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| 11/10/1997 12:00:00 AM

LOS HEROES DE VERDAD

Me complace mucho poder contar con los aliados más fieles en la guerra contra las drogas _el general José Serrano y el coronel Gallego, de la Policía Nacional de Colombia_. El trabajo de estos conocidos luchadores contra la droga llega en buena hora, a la luz del resurgimiento del uso de la heroína en mi país, como fue revelado en la última encuesta nacional de drogas que fue publicada en los medios de Estados Unidos el mes pasado.
La encuesta estimaba 141.000 nuevos consumidores de heroína en 1995, la mayoría menor de 26 años. De gran preocupación es que el uso de la heroína en la población entre 12 y 17 años ha llegado a unos 'niveles históricos'. Estas estadísticas auguran serios problemas ya que no hay cosa tal como el uso casual de la heroína. Gran parte de esta droga llega de Colombia, a sólo tres horas de vuelo desde Miami, y es más pura, más barata y más mortal que nunca.
La producción de la heroína no requiere ni los químicos precursores tradicionales ni los grandes laboratorios que se asocian con otras drogas ilícitas, y entra a mi país en cantidades más pequeñas que hace su interdicción casi imposible. La heroína debe pararse en su fuente, que es Colombia.Mientras que hemos enfatizado la erradicación de la coca en Colombia, los traficantes de droga han expandido la producción de la amapola de opio en los altos Andes, donde se cultiva a alturas hasta de 11.000 pies. A pesar de las dificultades de erradicar a esas alturas extremas, no podemos seguir ignorando esta creciente cosecha. No tenemos aliados más importantes en esta lucha _así sea contra heroína o cocaína_ que el general Serrano y el coronel Gallego de la sobresaliente unidad antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia. Para ayudarlos en nuestro esfuerzo común, debemos suministrarles el equipo y los recursos para hacer el trabajo.
Los helicópteros estándar de Estados Unidos, los Huey, que la Policía ha estado usando no pueden operar efectivamente a alturas más altas, donde se cultiva la amapola. Necesitamos suministrar a los luchadores contra la droga colombianos, Super Hueys mejorados, y la última versión del Black Hawk para poder llegar hasta los cultivos de amapola y para ayudarles en otras operaciones antinarcóticos.Para lograr esto, hemos pedido al comité de conferencia de operaciones extranjeras, proveer hasta 50 millones de dólares para la compra de tres Black Hawk y para financiar las mejoras de los Huey. Esto incrementará la capacidad de despegue y la movilización de la Policía Nacional de Colombia permitiéndoles llegar a los crecientes cultivos de opio en los Andes, para el beneficio de nuestros hijos y el de la gente y las instituciones de Colombia, tanto como las nuestras.
Necesitamos acción ahora y estos helicópteros mejorados para la Policía Nacional de Colombia. Hay que agradecer al general Serrano, al coronel Gallego, y a todos aquellos valientes hombres y mujeres que han sacrificado tanto en nuestra lucha común contra las drogas ilícitas. Me complace llamarlos amigos y colegas en esta lucha.
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