Viernes, 20 de enero de 2017

| 2005/02/28 00:00

Mazda le apuesta a la academia

El fomento del arte y la ciencia es la estrategia que aplica el empresario José Fernando Isaza para jalonar el desarrollo del país.

Mazda le apuesta a la academia

Un buen empresario sabe que el desarrollo del entorno social en el cual se desempeña puede contribuir al progreso de su organización. Así lo entiende José Fernando Isaza, presidente de la Compañía Colombiana Automotriz, C.C.A que produce los automóviles Mazda en el país. Isaza, un fuerte creyente en la academia como medio de desarrollo social, es el principal gestor de la Fundación Mazda para el Arte y la Ciencia, con la cual busca vincular a la empresa con el progreso de la sociedad.

La Fundación Mazda creada en 1990, tiene el objetivo de estimular el estudio y la investigación de la música y las ciencias básicas en los universitarios colombianos. Esta iniciativa nace, como el mismo Isaza lo afirma, después de observar que los países en los que se han logrado grandes cambios sociales, siempre han mostrado un profundo respeto por la academia como principal herramienta para lograr esos cambios. De esta manera la Fundación Mazda, completa 15 años patrocinando el estudio de posgrados en el exterior de matemática pura, física teórica, y recientemente en astronomía. También patrocina a estudiantes de pregrado en música y expresión artística en distintas universidades del país.

Para Pilar Medina, vicepresidenta jurídica de la C.C.A, "aunque la fundación no significa ningún beneficio económico para la compañía, es una inversión que se hace en la comunidad, apoyando a personas que tienen todas las capacidades para acelerar el desarrollo del país". Por eso, aunque los estudiantes beneficiados con las becas que otorga la Fundación Mazda, no llegan a tener una relación laboral con la empresa, indirectamente y a largo plazo están construyendo un entorno social capaz de lograr avances científicos que significan un beneficio general. José Fernando Isaza asegura que "la idea es poder contar en Colombia con un semillero de buenos profesionales, que más adelante contribuyan a consolidar una élite científica que beneficie a todos los sectores de la sociedad".

La Fundación Mazda es un compromiso voluntario de las personas que se encargan de su funcionamiento. Es un trabajo conjunto de las directivas, del área jurídica, de recursos humanos y de relaciones públicas que ven a la fundación como una labor filantrópica que realizan sin esperar nada a cambio. Incluso el hecho de que la Fundación Mazda no tenga oficina ni funcionarios exclusivos para esa labor, según Pilar Medina, reduce los costos y elimina la burocracia que muchas veces afecta a este tipo de fundaciones. La experiencia de la Fundación Mazda en Colombia es la única en su género en los 14 países en los que la compañía está presente.

Para los dirigentes de la C.C.A, la fundación Mazda además de ser una labor filantrópica, es un voto de confianza que deposita la empresa en los estudiantes favorecidos. Durante los dos años que duran las becas que reciben, los becarios no tienen otro compromiso con la empresa que presentar los resultados de las materias que cursan. A los estudiantes beneficiados no se les hace un mayor seguimiento ni se le exigen mayores requisitos durante el uso de la beca, con el fin de fomentar la autonomía y la responsabilidad de los jóvenes profesionales. Pilar Medina asegura que esta manera de otorgar las becas ha sido muy exitosa. De las 160 becas que se han entregado, sólo se ha presentado un caso en el que el estudiante no cumplió con un uso responsable de la beca.

Además del patrocinio a los estudiantes destacados, otro de los objetivos de la Fundación Mazda es la divulgación de la música clásica. Es así como desde su creación, la Fundación ha programado en asocio con embajadas y con la Biblioteca Luis Ángel Arango, más de 130 conciertos en varias salas del país.

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