Lunes, 23 de enero de 2017

| 2005/12/03 00:00

Lina Espitaleta

Ella es la gran mujer que hay detrás de la Luis Ángel Arango, varias bibliotecas de universidades y la Red de Bibliotecas. Ella es la hacedora de bibliotecas.

Lina Espitaleta

Ella lo explica así: "Con la lectura, la gente aprende a tomar decisiones, adquiere autonomía, se adiestra en el difícil arte de no tragar entero. La lectura saca del ostracismo y de la ignorancia; en fin, la lectura educa, y la educación es lo único que iguala y libera". Por eso, Lina Espitaleta lleva una vida dedicada a planear, construir y administrar bibliotecas, a facilitar el encuentro de la gente con la lectura. Desde niña, en Cartagena, cuando su papá le regaló El Tesoro de la juventud, descubrió el goce que se puede encontrar en las páginas de un libro. Y hoy lo proclama de manera sencilla: "Tú, con tu librito en la cartera, te desvaras en cualquier parte". Con una beca del Banco de la República estudió bibliotecología en la Universidad de Antioquia. Ha prestado sus servicios en las universidades Javeriana, Pedagógica y Externado de Colombia, donde trabaja actualmente y donde estuvo al frente de la planeación y construcción de la nueva biblioteca, de su sistematización y modernización. Como directora de la Luis Ángel Arango lideró el proyecto de ampliación: "Soñamos con un monstruo que se hizo realidad. Pasamos de 13.000 metros de construcción, a 40.000". Es notable su faceta de planificadora. En la mayoría de los proyectos en los que ha participado, ha realizado un trabajo hombro a hombro con los arquitectos, que resulta fundamental porque, como ella misma dice, "los arquitectos no saben cómo se presta un libro". Gracias a su aporte, las bibliotecas responden a las necesidades de la gente que las utiliza. Dos gestiones adelantadas en el sector público la llenan de orgullo: primero, el proyecto completo de la Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá, uno de cuyos objetivos era absorber parte de los 10.000 usuarios/día que recibía la Luis Ángel Arango. Sin embargo, actualmente la red recibe 12.000 usuarios/día, sin que la afluencia a la Luis Ángel haya disminuido. "Ello demuestra la existencia de una demanda social evidente", indica. En segundo lugar, como directora de la Biblioteca Nacional lideró el Plan de lectura y bibliotecas, del actual gobierno, cuya meta es la construcción de 500 bibliotecas en todo el país, la cual seguramente se va a superar, si se tiene en cuenta que a finales de 2004 ya se habían establecido 400. Son bibliotecas modernas, que combinan materiales bibliográficos con recursos tecnológicos. "Una biblioteca en un barrio o en un pueblo debe tener libros de carpintería, de modistería, de cocina, que atrapen al usuario. Salas infantiles para inducir a los niños, con juegos y pasatiempos. Así, la biblioteca debe ser mucho más que depósito de libros, debe ser centro vivo, punto de encuentro comunitario. Definitivamente, una comunidad que hoy cuenta con una biblioteca en esas condiciones, tiene que ser otra en 20 años". Por esa razón, Lina Espitaleta no duda en señalar que "si me ponen otro proyecto, lo hago aunque sea gratis". *Periodista

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