Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2006/02/12 00:00

La unión hace la fuerza

En 2005, en Colombia, se han concretado cuatro procesos de fusión entre bancos. ¿Qué se busca con ellos?

La unión hace la fuerza

Después de superar una crisis de grandes proporciones que dejó pérdidas enormes y cambió el panorama bancario en el país, el sector financiero ha reportado una creciente actividad de saneamiento de los balances y un fortalecimiento de las instituciones por la vía de la capitalización. Se entiende entonces el porqué de los movimientos que en los últimos meses han adelantado los grupos empresariales en Colombia. Estos obedecen a estrategias claramente diseñadas por los accionistas, que buscan ser jugadores importantes en el nuevo contexto, bien sea como entidades locales o pensando en posibles alianzas internacionales. Pero es que el sistema financiero en todo el mundo presenta los mismos síntomas: fusiones, alianzas estratégicas, reorganizaciones y privatizaciones. La idea detrás de estos negocios es la misma, modernizar la operación bancaria y alcanzar el mayor volumen de negocios y clientes. De acuerdo con la opinión de Sergio Clavijo, presidente de Anif, para poder acompañar la recuperación del sector productivo "el sistema financiero colombiano ha generado este interesante proceso de fusiones y reacomodamiento que, lejos de generar traumatismos, ha dinamizado la competencia en el sector bancario". En lo que va corrido del año, en Colombia se han producido cinco importantes operaciones de fusión o compra entre los bancos, que han dado lugar al primer y segundo mayores bancos del país. El Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), liderado por Bancolombia, se fusionó con el banco comercial Conavi -banco especializado en hipotecas- y con la corporación Corfinsura dedicada a financiar créditos de inversión a empresas. El resultado, la mayor operación realizada en los casi 135 años de la historia bancaria en Colombia y pasar a ser el primer banco privado en el sistema. Con esta unión, Bancolombia se constituye en una entidad de gran solvencia, con multimillonarios recursos para el sector financiero. El 24 por ciento de los activos del sistema bancario, 663 oficinas, 4,5 millones de clientes y 12.000 empleados. Los principales objetivos de este proceso son reducir costos, mejorar la eficiencia y atender bajo un solo paraguas tres negocios diferentes: la banca personal y de Pymes, la banca hipotecaria y la banca de inversión. Patricia Cárdenas, presidenta de Asobancaria, asegura que con el resultado de las fusiones, todos se benefician. "El sector, porque sin duda será más sólido para responder a las demandas de la economía. El país, porque está cada vez más en la línea de tener una banca más fuerte. Y los clientes, que son los grandes beneficiados porque dispondrán de una extensa red de oficinas, canales de pago y variedad de productos bancarios en una misma entidad". La segunda gran operación es la protagonizada por el Grupo Aval, que fusionó el Banco de Occidente con el Banco Aliadas, una de las firmas que pasaron a ser controladas por el Estado en la crisis de los 90. Con este movimiento, Banoccidente aumentó su cartera en más de 450 millones, lo que le permite dar a la organización un 'empujón' a su fortalecimiento en el sistema. A partir de la fusión, Banco de Occidente trabaja sobre cuatro negocios: crédito para vehículos (autos y motos) donde Aliadas es especialista, libranzas manejadas por ambas entidades y, banca comercial y banca personal. En las dos últimas, los fuertes de Occidente. A su turno, la Fundación Social decidió fusionar los bancos Colmena y Caja Social para conseguir mayor capacidad comercial, técnica y operativa. La nueva institución, llamada Bcsc, se convertirá en una de las más importantes en captación de ahorros. Además, cuenta con 2,7 millones de clientes, 278 oficinas y 464 cajeros automáticos distribuidos en 53 ciudades. Cada uno de los bancos cumplirá sus propias funciones: el Banco Caja Social (Bcsc), se encarga de mercados populares, microempresarios y pequeñas empresas. Colmena Bcsc, está enfocado en las soluciones de las medianas empresas, el sector constructor y los distintos segmentos del mercado personal. No menos significativa es la compra que hizo Davivienda del 97,8 por ciento del Banco Superior para aprovechar, entre otras cosas, la capacidad que éste tiene en el manejo de tarjetas de crédito. El presidente de Davivienda, Efraín Forero, dijo a SEMANA que BanSuperior "representa un complemento perfecto para la estrategia de banca personal de nuestro banco. Además de ser fuerte en el negocio de crédito de consumo, específicamente en el de tarjeta de crédito, donde ha sabido mantener su liderazgo y especialización a través de la Diners". Al sumar la red de las dos entidades Davivienda queda con 2,3 millones de clientes, 270 oficinas, un call center con 600 personas, 730 cajeros automáticos, 711.863 tarjetas de crédito de las marcas Visa, Master Card y como único emisor de la tarjeta Diners. Así nace la cuarta mayor entidad bancaria del país. El gremio está optimista. Clavijo asegura que las razones fundamentales de todos estos cambios, responden a la necesidad de bajar costos y ser más eficientes. "Contrario a lo que piensan algunos analistas, este proceso ha generado una mayor competencia, con claros beneficios para los consumidores en materia de economías de escala, escogencia, cubrimiento crediticio y menores costos reales a los clientes". De todas formas, estos negocios han sido interpretados por expertos como una estrategia de la banca para mejorar sus operaciones y, de paso, prepararse para la llegada de grandes competidores al mercado, ante la mayor apertura que se espera con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC), con Estados Unidos. Patricia Cárdenas confía en que el TLC genere un entorno de seguridad jurídica para el establecimiento y la operación de entidades provenientes de Estados Unidos. "Lo importante es que este proceso se dé respetando la igualdad en las reglas del juego y propiciando una adecuada protección al consumidor final". Con todos estos movimientos de concentración se ha abandonado la idea de que es mejor la especialización y se empieza a caminar hacia los servicios de una banca más universal que transformará el orden bancario en el país. Sin embargo, son numerosos los retos que quedan para lograr la reducción de los costos operativos y los márgenes de intermediación a los usuarios. El país ha pasado de tener 30 bancos en el año 2000 a 20 en 2005 ¿Esta es una tendencia que se va a expandir a todas las entidades financieras? ¿Qué va a pasar con las entidades pequeñas que no logren conseguir grandes socios? Analistas del sector creen que las fusiones no harán desaparecer del todo los bancos pequeños. Estas entidades han demostrado ser fuertes y con muy buenos indicadores de rentabilidad en determinados nichos del mercado, donde basan sus tecnologías de crédito en las relaciones y la fidelización de los clientes con productos de alta calidad. Los efectos de estas fusiones en el sistema todavía no se pueden medir con precisión porque son recientes y algunas aún no están totalmente consolidadas. Lo cierto es que banqueros e inversores siguen muy de cerca los pasos de las entidades financieras del país porque los anuncios de fusión todavía no han acabado.

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