Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 1/2/1995 12:00:00 AM

MESA Y LICORES

A LA MESA!
Uno de los dolores de cabeza de las amas de casa es cómo vestir y servir la mesa. Una guía práctica para salir de esos apuros.

HAY MUCHAS formas de reconocer el buen gusto y el estilo de vida de una persona. Pero la mejor de ellas es la forma de servir la mesa y de atender a los invitados. En muchos países, especialmente en los occidentales, la mesa es signo de hospitalidad, el cual se agradece ya que muestra el grado de afecto del anfitrión para con su invitado. Este ritual empieza en el momento mismo de vestir el lugar donde se va a servir la comida. Para hacerlo primero se debe cubrir con un protector del mismo tamaño y forma de la mesa. Este puede ser confeccionado en una tela acolchada o en un paño fino de algodón en colores neutros. Sobre él se extiende el mantel, que debe caer 30 centímetros desde el borde. El color del mantel varia según el tipo de invitados que se van a tener en casa. Colores claros y clásicos para los mayores y de colores muy vivos y originales si es gente joven. Esto es muy relativo y se deja al buen gusto y sentido común del anfitrión.
Los platos que se dispongan en la mesa deben ser colocados a unos dos centímetros del borde. De un puesto a otro debe haber un espacio mínimo de 50 centímetros. Lo primero que se coloca es el plato de base o fondo, sí lo hay; de no ser así, entonces el plato llano o pando de 10 pulgadas o 25 centímetros de diámetro. A la izquierda de cada uno se ubica el plato de pan de 15 centímetros -el cual sólo se usa en los almuerzos- y el plato de la ensalada, que se coloca únicamente en el instante en que ésta vaya a servirse.
En el caso de los cubiertos, estos se colocan de afuera hacia adentro, en ambos sentidos, en el orden en que se van a usar. Tenedores a la izquierda, cucharas y cuchillos a la derecha, estos últimos con el filo dirigido hacia el plato. Hay dos formas conocidas de ubicar los cubiertos: a la americana, o sea en sentido convexo, y a la europea, que es en sentido cóncavo. Ambas son igualmente permitidas. El tenedor que se utiliza para comer ostras y mariscos va a la derecha, al lado de las cucharas y los cuchillos. Los cubiertos del postre se pueden disponer en sentido horizontal y en la parte superior del plato. De ser así, se coloca la cuchara con el mango hacia la derecha y el tenedor con el mango hacia la izquierda.
Las copas deben colocarse a la derecha, en la parte superior del plato. Cuando son muchas se colocan formando un triángulo o hacia el centro del plato de cada comensal. Se ordenan de derecha a izquierda y en el orden en que se van a usar. La copa de champaña debe colocarse detrás de las otras tres.
Cuando sólo se ofrece agua se coloca únicamente esta copa o un vaso. En el centro o a los costados de la mesa se pueden ubicar elementos decorativos, como una sola pieza de plata o cristal. También es común colocar candelabros, soperas o centros florales.

EL MOMENTO DE SERVIR
Una vez lista la mesa, con todos sus aditamentos, el ritual continúa con el servir de la comida. Para este momento también existen normas que se deben seguir de manera estricta. El sirviente, por ejemplo, ofrece las bandejas por el lado izquierdo de los invitados. Los platos usados se retirarán por la derecha, ubicando con la mano derecha el plato limpio sobre el plato base o sobre el mantel. En caso de no haber ayuda se le pide al invitado de honor que comience a servirse de las bandejas. Estas se siguen pasando a los demás invitados sin distingo de sexo o edad y en dirección de las manecillas del reloj.
Otra forma de servir es la inglesa, que es cuando la dueña de casa se sirve primera y la criada o sirviente continúa con la invitada de honor las damas, los caballeros y, finalmente, el dueño de casa. Es a éste a quien el criado presenta la botella de vino para que la apruebe o la rechace. De ser aprobado, el camarero empieza a servir por la invitada de honor, continuando con el mismo orden anterior.
Cuando se sirve a la americana se comienza por la invitada de honor, las damas, la anfitriona, los caballeros y, finalmente, al dueño de casa. El ritual termina cuando el camarero retira las migas de pan esparcidas y sirve el postre.
Pero no sólo cuando se tienen invitados especiales se deben conservar las normas de etiqueta. También las hay para cuando se está en familia que, aunque no son tan rigurosas como las anteriores, sí facilitan una comida agradable a todos los miembros que participan en ella. En este caso lo ideal es servir la comida en bandejas, ubicándolas en el centro de la mesa. Para pasarlas se comienza por el dueño de la casa y se sigue en el sentido de las manecillas del reloj. Otra forma es empezando por los padres y continuando con los hijos, teniendo en cuenta las edades.
De todos formas, y cualquiera que sea el caso, es un hecho que lo que complementa idealmente una cena, sea familiar o especial, son los buenos modales, que se deben observar tanto en adultos como en jóvenes y niños. La edad no es excusa para pasar por alto la descortesía.
i se suman y se tienen presentes todas éstas claves para la cena perfecta, sin duda alguna tanto los anfitriones como los comensales pasarán un momento inolvidable. Momento que se agradecerá posteriormente con una llamada o un detalle sencillo, como unas flores.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.