Lunes, 16 de enero de 2017

| 1994/11/07 00:00

MODA Y ACCESORIOS

MODA Y ACCESORIOS



EN MOVIMIENTO
El ritmo de vida actual exige mucho dinamismo. Las tendencias de moda para lo que resta de 1994 y lo que viene de 1995 así lo demuestran.

FALTAN MENOS DE tres meses para que finalice 1994 y el vaivén de la moda no se detiene. Nuevas tendencias comienzan a vislumbrarse en lo que resta del año y, casi que se puede asegurar, se impondrán en el próximo. Inexmoda, en su segundo reporte, da una aproximación -tanto a diseñadores como a amantes del mundo de la confección- sobre las pautas que rigen el movimiento del buen vestir en el mundo.


SOLO TENDENCIAS

Las prendas cómodas y simples dejaron de relegarse para los paseos y fines de semana. Y esto debido a que los hombres y las mujeres de hoy ya no necesitan de prendas demasiado formales para verse elegantes. Esta es la tendencia de lo cotidiano que se impone toda esta temporada, lo que crea un look casual, básico y descomplicado. La mezcla de las proporciones: una chaqueta encima de una camiseta y unos shorts bajo el pantalón largo puede ser una buena opción.

Los orientales rústicos son las premisas que guían otra forma de vestir y de ver el mundo. Se caracteriza por el uso de prenda sobre prenda, camisas largas desestructuradas, faldas largas, diseños étnicos, arrugados y plisados y camisas abiertas estilo 'Nehrú'. Todo complementado con largos collares.

Y junto con el estilo del lejano oriente también llegan las niñas de colegio con sus faldas plisadas cortas, jumpers, camisas blancas, medias a la rodilla o calcetines doblados con el zapato 'coca-colo' o combinado de diversos colores. El viaje por el mundo de las tendencias va más allá. De lo exageradamente informal se puede pasar a lo sutil y delicado de lo poético. Una tendencia inspirada en los ángeles y querubines, que reviven el romanticismo de la mujer superfemenina. En este estilo el cuerpo femenino se insinúa para jugar con sutiles transparencias y con detalles pequeños como las flores en colores claros o los bordados y encajes de bolillo. Con estas tendencias se puede jugar con largos sobre cortos, recogidos, corpiños y zapatos altos destapados.


LO FEMENINO-MASCULINO

Lo delicado no riñe con un estilo más fuerte y agreste. Se trata de la ropa de trabajo. Otra tendencia que enmarca y define el mundo de la urbe, del trabajo pesado pero al tanto de la moda. Para ellos y ellas son los delantales y los jumpers largos. Así como las chaquetas de trabajador con bolsillos de fuelle y capucha. Este es un estilo que admite la combinación de cuadros con rayas y ni qué decir de las botas, que son indispensables y pueden ser algo burdas, adornadas de largos cordones de cuero.

De esta tendencia se desprende lo femenino-masculino, que resalta el cuerpo en una silueta estrecha y alargada. En ella se retoman conceptos de la indumentaria masculina de los años 30, tanto en bases como en silueta. De ahí las chaquetas asimétricas con o sin mangas, los pantalones de prenses y el chaleco como resaltado protagonista. Las siluetas ideales son alargadas que finalizan con zapatos y botas de atadura, clásicos masculinos.

El estilo militar también hace su aparición con insinuaciones como bolsillos de parche y de tapas, tejidos con altas contorsiones, pantalones tipo pitillo, correas, insignias y charreteras. Estos son los detalles que le dan vida y soporte a esta otra tendencia. La silueta ideal para enmarcar este estilo debe ser recta y de proporciones armónicas, como haciendo alusión a las disciplina y rectitud de la vida en los campos militares.

El culto al cuerpo se puede complementar con otra tendencia: la deportiva. En ella se elaboran prendas ágiles que permiten la comodidad y el dinamismo que exige el deporte de la vida diaria. Son siluetas que realzan el cuerpo, como los vestidos ajustados -largos o cortos-, los cuellos en ribs de dos colores, las botas de boxeador y los detalles de cierres que dan un toque de modernidad. Aquí también son válidas las chaquetas con capucha así como las faldas largas en lycra, los escotes en V, las rayas blancas a los costados, las camisetas ajustadas con cuellos y puños en ribs anchos o los vestidos ajustados sobre ciclistas o bicicleteros.

Tal parece que la moda corre, se mueve, es tanto o más ágil que la vida misma. Los estilos y los gustos van enmarcando cada ritmo diario en particular. No hay límites para la imaginación.

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