Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1995/11/27 00:00

MODA

MODA



REGRESA EL 'GLAMOUR'
Como en los años 50, los diseñadores europeos volvieron a poner las carteras en manos de las mujeres.

DURANTE MUCHOS años las carteras dejaron de ser un simple accesorio para adaptarse a las necesidades de la mujer moderna. Anteriormente su uso no era distinto al de dar distinción y elegancia. Sin embargo, con el ingreso del sexo femenino a las filas del trabajo, la necesidad llevó a las mujeres a dejar este sutil atuendo -que siempre se llevaba en la mano-, para colgarse en el hombro bolsas de gran tamaño y en ocasiones desprovistas de toda forma. No eran tan sofisticadas pero eso sí resultaban mucho más cómodas, porque allí se llevaban desde los objetos más pequeños, como las llaves de la casa, hasta la aparatosa agenda de citas. Fue entonces cuando aparecieron grandes y amplias carteras y morrales, que servían de 'maletín' a aquellas ejecutivas que se ausentaban del hogar durante el día.
Este año los modistos europeos quisieron volver a otorgarle el valor que en otras épocas ha tenido esta pieza del vestir. Para ello presentaron en sus colecciones de Primavera y Verano 1995, en Paris, carteras pequeñas, bien estructuradas y con formas geométricas o curvas. En fin, la cartera de hoy viene decidida a revivir lo mejor de los años 50, época del glamour en la que famosas como Grace Kelly y Jacqueline Kennedy eran las portavoces de las últimas tendencias.
La famosa 'Kelly Bag' inmortalizada por la princesa Grace hace una segunda aparición en el escenario de la moda. El descomplicado morral y el bolso quedaron guardados en el ropero para que el 'sobre' y las carteras pequeñas salgan a desfilar de la mano o del antebrazo de sus dueñas.
Dentro de las colecciones, la atención la acapararon los modelos de Nina Ricci, casa de modas que presentó estilos muy novedosos y que podrían ser considerados como pequeñas obras de arte. Se trata de carteras en forma de castillos y fortalezas, fabricadas en gamuza y en colores fuertes. Es tal la perfección del diseño que parecen hechas por un arquitecto y no por un marroquinero. Otra novedad en este campo fue la introducción de las manillas hechas en resinas vegetales. La cartera estilo 'sobre' también anunció su regreso para dar un toque de elegancia y distinción a la mujer. Lo mismo ocurre con ciertos modelos un poco mas grandes, que vienen perfectamente estructurados, cuyas formas han sido moldeadas con la excelente destreza de expertos artesanos.
Sin duda, los diseñadores quisieron hacer un llamado de atención sobre el accesorio en sí, como parte del conjunto, y no tanto en su funcionalidad. Después de todo, los novedosos diseños actuales que los compradores vieron en las colecciones europeas apenas albergan espacio para el colorete y, si acaso, el celular.
Ahora el viejo refrán de que es posible distinguir a una dama por su sombrero, guantes y cartera cobrará vigencia. Y con estas pequeñas esculturas que resultan de un trabajo virtuoso sobre volúmenes y proporciones ya no habrá problema sobre qué hacer después con ellas, una vez la moda dictamine que deben dejar de salir. "Cuando no estén de moda pueden servir perfectamente de adorno en la sala", concluyó Rodolfo Low, uno de los asistentes a estos desfiles.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.