego y latín otra vez en los colegios y en la vida.

Sí. Sueño con un gran proyecto pedagógico en el que las humanidades vuelvan a ser el fundamento de todo –aun el de la ciencia y lo útil–, y en el que los niños del mundo, y en particular los de mi país, puedan acercarse a las lenguas clásicas para descubrir con ellas un universo lleno de lucidez y de tesoros, de estructuras mentales a un tiempo complejas y hermosas.

No es difícil. El latín y el griego fueron durante siglos el depósito de la cultura, y desde sus hitos la gente solía entender mejor sus propios valores: su lengua, su fe, su pensamiento, su escepticismo.

Propongo entonces que todos volvamos a aprender cosas inservibles y anticuadas, para hacer de esta una sociedad más feliz.

Juan Esteban Constaín
Escritor

Escuela-taller para el desarrollo

La escuela-taller para el desarrollo es una propuesta que busca continuar con la experiencia del programa que se creó en España en 1985.

Bajo el lema ‘Aprender haciendo’, 3.200 aprendices de distintos oficios han recibido en Colombia capacitación para el empleo, con un modelo de acompañamiento que les permite desarrollar, además de las competencias técnicas de su oficio, competencias integrales, en un modelo de escuela que se acerca al estudiante y no viceversa. Al mismo tiempo, han colaborado en la recuperación del patrimonio cultural de las ciudades de Cartagena, Popayán, Mompox y Bogotá.

Este modelo ha permitido capacitar jóvenes que provienen del conflicto armado, vinculados a grupos armados ilegales o delincuencia común, y brindar la oportunidad de mejorar sus opciones laborales una vez han culminado su ciclo formativo.

La eficiencia de este proyecto radica en alternar la formación teórica con la experiencia práctica.

Alberto Escovar
Arquitecto

Una materia para dejar atrás la envidia y el resentimiento

Mi idea consiste en introducir en los programas de educación a todos los niveles una materia a la que denominaría Observar, Comprender, Adaptar, un título construido con tres conceptos de gran profundidad –como si fueran tres ideogramas chinos–, al tiempo que son tres instrucciones directas para el actuar. Sería esta materia la encargada de comenzar a reenfocar la mirada que desde la envidia y el resentimiento ha frenado con frecuencia nuestra evolución hacia una mirada cuyo énfasis estaría puesto en el aprendizaje y la evolución. Su puesta en marcha incluiría ejercicios de autocrítica a profundidad y alguna disciplina corporal como yoga o taichi, en las que lo que se hace con el cuerpo tiene la capacidad de afectar mente y espíritu y genera un proceso de aprender a comprendernos como una unidad. Con esta incorporación a los programas educativos se estaría inaugurando un proceso a través del cual Colombia lograría formar en los niños y jóvenes una nueva actitud constructiva, pacífica y evolutiva.

Y al mismo tiempo, siendo que una materia de estas características construiría una relación más vivencial con la realidad, muy probablemente su implementación derivaría en una mayor conciencia solidaria y ambiental.

Ángel Becassino
Publicista

Formación de científicos impulsando a nuestros mejores bachilleres

Muchos estudiantes no tienen posibilidad de acceder a la educación superior por razones económicas.

La poca capacidad científica del país y de proyección profesional de los egresados de los programas de pregrado en Biología, Química, Física y Matemáticas hace que estos tengan una demanda inferior a la oferta disponible.

La propuesta es que los diez estudiantes de cada departamento del país que obtengan los más altos puntajes en el examen del Icfes reciban una beca otorgada por las facultades de Ciencias Básicas y Matemáticas de las universidades.

Un fondo de sostenimiento diseñado por el Icetex y exclusivo otorgará créditos de bajo costo y largo plazo, condonables según los resultados acordados para el sostenimiento.
Finalmente, un fondo nutrido por la empresa privada pagará un salario mensual a cada estudiante de excelencia. En contraprestación, este tendrá pasantías en proyectos de investigación o innovación para las compañías o para las regiones de origen.

El programa debe establecer caminos de salida posgradual (maestrías, doctorados y posdoctorados), mediante convenios con universidades y centros de investigación de Colombia y el exterior, con un esquema que garantice el regreso de los estudiantes al final del proceso de formación.

Hans Meter Knudsen Quevedo
Rector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del
Rosario

Toda la inversión para la educación

Para un mejor país se debe considerar gran cantidad de aspectos, todos importantes, porque reflejan necesidades y debilidades, pero hay uno que resulta imprescindible: la educación de calidad.

Colombia ha avanzado en cobertura educativa, y aunque tenemos zonas rurales a las que no llegamos, podemos diagnosticar que el gran salto llegará cuando ese avance también se haga en calidad.

Las fronteras del analfabetismo se han reubicado de una manera perversa al interior mismo de la educación de deficiente calidad. Tan analfabeta es el que ignora la escritura y la lectura elemental como el que desconoce Internet o el que no maneja otra lengua.
Por eso proponemos que la prioridad en inversión sea la educación de calidad en todos los niveles: preescolar, básica, media y educación superior. Esto no es un capricho.
 
Sabemos, por experiencia de muchos años, que si la base de la pirámide educativa no mejora en calidad, hacerlo más tarde en los colegios y las universidades requiere mayor esfuerzo, inversión y produce menos resultados.

No se puede ignorar la educación para el trabajo, desconocer los avances del Sena o dejar de promover la formación técnica y tecnológica. Todo el sistema educativo, como ha sucedido en tantas regiones del planeta, tiene que ser jalonado por universidades públicas y privadas de altísima calidad docente e investigativa.

Joaquín Sánchez García SJ
Rector de la Pontificia Universidad Javeriana

Universidad que eduque en política

En Colombia, la sociedad democrática está por construirse. Es una utopía: algo que no tiene lugar todavía, pero puede tenerlo si encaminamos hacia allá nuestros esfuerzos.
 
Lo primordial es construir el sujeto político: el pueblo, consciente de lo que significa decidir. Que no sea instrumento manipulable por intereses incompatibles con los suyos, que deben coincidir con el interés común.

Es urgente y posible crear una universidad itinerante y permanente cuya única función ha de ser formar a los ciudadanos que apenas hayan alcanzado las primeras letras, o aún iletrados, en nociones políticas elementales de lo que es la sociedad, el Estado, y las ventajas de que sea el pueblo el que decida sobre su propia suerte. Así como la función de los partidos, la conveniencia del que haya varias propuestas que se disputen la hegemonía, dentro de reglas aprobadas por todos los que van a competir, y la importancia de que se observen las convenidas en ese campo y en todos los ámbitos de convivencia.

Sin educación no es posible la democracia. Y es obligación del Estado impartirla honesta y competentemente. Los costos son mínimos en relación con el beneficio que aportará a la sociedad. Se logrará inmunidad contra las dictaduras.

Carlos Gaviria Díaz
Abogado y ex candidato presidencial

La telemática, una solución de choque

Lo peor que trae consigo la terminación del conflicto armado –al tiempo con la destrucción y disuasión del cultivo de la coca y del narcotráfico– es el aporte de sus huestes al desempleo. Son miles de jóvenes que saben poco más que disparar y tomarse la justicia por cuenta propia.

La problemática ideológico-política y del narcotráfico deviene cada día más afanosamente en la social. Sin embargo, no corresponde más ni al Ejecutivo ni a las fuerzas del orden asumirla como propia sin correr grave peligro de desgastarse. A quienes corresponde plantear y ofrecer soluciones efectivas es a las comunidades de base y al sector educativo.

Además de los esfuerzos que algunas comunidades y centros de educación superior vienen haciendo para enfrentarla, hace falta que incorporen, con mayor seriedad, la telemática, que ofrece la posibilidad de transportar a distancia el conocimiento y la capacitación para el trabajo, con igual o, en muchos casos, mayor eficiencia que los medios presenciales. Existen pruebas al canto. Pero no solamente da abasto que los centros de conocimiento la adopten. Hay que transformarse e innovar en todo el sistema con nuevas didácticas, metodologías administrativas, textos, ayudas audiovisuales, evaluaciones, etcétera.

Ante la urgencia del momento, es deber del gobierno, puntualmente del Ministerio de Educación, adaptarse para administrarla y promoverla sin que intereses retrógrados y mezquinos se atraviesen.

Mario Galofre Cano
Ex embajador

Bachilleres con ideas de negocio

Los estudiantes deberían graduarse de bachillerato con al menos una idea de negocio capaz de generar empleo, en lugar de seguir siendo educados con la mentalidad de salir a buscar uno. La educación financiera y la innovación deben aprenderse e incentivarse en el colegio.

Nicolás Martínez
Diarionocturno, twittero

Apoyo financiero ajustado a las necesidades de los estudiantes

Si pensamos que dos graves problemas de Colombia son la iniquidad y la baja competitividad, se entiende la importancia de que más jóvenes colombianos tengan acceso a educación superior de calidad y de que participen en proyectos de investigación. En la formación de pregrado, pero especialmente en la de posgrado (maestría y doctorado), se produce investigación.

Es importante saber que la educación de calidad es costosa porque requiere importantes inversiones en formar y retener profesores con títulos académicos doctorales y de maestría, y grandes recursos en infraestructura. Sin estas condiciones no es posible hacer investigación. Las universidades privadas asumen la totalidad de dichos costos.
¿Cómo hacer que más jóvenes talentosos tengan acceso a educación superior de calidad para que desarrollen investigación pertinente? Debemos fortalecer el apoyo a la investigación y a los jóvenes. Es imperioso articular el gobierno, el sector productivo y las universidades. Además, es necesario crear esquemas de apoyo financiero según las necesidades de cada persona y entorno familiar, que incluyan el valor de la matrícula y, en algunos casos, otros gastos que garanticen la permanencia del estudiante en la universidad.

Si nuestros jóvenes talentos no tienen oportunidades para acceder a educación superior de calidad y para desarrollar las investigaciones que hoy requiere Colombia, difícilmente podemos aspirar a ser un país equitativo, incluyente y competitivo.

Carlos Angulo Galvis
Rector de la Universidad de los Andes

Matemáticas, Sociales, Español y Diferencia

Un fanático respeta, admira, desea, quiere, busca conocer y entrega su vida por su estrella. Y aunque el fanatismo es profundamente peligroso, uno que construya lazos de compresión y conocimiento es vital: fanáticos de lo que no somos y no nos representa.

Yo propongo que desde las escuelas y colegios, como parte de un plan pedagógico de país, exista una clase que vaya abordando diferentes aspectos con los años, donde se nos enseñe a ser amantes de la diferencia. Se llamaría Diferencia I y II, y así sucesivamente. Allí aprenderíamos desde niños que las cosas más importantes del mundo nos llegan y las sabemos a partir de convivir, tolerar y respetar lo diferente.

Desde lo básico y minúsculo, como disfrutar la diferencia en los sabores y las horas del día, pasando por lo necesario y obligatorio, como el valor de la diferencia de razas, credos y filiaciones políticas o intelectuales, hasta lo complejo y divertido que implica estar dispuesto a gozarse todas las diferencias existentes en las expresiones culturales.

Creo que lo que con mayor fuerza ha moldeado mi deseo por saber recibir y dar es encontrar tanta sabiduría y belleza en lo diferente, en quienes piensan diferente a mí, en el cine que me genera preguntas por su diferencia, en los lugares que me hipnotizan por diferentes, en las imágenes que no se parecen a lo que ya vi.

Jaime E. Manrique
Gestor y productor audiovisual
Director de Laboratorios Black Velvet

Semillero de talentos

Colombia ha avanzado en el cubrimiento de la educación básica y media. Sin embargo, debe fortalecer la calidad y pertinencia de lo que se aprende. Hoy niños y jóvenes pasan por la escuela sin poder desarrollar al máximo su talento ni encontrar su vocación.

Propongo crear el programa Semillero de Talentos, que a partir de sexto grado concentre su atención en los estudiantes que pertenezcan al 5 por ciento superior de su clase.

El Semillero reforzará el aprendizaje y motivará la excelencia académica de estos estudiantes, mediante talleres y acompañamiento estrecho y permanente. Aquellos que sean admitidos en la universidad recibirán una beca que cubrirá los costos de matrícula, transporte y sostenimiento. A cambio, los beneficiarios se comprometen a respaldar académicamente a sus compañeros de clase.

En Colfuturo ya hemos podido probar el impacto de un programa similar, que en palabras es sencillo, pero en resultados es profundamente transformador.

Jerónimo Castro
Director de Colfuturo

Educación como garantía de calidad de vida

El anhelo de un país mejor debe apuntar, necesariamente, a obtener una gran calidad en su educación y una cobertura que supere con creces la actual. Ello incidiría en mejorar ostensiblemente sus niveles culturales, es decir, en la capacidad de sus ciudadanos de mejorar su calidad de vida.

Al derrotar la ignorancia, se derrota también la violencia, se construye civilidad, se crean condiciones para el disfrute del arte y la lectura, se alejan las tentaciones del
consumo de drogas psicoactivas y alcohol. La sociedad cualifica sus sueños y se traza metas de bienestar y de dignidad, tal como ocurre en las desarrolladas que, de la mano de la educación, superaron el colapso terrible producido por las devastaciones de la guerra y el desbarajuste moral de los ciudadanos.

En un Estado que vigile y gaste bien los recursos públicos habría espacio para una gran inversión en la educación, que contemplara tanto el mejoramiento de la infraestructura como la alineación de políticas ambiciosas, audaces, innovadoras y democráticas, echando mano del gran talento humano que tenemos: profesionales conocedores del mundo contemporáneo y dueños de un innegable sentido de pertenencia y de un amor sincero por el campo infinito de la cultura y la educación.

Alberto Uribe Correa
Rector de la Universidad de Antioquia

Cátedra de educación de y para la sensibilidad

Cualquier iniciativa que aspire a hacer una contribución importante a nuestro país en los actuales y aciagos momentos debe necesariamente provenir del ámbito de la educación, entendiendo esta como la gran tarea, la gran prioridad.

Desde mi quehacer en el Colegio del Cuerpo de Cartagena de Indias, quisiera proponer a los ministerios de Educación, Cultura, Comunicaciones y Protección Social un gran proyecto que tenga que ver con crear una cátedra transdisciplinaria sobre la educación de y para la sensibilidad.

No estoy hablando solo de fortalecer la educación artística, estética y ética. Me refiero sobre todo a la urgente necesidad de formar colombianos más sensibles, compasivos, solidarios, fraternos, respetuosos de las diferencias y poliéticos.

Las herramientas pedagógicas pueden y deben ser múltiples y muy variadas: desde los currículos formales, no formales e informales hasta la suscripción de un gran pacto de cordura con los medios de comunicación escrita, audiovisual y virtual. Muchos de ellos hoy en día responsables –en gran medida– de la transmisión de los antivalores que están inculcando en nuestros niños, jóvenes y población en general: exaltación de la violencia, de la frivolidad, del materialismo y del consumo a ultranza, de los atajos y del dinero rápido y fácil, de la banalización y del cinismo.

Se trata de diseñar estrategias pedagógicas que nos conduzcan a un gran proyecto colectivo de país, que hasta el momento no hemos podido concebir.

Álvaro Restrepo
Director del Colegio del Cuerpo

Mejor educación para la primera infancia

Para hacer de Colombia un mejor país, propongo consolidar y fortalecer la atención educativa a los menores de cinco años. Está demostrado que los cinco primeros años de vida son cruciales para el aprendizaje; las diferencias en el desarrollo de las personas en estos años marcan desigualdades casi imposibles de recuperar. La nutrición, la educación y la protección de los niños deben ser la prioridad para lograr equidad en nuestro país.

Para alcanzar esta meta es preciso orientar los recursos necesarios y lograr un esquema institucional y financiero sostenible.

Con esta estrategia, además de garantizar una infancia feliz para los más vulnerables, mejoramos la transición a la educación básica, el desempeño de los niños en su periodo de estudiantes y disminuiremos la deserción.

Cecilia María Vélez White
Ex ministra de Educación Nacional

Más interpretación y reflexión

Según diversas pruebas internacionales y nacionales, después de estar 11 años en el colegio, tan solo dos de cada 100 estudiantes colombianos pueden leer críticamente y argumentar sus ideas.

A nivel pedagógico, la escuela debe abandonar la tarea de transmitir información (casi toda está en la red o en múltiples memorias externas al cerebro humano), para dedicarse al desarrollo de sus estudiantes. El eje del trabajo en la educación básica y media debe estar en desarrollar competencias para pensar, leer y valorar. La tarea de la escuela debería ser dotar al niño y al joven de herramientas para interpretar, reflexionar y aplicar el conocimiento, y promover el desarrollo de competencias éticas, para cualificar la convivencia, la cohesión y la responsabilidad social. Hasta que esta meta no se cumpla, resulta prematuro pensar en enseñar ciencia en la universidad o en volver bilingüe al país.

Este nuevo propósito requiere un acuerdo nacional en defensa de la calidad de la educación, un acuerdo que vincule a los medios, el gobierno, las empresas, los maestros, los estudiantes y la sociedad civil. Hasta ahora, todos hemos incumplido.

Julián de Zubiría
Director del Instituto Alberto Merani

Intercambios estudiantiles a zonas apartadas

La mayoría de los colombianos viven como extraños en su tierra. Pocos bogotanos conocen Gachetá y Pasca, mucho menos La Macarena o San Onofre. Esta falta de conocimiento e interés es un obstáculo cuando el país trata de resolver problemas de fondo como la reforma agraria, control y conciencia ambiental o el conflicto.

El cambio empezaría con las nuevas generaciones a través de Colegios Hermanos. En lugar de hacer intercambios a Londres o a Buenos Aires, los estudiantes de Los Nogales, el Colegio Nueva Granada, el Liceo Francés y otros pasarían varias semanas estudiando y viviendo con las familias de Florencia, Mitú o Puerto Asís. Los estudiantes de provincia, a su vez, vendrían a Bogotá y otras ciudades bajo el mismo esquema.

Los intercambios se harían en sitios alejados y muy distintos a los turísticos y ‘bonitos’. Lo importante es que sean puntos a los que se puede llegar en avión o por carretera y en donde el orden público ya no es un problema. Así, jóvenes de los estratos altos conocerán de cerca la pobreza, la falta de infraestructura y los desafíos a los que se enfrentan sus pares en las zonas alejadas.

Para los estudiantes de provincia, Colegios Hermanos desmitificaría las ciudades y los llenaría de ambiciones y sueños.

John Otis
Corresponsal de Time

Escuelas para los desplazados

Una de las situaciones que más me entristecen es ver la cantidad de familias de desplazados caminando por las calles bogotanas sin un rumbo fijo. Siempre he pensado, a manera de una reparación simbólica, cómo podríamos devolverles parte de la cultura de la cual fueron desterrados.

Empezaré a ejecutar la idea que desde hace más de tres años ha sido para mí un sueño al crear una fundación que luego dará sus frutos en una academia. Me imagino a todos estos niños afrodescendientes, indígenas y campesinos en una escuela donde aprendan el arte de sus lugares nativos. Este será un espacio en el que se acaricie la imaginación, florezca la creatividad y se incite a la reflexión, al estimular la búsqueda de la belleza, la ternura y la convivencia.

María Mulata
Cantante

Recursos del petróleo a la educación

El derrotero deber ser apostar a un sistema educativo de punta, pero conectado directa y deliberadamente con otros dos pilares críticos: uno, crear innovación local de alto valor agregado, con la que Colombia apueste a ser referente mundial; y dos, cerrar el modelo con un gran motor que genere emprendimiento y trabajo.

La propuesta de financiar el salto en educación a través de la venta de un porcentaje de Ecopetrol es brillante, pero considero que no es suficiente si solo se piensa en educación y no en el ‘círculo virtuoso’ de manera integral.

Propongo que seamos más ambiciosos al comprometer más recursos que vienen del petróleo y al habilitarlos como política de Estado que asegure su proyección. Propongo crear una comisión público-privada de expertos con participación internacional, enfocada en ideas de alta innovación en inversiones y modelos que aceleren la velocidad de este ‘círculo virtuoso’.

Colombia no puede seguir mirando por el retrovisor. Tenemos que apuntar a un horizonte donde la contribución de cada colombiano sea el motor renovable que asegure el bienestar de muchas generaciones por venir. Ese es el desafío y la responsabilidad si aspiramos a la grandeza de Colombia. No me conformaré con menos.

Orlando Ayala
Vicepresidente de Microsoft

El primer país bilingüe de Latinoamérica

Sin duda, un país es su gente, que se encarga, con su talento y su capacidad, de hacerlo grande o pequeño, de desarrollarlo o estancarlo.

Es fundamental crearle a Colombia un propósito, como las mejores y más exitosas marcas del mundo.

La iniciativa debe tener la capacidad de crear una ventaja competitiva para nuestra gente.
 
Una ventaja que nos posicione en un lugar superior ante el mundo y que permita ser una plataforma para su desarrollo. Este diferencial consiste en convertirnos en la primera nación bilingüe de Latinoamérica, donde toda nuestra educación pública y privada lograra que la población creciera con el español y el inglés.

Colombia se convertiría rápidamente en potencia de desarrollo digital y call centers. El impacto en nuestra industria, el campo, los negocios, la infraestructura, la inversión extranjera y la reputación mundial sería contundente e inmejorable.

Somos competitivos en talento, en creatividad, en ingenio, en capacidad de trabajo, y si le damos esta herramienta (el bilingüismo) única y ganadora, seríamos inalcanzables. En términos de imagen, dejaríamos de ser muy pronto el país de las drogas, lo cual representaría un golpe e impacto en nuestra propia imagen y en la que el mundo tiene de nosotros.

Juan Carlos Ortiz
Presidente de Leo Burnett para América Latina

Educar para comprender la sexualidad

Un país será mejor cuando mejor sea su gente, para lo cual es básica la atención de la salud y los derechos sexuales y reproductivos, unidos al desarrollo social y humano, que mal manejados aumentan la miseria.

La sociedad se humaniza con hijos deseados nacidos en condiciones dignas, madres y padres responsables de su cuidado, personas con sexualidad placentera, el respeto por la maternidad libre y las diversidades sexuales.

Para lograrlo, se debe educar para una nueva comprensión social de la sexualidad y la reproducción, que anule la mirada perversa sobre esta y las culpas inútiles, ajena a la moral vaticana, incapaz de manejar la pederastia. Así como dotar los colegios de dispensadores de condones.

También, capacitar sobre maternidad y aborto con apoyo psicológico a niñas embarazadas –en menores de 14 años se considera embarazo por violación– y orientar sobre interrupción voluntaria del embarazo.

Finalmente, crear en el sector salud servicios integrales de atención a víctimas de violación, y esterilizar a los violadores, pues no deben poblar la tierra. Existen varios instrumentos legales. Falta compromiso político.

María Ladi Londoño E.
Feminista y psicóloga

Un país yogui y en paz

Soy tan feliz haciendo yoga que no dudo un segundo en sugerir su enseñanza y su práctica en todos los sitios en donde sea posible, a través de los medios de comunicación, en las instituciones educativas, en las oficinas, en las fábricas, en las cárceles, en los hospitales, en los salones comunales de los barrios, en los parques, en la playa, en el campo.

Para practicar yoga no se requiere nada, solo tener un cuerpo. Cualquier persona, sin importar su edad o experiencia, puede hacerlo, solo o en grupo, al aire libre o en un lugar cerrado, a cualquier hora del día, lo único que se necesita es ganas y disciplina, pues el yoga no exige más allá de lo que puedas darle, no compite, no compara, no gana. Es un encuentro amoroso y respetuoso con el cuerpo, un espacio para ir hacia adentro partiendo de la respiración. Un tiempo para aprender a estar presente.

Llevar el yoga a las comunidades menos favorecidas es despertar el poder que yace escondido en cada una de ellas, es hacerlas conscientes y darles acceso a sus capacidades, es hacerlas responsables de su propio cambio, de su propia vida. Llevarlo a las clases más privilegiadas es una invitación a replantear los valores, las metas, los sueños.

Silvia Ochoa
Escritora

Orientación para aprender a utilizar la tecnología

Para lograr un mejor país, proponemos fortalecer la formación en valores y actitudes positivas en los niños y jóvenes, quienes pertenecen a una nueva generación, poseen un gran potencial, son expertos en tecnología, hábiles y creativos, pero están sujetos a la influencia incontrolada de Internet.

Con urgencia requieren una orientación para aprender a utilizar la tecnología con responsabilidad y sentido crítico, para evitar actuar a la ligera, sin medir las consecuencias de lo que hacen o escriben.

Es conveniente realizar una campaña seria, estructurada y efectiva, en la cual deben participar los medios de comunicación, las entidades educativas y los padres de familia.

Matilde González de Salazar
Rectora del Colegio La Quinta del Puente-Bucaramanga

Educación de clase mundial

Sin duda, Colombia será un país mejor cuando cuente con un sistema público de educación superior de clase mundial. Algunas naciones han logrado ese objetivo con decisión política y significativa inversión.

Hay una gran diferencia entre las estrategias de financiación: en el subdesarrollo (y nosotros somos un ejemplo), se impone la de un pago por servicios educativos. Por eso, se plantea el gasto per cápita y no se ve conveniente entregar recursos sin compromiso de cupos (ver proyecto de reforma de la Ley 30 en curso).

En el mundo desarrollado, el acercamiento es más ambicioso y de largo término al financiar desde múltiples iniciativas (algunas redundantes) la construcción de un potencial educativo e investigativo. Este acercamiento parece a primera vista más arriesgado porque no responde a ecuaciones simples de costo beneficio; pero la historia milenaria de la universidad occidental ha demostrado que es el mejor, y que la universidad le devuelve a su sociedad mucho más de lo que ella imaginaba al financiarla.

Moisés Wasserman
Rector de la Universidad Nacional de Colombia

El maestro profesional es la clave

La estrategia consiste en mejorar la calidad de la educación en todos los niveles, pero prioritariamente la que se imparte a los estratos bajos de la población, porque la causa principal del desequilibrio socioeconómico que vivimos estriba en la diferente calidad de la educación que recibimos: buena y muy buena para unos pocos y deficiente para la mayoría.

Para esta mayoría resultan muy limitadas las oportunidades de acceder a la educación media y superior, para conseguir trabajo bien remunerado y hasta para desempeñarse en la vida social y política.

Con educación de buena calidad esas mayorías podrán entender lo que leen, expresar lo que piensan y sienten, analizar y cuestionar lo que perciben, reflexionar sobre las cifras y ecuaciones que encuentran.

Lograr educación de buena calidad para todos no es fácil. Estamos ciertos de que el maestro profesional es clave. Para ello, se necesita convertir la docencia en una profesión respetable y respetada, seleccionar a los mejores bachilleres para hacer licenciaturas en educación y pagar a los nuevos docentes un salario similar al de otras profesiones.

Pedro Gómez Barrero
Constructor

Inglés en todos los colegios del país

Se debe establecer la cátedra de inglés en todos los colegios públicos y privados de Colombia, para en la siguiente década tener un país completamente bilingüe, más competitivo y que hable el idioma de negocios del mundo.

Colombia tiene el perfil de un país que va hacia el primer mundo, y ahora que somos parte de los Civets (Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica, economías de mayor crecimiento en las próximas décadas) el reto es mayor, por lo cual nos tenemos que anticipar a ser el primer país bilingüe de Latinoamérica, para seguir construyendo una Colombia mejor.

Socorro Jaramillo V.
Publicista estratega y asesora política

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