Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1988/09/26 00:00

LEASING

LEASING

VENTAJAS DEL LEASING
A continuación, SEMANA reseña algunas de las ventajas del sistema leasing:
-Amplitud de cobertura: el leasing actúa a todos los niveles. Tanto las grandes industrias, como las medianas y aun las pequeñas pueden acogerse a este sistema. Además, a través de esta opción se pueden conseguir desde inmensas maquinarias, hasta pequeños equipos y todo tipo de vehículos.
-Una empresa -constituida o en potencia- que en el pasado haya tenido que desechar un proyecto importante por falta de financiación suficiente, puede recurrir al leasing para conseguir los equipos que necesita.
-Las entidades pueden renovar o aumentar sus equipos sin necesidad de descapitalizarse ni de desviar sus fondos destinados a otras necesidades, por medio de este sistema de financiación.
-El mejoramiento de los indicadores financieros de las empresas es otra razón por la cual se toma un leasing, puesto que el usuario puede reportar un gasto considerable en su estado de pérdidas y ganancias, de manera que mejora los índices financieros de liquidez y endeudamiento.
-Hay quienes recurren al leasing por razones tributarias, ya que tienen la posibilidad de deducir el canon de arrendamiento de su renta bruta.
-El hecho de que una empresa posea determinada maquinaria solamente mientras ésta le reporta una actividad productiva, significa grandes ventajas incluso hasta en el manejo del espacio físico.
-Los equipos arrendados estarán generando ingresos con mayor anticipación... incluso durante el periodo ahorrado en trámites puesto que las compañías de leasing son más ágiles que los intermediarios financieros.
-Dado que en un país como Colombia el precio de los equipos puede subir cada 60 ó 90 días, un usuario del leasing tiene la certeza de que se mantendrá el valor originalmente cotizado mientras que por otros medios las alzas pueden cobijarlo mientras el periodo de trámites.
-El cliente potencial de una compañía de leasing no necesita, para iniciar operaciones, haber estado vinculado previamente, ni registrar antiguedad en cuenta alguna, ni demostrar promedios de cuenta.

MIRANDO AL FUTURO
A continuación reproducimos parcialmente un documento elaborado por Rafael Castillo Triana, gerente general de Megaleasing S.A.
Colombia es un país en vías de desarrollo que, por fortuna, cuenta con inmensos recursos humanos y naturales. El potencial representado por los abundantes yacimientos de petróleo, gas natural, carbón, minerales como el oro, la plata, el platino y las piedras preciosas, sumado a la riqueza de tierras abundantes en recursos agrícolas que entre otros, se exportan como el café, el banano ,las flores, unidos a la capacidad de una población que tiene un grado de educación per cápita de los más altos de América Latina, a la consolidación de una industria manufacturera de tradición y dinámicos sectores del comercio y los servicios, además de su situación geográfica estratégica, llevan a pensar que con los instrumentos adecuados Colombia puede, en el mediano plazo, convertirse en una potencia económica.
Sin embargo, tal como se ha reconocido unánimemente tanto por técnicos como por políticos, para que esto suceda, es menester elevar las tasas de la inversión, tanto pública como privada, para que ésta induzca un mayor crecimiento económico que, acompañado de una adecuada distribución del ingreso, contribuyan al mejoramiento del nivel de vida de la comunidad y, en especial, de las clases menos favorecidas.
Para que las tasas de inversión pública y privada se eleven sólo hay un camino reconocido también unánimemente por economistas clásicos, neoclásicos, keynesianos, neokeynesianos, de la Cepal, etc., a saber: elevar el monto de ahorro y sobre todo los mecanismos de canalización efectiva (subrayamos) del ahorro a la inversión, esto es, a la mayor dotación de bienes de capital para la economía.
Durante los últimos 16 años nuestro país ha presenciado un formidable crecimiento del ahorro doméstico y un relativamente importante incremento de la inversión extranjera. Desafortunadamente, este formidable crecimiento del ahorro doméstico no se ha traducido necesariamente en incremento de la inversión como lo que es, como auténtico aumento del acervo de bienes de capital y de los inventarios de bienes y servicios de la economía.
Asistimos al éxito del sistema de valor constante como promotor del ahorro doméstico, al de la reforma financiera de 1974 como mecanismo de reasignación de estos recursos del ahorro, pero desafortunadamente para el hombre de negocios corriente, y aún más grave para muchos funcionarios públicos, por fortuna no todos, el término inversión se convirtió en una entelequia, y por inversión se terminó designando a todo lo que tuviera que ver con una "economía del papel", olvidando por completo que el "papel" para poder llamarse "inversión" requería estar respaldado por el aumento de acervo de bienes y servicios de una economía, y en especial de bienes de capital.
Este fenómeno de la "economía del papel" desembocó en la crisis financiera de 1982, y en la crisis del mercado de valores que estamos presenciando en 1988.
Todo lo anterior deja especialmente una importante enseñanza: hay que reconstruir el mercado de capitales en Colombia, eliminando la economía del papel y retornando a la búsqueda de la inversión no como entelequia de papel, sino como el aumento de los bienes de capital de la economía.

LA ACTIVIDAD DEL LEASING COMO PARTE DEL MERCADO DE CAPITALES
Ante todo, vale la pena resaltar que la figura jurídica y económica conocida como "leasing" ha dejado de ser una figura misteriosa y desconocida para convertirse en una figura de claros contornos económicos y juridicos. Este proceso es hoy una realidad al haberse acogido en el presente año la Convención Uniforme sobre Leasing Internacional en el seno de UNIDROIT, en Ottawa, Canadá, en mayo de 1988.
El leasing pues, es universalmente reconocido como un mecanismo de financiación que permite dotar a las empresas y actividades profesionales de los bienes de capital que requiere el desarrollo de su objeto.
El hecho, hoy universalmente comprobado, de que el leasing brinde oportunidades que van más allá de la financiación corriente que obtienen las empresas en el sistema bancario y para-bancario, sustentado en el derecho de propiedad que detenta la empresa de leasing sobre los bienes de capital y consecuencialmente en una adecuada distribución de riesgos y beneficios, ha determinado un formidable crecimiento de la actividad del leasing en el mundo.
Es interesante observar cómo el leasing representa en Australia el 37% de la inversión total de la economía, en el Reino Unido el 26% de la misma, en Japón y Alemania Federal más de un 10%, en los Estados Unidos el 25%, y en este último país excede el total de la emisión de bonos, papeles comerciales y acciones de corporaciones norteamericanas, según datos de la Securities and Exchange Commission para 1986 y 1987, recogidos por la American Association of Equipment Lessors.
De lo anteriormente expuesto no es difícil concluir que el leasing desempeña un papel estelar en la formación y reconstrucción de un auténtico mercado de capitales.
La actividad del leasing es pues una de aquellas que hace realidad el principio de que la inversión no es una entelequia de papel sino el verdadero aumento de los bienes de capital de una economía, y en particular de la colombiana. En consecuencia, debe gozar de especial estimulo por parte del Estado, conforme al articulo 32 de la Constitución.

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