Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1996/01/08 00:00

NAVIDAD

NAVIDAD

CARTA AL NIÑO DIOS
Este año Papá Noel estará muy ocupado bajando por las chimeneas de las casas colombianas para dejar miles y miles de regalos.
"QUERIDO NIÑO Dios", seguramente así encabezarán las cartas la mayoría de niños colombianos que este año le enviarán al Niño Jesús, pidiéndole toda clase de regalos y juguetes.
Sin lugar a dudas no faltarán en sus extensas listas las bicicletas, los carros, las muñecas y los balones. Pero lo que pocos niños saben es el origen de esta dulce tradición.
Cuenta la historia que el primer regalo de Navidad fue el del Niño Dios y para expresar la gratitud humana ante este milagro, los pastores israelíes y los reyes de otras regiones entreguron sus ofrendas.
Por esta razón y desde esa época en la celebración de las festividades navideñas se intercambian regalos de fin de año como un símbolo de agradecimiento y un deseo más de prosperidad.
La alegría e inocencia de los niños son los principales protagonistas del espíritu navideño, sin embargo son los adultos, como los padres, los hermanos, los tíos o los amigos los que estimulan la conmemoración del nacimiento del Niño Dios y la llegada del Año Nuevo.
Muchos jóvenes y niños quedarán vigilantes durante toda la noche y la madrugada de este 24 de diciembre para comprobar la entrada triunfal del Papá Noel. Algunos seguirán creyendo, otros tal vez no, pero lo cierto de todo es que este gran personaje que se ha paseado por toda clase de historietas, que se ha convertido en el símbolo de la Navidad, cuya imagen ha traspasado todas las fronteras y su tradicional "Jo...jo...jo" ha divertido durante años a chicos y grandes, existió hace más de 19 siglos.
Su nombre, Nicolás, un sacerdote cristiano que abandonó a Italia para difundir la buena nueva en Asia Menor, fue proclamado después de varios años obispo y desde ese entonces se dedicó a recorrer todas las comarcas brindando consejos a los más necesitados y repartiendo regalos todo el año, sin embargo su época preferida era la de Navidad.
Después de su muerte fue llamado santo y aun después de varios siglos, en la actualidad se le recuerda como San Nicolás, el sacerdote bondadoso que sirvió de inspiración para la figura de Papá Noel, el mismo que recorre los centros comerciales y que hace reír a los niños durante todo diciembre.
Tal vez este 24 descienda por la chimenea o baje del trineo con una bolsa llena de regalos, no hay que perder las esperanzas, pues siempre hay sorpresas en Navidad.

UN MUNDO DE JUGUETES tan solo 12 días de una de las fiestas más esperadas por las niños y niños de todo el mundo aún queda tiempo para escoger y seleccionar los mas exclusivos regalos. Y para satisfacer las necesidades de diversión, formación y creatividad, una de las tiendas mas modernas en juguetes, con un área de 120 metros cuadrados, ubicada en el norte de Bogotá, en la carrera 16 No. 90-07, abrió recientemente sus puertas.
Se trata de Imaginarium, una franquicia española traída a Colombia por dos amigas, Rosa María Angel de Escallón, publicista, y por la administradora de empresas Carmen Piedrahita, quienes desde hace más de siete meses han puesto todos sus esfuerzos para hacer realidad un sueño, abrir una boutique de juguetes.
Lo que hace diferente a Imaginarium de otras tiendas es el profesionalismo con que han sido diseñados los mil juguetes que ayudan a los niños en todo su proceso de desarrollo y la atención del personal altamente calificado. En Imaginarium la palabra vendedora ha sido reemplazada por juególoga, y no en vano, puesto que son mujeres especializadas en la educación de los niños quienes además de orientarlos a escoger el regalo ideal, descubren sus capacidades y sus carencias.
En Imaginarium hay de todo como en botica, desde móviles con sonido, calcetines sonajero, cubos con figuritas a todo color, ositos mordedores y juegos de llaves para los bebés que hasta ahora comienzan a conocer el mundo a través de sus sentidos. Así mismo se encuentran los correpasillos, bolos, rampas, caballitos de madera y juegos de baño para los niños que empiezan a caminar, es decir de uno a siete años, hasta los juegos más reales como las pesas para alimentos, las frutos, las pizzas, licuadoras, tostadoras, cocinas portátiles, aspiradoras, lavadoras, supermercados y neveras.
Pero como si fuera poco, en esta exclusiva tienda se consiguen los circuitos más grandes para carros, triciclos, telescopios, microscopios, invernaderos, modernos pupitres, armatodo, baterías musicales, marionetas, cajas fuertes, tiendas de campamento.
Es decir, todo un mundo de juguetes con colorido, movimiento y acción que ayudan a la adquisición de destreza y habilidad tanto mental como manual y al desarrollo afectivo y social en los niños de los cero a los 10 años.
Otra de las ventajas de los juguetes de Imaginarium es su forma dinámica y agradable a través de la cual enseñan a razonar lógicamente, a aprender los números, las letras e incluso las tablas de multiplicar y a reconocer las formas y los colores.
No cabe la menor duda de que su éxito en países como Estados Unidos, Bélgica, Francia, Portugal, España y seguramente Colombia, se debe a la excelente calidad en diseño y en tecnología.
Es por ello que uno de los proyectos de estas dos colombianas es abrir cuatro puntos más de venta en Bogotá y expandirse a nivel nacional.
Por lo pronto esta boutique de juguetes cuyo lema es dejar en el cuarto de San Alejo los objetos bélicos y, por el contrario, fomentar un completo desarrollo sicomotor a través de las áreas para bebés, preescolar, juegos, electrónica, música y teatro, muñecos, manualidades, construcciones, oficios y vehículos, entró por la puerta grande en el país para brindar más y mayor diversión a los niños colombianos.

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