Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1987/01/12 00:00

NAVIDAD

NAVIDAD

Qué comer en Navidad
Muchos prefieren quedarse en casa, cenando en Navidad o Año Nuevo, comer muy tarde, con tranquilidad y lentitud, con una pierna de cerdo rociada con un buen tinto o un pavo relleno de todos los igredientes que se consiguieron en el mercado, además de buñuelos y natilla y arepas con huevo y arroz con coco y pargo en una salsa "Bechamel" o una tortilla como entrada, y así infinitamente, dejando que las señoras hagan de las suyas, se luzcan con sus conocimientos.
Otros, quedándose en casa, prefieren que les lleven la comida ya lista o al menos comprarla, y servirla luego de unos preparativos muy rápidos, y para eso funcionan unos establecimientos que se especializan en satisfacer todas las demandas posibles porque no todos quieren el pavo de la misma forma, unos lo prefieren más grande y otros más pequeño, o difieren del relleno, o hay quienes se inclinan hacia otros platos menos pesados, especialmente por la hora en que se consumen.
Sin embargo, hay otro grupo que ni cocina en la casa, ni compra platos preparados para consumir en el hogar sino que prefiere salir, comer en la calle, aprovechar el atractivo decorado de los restaurantes cuyos chefs se inventan toda clase de platos para esta temporada. Para este grupo de conocedores de la buena mesa, para los que salen y se pasan tres y cuatro horas en restaurantés acreditados donde serán atendidos espléndidamente (los principales hoteles: INTERCONTINENTAL CALI y MEDELLIN, el TEQUENDAMA y el HILTON, han organizado amenos programas para las noches del 24 y el 31 de diciembre, con artistas nacionales e internacionales y una carta que incluye exquisiteces criollas y extranjeras, predominando el pavo y el cerdo en ambas ocasiones, ademas de serpentinas, pitos, gorros, mascaras y otros elementos festivos), y con la seguridad de pasarlo en forma sana y divertida, hay lo que buscan.
Entre los restaurantes que recomendamos para cenar en Navidad y Año Nuevo, y especialmente en esas dos noches, se cuentan estos:
LA FRAGATA, con una larga tradición en comidas de mar, con unas recetas inventadas a partir de las inmensas posibilidades que encierran los pescados, los mariscos, los ingredientes que van cobrando nueva apariencia, nuevos sabores bajo el toque de una salsa blanca o una capa de queso parmesano o unas verduras acomodadas como un lecho para ese pargo que sigue mirando al comensal; D'ALFANDARY, con sus cómodas instalaciones y su personal elegante y atento, con una carta que abarca numerosos platos internacionales que han servido para colocarlo entre los más buscados; CASA VIEJA, el sitio obligatorio para los visitantes nacionales o extranjeros en Bogotá, con una cocina espléndida y generosa con los comensales (es un ritual repetir algunos de sus platos, sin costo adicional), con un conocimiento profundo de las distintas regiones gastronómicas en que se halla dividido el país; UNICLUB, con su ambiente sofisticado, el sitio ideal para comer después de las compras de Navidad en Unicentro; el nuevo centro gastronómico de SAINT HONORE para disfrutar del famoso Cochinollo Castellano; CREPES & WAFFLES, de ambiente sencillo y exclusivo menú; EL PORTICO, donde el esparcimiento se combina con sus deliciosos platos al norte de la ciudad.
Por supuesto que hay quienes ni cocinan en la casa para esta ocasión, ni compran los platos casi listos, ni salen a cenar a restaurantes excelentes y prefieren celebrar la Navidad y su Año Nuevo con algo más informal, barato y rápido: como comerse un par de perros calientes con gaseosa en la séptima con la 127, o una piza de anchoas y queso, o una hamburguesa con mucha cebolla y tomate, o un plato chino que se puede devorar hasta en la misma caja que tiene una cubierta interior de aluminio.--

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