Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1996/01/22 00:00

LAS TASAS TIENEN LA PALABRA

El 'boom' de la actividad constructora se frenó y sólo se recuperará en 1997.

LAS TASAS TIENEN LA PALABRA

Durante los últimos cuatro años el sector de la construcción vivió un boom sin precedentes. Sin embargo durante 1996 se frenó la actividad y hay quienes piensan que sólo en 1997 podrán recuperarse los índices de otros años. No puede hablarse de crisis, pero sí de un claro reacomodamiento sectorial.
Muchos factores conspiraron contra el auge del negocio: las altas tasas de interés que debieron ser intervenidas a mediados del año; el techo o saturación de la oferta de vivienda en ciertos rangos; los golpes al cartel de Cali y la incertidumbre política, todos se combinaron para afectar en forma negativa a la actividad constructora.
Un indicador que muestra la magnitud del deterioro del sector es que entre marzo y septiembre de 1995 sólo se vendieron tres de cada cinco viviendas construidas, y en el mismo período el incremento de precios en el negocio fue del 6,10 por ciento, es decir, dos puntos por debajo del índice de precios al consumidor durante ese período.
Pero otro hecho muy destacado tiene que ver con el entierro final del Upac. Desde su creación, el sistema de valor constante ha sufrido muchas modificaciones en su filosofía, pero las últimas decisiones que ataron al Upac a la franja de la tasa de interés promedio del resto del sector financiero, terminaron, según algunos, por darle entierro de tercera.
Los especialistas del sector buscan una nueva alternativa, que especialmente sirva para financiar a los sectores medio y bajo de la población que no tienen acceso a otros sistemas más onerosos. Durante 1996 se dará la batalla por establecer un nuevo mecanismo, que seguramente tendrá algo de leasing en su confección.
Para Alberto Vázquez, presidente de Camacol, "hay buenas perspectivas en el mercado de la vivienda del estrato medio-medio, así como la vivienda de interés social". Pero por el lado de Fedelonjas, su presidenta Clemencia Parra piensa que mucho de lo que suceda con el sector estará "atado a lo que ocurra con las tasas de interés".
Pero lo que más preocupa a los constructores es el clima político. Para ellos es el principal culpable de la baja inversión en el sector, según concluyó un estudio anual de Camacol sobre Oferta y Demanda de las Edificaciones en Santafé de Bogotá.
A pesar de la incertidumbre y las frases apocalípticas, durante el último trimestre del año hubo un repunte que no alcanzó a ocultar los factores negativos que vivieron la construcción y la finca raíz en general. Y aunque para 1996 se espera un período de transición, las esperanzas para el mercado de vivienda están colocadas en el año siguiente.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.