Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 2/24/1992 12:00:00 AM

Y LOS DOLARES QUE?

1992 NO PARECE EL AÑO PARA SACAR PLATA DE PAIS, Y SI LA TIENE EN CERTIFICADOS DE DEPOSITO A TERMINO EN EL EXTERIOR, ESTUDIE LAS SIGUIENTES POSIBILIDADES

HASTA HACE POCO UNA ALternativa de inversión para todos los colombianos adinerados era sacar su dinero y convertirlo en dólares. En un certificado de déposito a término se podía obtener una rentabilidad cercana al 10 por ciento, lo cual sumado a la devaluación del peso frente al dólar, que era del orden del 25 al 30 por ciento dependiendo del año, permitía obtener rentabilidades efectivas cercanas al 40 por ciento en términos de pesos. Considerando que este rendimiento era prácticamente el mismo que se podía obtener en Colombia y que además gozaba de la seguridad de estar por fuera, no existía un colombiano que tuviera dos pesos ahorrados que no contemplara la alternativa de los time deposits.
Hoy todo este panorama ha cambiado. La eliminación del control de cambios le dio la tranquilidad a la gente de saber que su dinero puede entrar o salir en cualquier momento. La desaparición del comunismo acabó con lo que todos los latinoamericanos consideraban el síndrome Fidel, que consistía en la creencia de que había que tener plata afuera por si pasaba cualquier cosa. Y como si lo anterior fuera poco, las matemáticas también cambiaron. Las tasas de interés en los mercados internacionales y en especial en Estados Unidos bajaron en forma dramática y hoy están apenas por encima del cuatro por ciento. Para rematar, la expectativa de devaluación para este año se redujo sustancialmente y la semana pasada las autoridades monetarias anunciaron que se situaría más o menos en el 15 por ciento este año. En otras palabras, el 40 por ciento de años anteriores, en el 92 a duras penas parece que alcance el 20 por ciento.
Con los dólares en los bancos rindiendo apenas el cinco por ciento, todos los interesados en mantener inversiones en moneda dura están buscando alternativas diferentes. La "gama" de estas varía con el grado de riesgo que se quiera asumir. Los únicos títulos exentos de todo riesgo son los certificados de déposito, que están garantizados por el gobierno norteamericano hasta por la suma de 100.000 dólares. Igualmente, dentro de la línea de máxima seguridad están los bonos del tesoro norteamericano que dependiendo del período de maduración -que va desde tres meses hasta 30 años- oscila entre un interés ligeramente inferior al seis por ciento para los de tres meses y uno del orden del 7.5 por ciento anual para los de 30 años. Estas inversiones tienen la ventaja para los colombianos de estar exentas de impuestos, pues los inversionistas internacionales no pagan impuestos sobre las sumas recibidas por concepto de intereses.
Otra posibilidad algo más rentable, pero también más riesgosa en materia de certificados de déposito a término, es la de los Euro CDs, que son certificados expedidos por compañías de países en desarrollo en el mercado de eurodivisas de Londres. El año pasado se destacaron en ese campo algunas empresas mexicanas y brasileñas.
Si la capacidad del riesgo del inversionista es algo mayor se puede pensar en los llamados fondos mutuos de inversión. Estos pueden ser de dos clases: los de renta fija y los de renta variable. Los primeros, le garantizan a los inversionistas una rentabilidad fija, que en la actualidad puede ser del orden del ocho por ciento y la seguridad del ingreso radica en el hecho de que los recursos captados por estos fondos son invertidos en títulos de renta fija de muy buena garantía. Usualmente las canastas de inversión de estos fondos están, compuestas no sólo por bonos del tesoro norteamericano, sino por bonos de gobiernos de otros países y de grandes compañías multinacionales. Aunque no existe una garantía jurídica por esta inversión, no parece probable que incumplan en sus pagos, como Japón y Australia o compañías multinacionales como la General Motors o la Exxon.
Si usted aspira a ganar más del ocho por ciento, tiene que pasar del mundo de la renta fija al mundo del riesgo. Eso comprende acciones, productos básicos (commodities), futuros, opciones, divisas e infinidad de otras alternativas. Sin embargo, ese mundo requiere niveles de información, disponibilidad, presencia y sofisticación de la que no dispone todo el mundo. Lo más conveniente para el inversionista primíparo, que aspira a hacer sus primeros pinitos en el mundo de la especulación, es meterse al mundo de la bolsa. Como es prácticamente imposible familiarizarse en forma rápida con bolsas como la de Nueva York donde están inscritas miles de acciones de todo tipo, lo más conveniente es hacerlo a través de un fondo mutuo. Estos son fondos que captan recursos del público y que están administrados por profesionales. Su rendimiento promedio el año pasado se situó cerca del 20 por ciento, pero se trató de un año excepcional para la bolsa norteamericana que no puede ser considerado como típico.
Más indicativo es el desempeño promedio de los últimos cinco años, que ha sido del orden del 12 por ciento. Es necesario tener en cuenta que en Estados Unidos los extranjeros pagan impuestos del 30 por ciento sobre los dividendos percibidos.
Por consiguiente, puede ser más interesante concentrarse en fondos que tengan un mayor porcentaje de su inversión en compañías de crecimiento que no distribuyan dividendos, sino que más bien capitalicen utilidades y eso se refleje en una mayor valorización de la acción. Las utilidades generadas en el momento de la venta, no están gravadas con impuestos ni de patrimonio ni de ganancia ocasional. Por tanto, el ingreso es neto.
Invertir en un fondo mutuo de acciones, aunque sea administrado por especialistas es, en últimas, especular en acciones. Sin embargo ninguno de los 20 fondos más grandes de Estados Unidos ha perdido en los últimos cinco años. Eso se explica en buena medida por el hecho de que están tan diversificados por tipos de empresas, sectores y subsectores de la economía, que realmente es difícil que se presente un colapso en todas partes al mismo tiempo.
Como hay tanto pirata en ese mundo, lo más seguro es buscar fondos muy grandes y reputados directamente, o a través de entidades financieras de renombre internacional.
Sin embargo como en Estados Unidos hay recesión, jugarle solamente al alza de la bolsa no tranquiliza a muchos. Otras opciones en bolsa internacional están en los países latinoamericanos, donde todo va de para arriba con un dinamismo superior que el de los países industrializados. La mayoría de las bolsas del continente, incluyendo la de Colombia, dieron resultados espectaculares el año pasado. (Ver recuadro).
Otra modalidad de inversión, que está cogiendo cada vez más fuerza, es la de los llamados hedge funds. Estos son fondos donde se juega simultáneamente al alza y a la baja de la bolsa de manera que el inversionista está cubierto en la medida en que se presente una tendencia adversa muy marcada. Es una inversión para los ricos de verdad y para entrar directamente se requiere tener cifras del orden de cinco millones de dólares. Sin embargo, a través de intermediarios que consolidan paquetes se puede llegar con un capital de 250.000 dólares. La ventaja de este tipo de inversión es que la remuneración de los administradores, que son los grandes especialistas de las finanzas en el mundo, depende de que el cliente gane dinero, a diferencia de otros fondos donde se cobran comisiones por cada transacción sin importar si el cliente ganó o no. Estos fondos dieron el año pasado rendimientos de aproximadamente el 22 por ciento neto, dejando atrás a los fondos mutuos. Sin embargo, como todas las inversiones muy rentables, esta tiene un elemento de especulación que es importante tener en cuenta antes de tomar la decisión de invertir.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.