Martes, 24 de enero de 2017

| 2006/02/12 00:00

Más cerca de la Costa

Las universidades del Caribe trabajan para ser más competitivas y responder a las necesidades de la región.

Las instituciones de educación superior se han esforzado por mejorar sus programas para evitar que los costeños emigren hacia otras ciudades. Universidad del Norte.

Las cifras muestran que la educación superior en la Costa Caribe colombiana sigue siendo un lujo para muy pocos. De cada 100 bachilleres costeños, sólo 10 ingresan a las instituciones de educación superior, pero muchos de los que cuentan con recursos emigran hacia instituciones del interior del país o al extranjero en busca de una mejor calidad. A pesar de que la Costa tiene 48 instituciones de educación superior, tiene menos programas acreditados en comparación con otras ciudades del país como Medellín, Cali o Bogotá. Pero las cosas han empezado a cambiar. Las universidades de la Costa han empezado a enfilar baterías para ofrecer una mejor calidad en la región y así evitar la fuga de cerebros, y los resultados se empiezan a ver. La Universidad del Norte de Barranquilla que apenas tiene 40 años de existencia ya entró a ser parte de la exclusiva lista de las 10 únicas universidades del país que tienen acreditación de alta calidad. En la actualidad esta institución cuenta con 8.211 estudiantes de pregrado, 1.378 estudiantes de especialización y maestría, 63 profesores con título de doctorado y 170 profesores con título de maestría. Tiene 29 grupos de investigación reconocidos por Conciencias, 17 programas de pregrado, 49 programas de especialización y siete programas de maestría activos, y un programa de doctorado en sicología registrado ante el Ministerio de Educación Nacional, el primero en su género en la Costa Caribe. Para el rector de la Universidad del Norte, Jesús Ferro Bayona, la Costa Caribe ha sido víctima de la inequidad del gasto público en educación que se ha enfocado al llamado triángulo del desarrollo (Antioquia, Valle y Bogotá). "Por fortuna esa tendencia ha empezado a cambiar desde que el país optó por la internacionalización económica y los centros empresariales e industriales de las zonas portuarias renovaron su posición estratégica", explica Ferro. Durante los últimos tres años cerca de 1.300 alumnos de los estratos 1 y 2 han ingresado a la universidad gracias a los aportes del programa Acces-Icetex- Banco Mundial. Además  600 estudiantes han sido beneficiados con los programas especiales de becas que cubren la matrícula, y otras ocasiones la manutención, transporte, alojamiento y auxilio para libros. Gracias al empuje de la Norte, en un estudio del Observatorio del Caribe -uno de los más prestigiosos centros de investigación de la Costa- sostiene que la cobertura bruta en educación superior confirma la ventaja que tiene el departamento del Atlántico con respecto al resto de departamentos de la región. Por este motivo muchos estudiantes como María Alejandra Briganti ven en Barranquilla una oportunidad para acceder a educación de alta calidad, que sea cercana a la realidad de la región. Ella, que estudia séptimo semestre de comunicación social, tuvo la oportunidad de contrastar lo que ha aprendido en su universidad. "Al comparar las universidades, en Bogotá tienen una visión centralizada de las cosas. A veces desconocen las realidades de la región, no es mejor ni peor simplemente es diferente," sostiene. Para ella su universidad la está ayudando a formarse a partir del contexto de su entorno. "Uno crea un vínculo con la región, no va a salvar a Barranquilla ni a la Costa pero sí puede aportar desde su profesión, La universidad aporta mucho a visualizar los problemas económicos, culturales y sociales", dice. La clave de la Norte ha sido su interacción con el sector productivo. Javier Páez, decano de ingeniería, explica que se ha dado un proceso de transformación de las ingenierías. "Sabemos que tenemos que interactuar con el sector industrial de Barranquilla y Cartagena. Somos modelo de interacción con el sector productivo", dice. Miguel Pacheco, decano de ciencias administrativas, explica que este cambio se debe a que la Norte se ha dado a la tarea de pensar, de la mano con egresados y las empresas de la ciudad, cuáles son las necesidades de la región. Fue de esta manera como estructuraron la carrera de negocios internacionales que tiene un especial énfasis en mercadeo, finanzas y cultura internacional. "Estamos formando profesionales para mejorar la competitividad de las empresas", dice Pacheco. Muchos doctores en distintas áreas se quedaban con el título colgado en las paredes de sus oficinas y no tenían mayores oportunidades de explotar sus conocimientos. La Universidad del Norte se asoció con empresas y personal que apoya el desarrollo de la región, para desarrollar investigaciones y proyectos. Entre 1994 y 2005 se han dado más de 50 experiencias universidad - empresa con la gestión y administración de recursos provenientes de fondos nacionales de Colciencias, Sena, el Banco de la República y Fomipyme y de fondos internacionales como el Pnud, la fundación Kellogg,  la OMS y el BID, entre otros. Lo que se busca es que las investigaciones se realicen en la misma región para que sea su gente la que lidere los cambios. Como soporte a la actividad científica-técnica, Uninorte cuenta con 17 laboratorios especializados en diferentes áreas del conocimiento en los que se han desarrollado proyectos con Laboratorios Rymco, Procaps, Acesco, Superbrix, Interbug, Promigas y Cannac, entre otras empresas. Anualmente, la Uninorte invierte 1.200 millones de pesos en tecnología de laboratorios para interactuar con las empresas. Las ingenierías representan el 45 por ciento de la universidad entre estudiantes, profesores. En la actualidad cuentan con maestrías en ingeniería mecánica e industrial y para 2006 abrirán las de civil y sistema, además de estar en trámite las de eléctrica y electrónica y un doctorado en ingeniería mecánica. "Se entiende que la industria de la región debe ser más competitiva, en innovación y procesos, estamos formando profesionales para mejorar la competitividad de las empresas", explica Páez. Con esto ejemplo, ya son varias las universidades de la Costa que han seguido los pasos de la Norte, en la búsqueda de mejorar los estándares de educación al tiempo que entre ellas empiezan a competir para abrirle espacios a una juventud que cada vez exige más y mejores oportunidades para formarse en la región.

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