Sábado, 21 de enero de 2017

| 2003/10/06 00:00

Notas al aire

Los músicos siempre le han rendido tributo al avión.

La aviación ha inspirado a gran cantidad de músicos. Para comenzar, La casa en el aire, de Rafael Escalona se destaca por su verso "el tipo tiene que ser aviador". La primera canción italiana que llegó al número uno de las listas en Estados Unidos fue Volare, de Domenico Modugno. Peter, Paul and Mary, trío folk muy celebrado en los 60, dejó para la posteridad Leaving on a jet plane, que en los 70 interpretó John Denver.

El rock se asocia con medios de transporte terrestre como el ferrocarril, los camiones y las carreteras. Pero la navegación aérea se ha visto recompensada con bandas como Aerosmith, Led Zeppelin, U2, Jefferson Airplane,

Flying Burrito Brothers, aunque en este último caso lo de flying no es muy claro si tiene que ver con los aeroplanos o más bien con los hongos y el peyote. A propósito de lo anterior, a los Byrds (llevan el apellido de Richard Byrd, el primer explorador que voló sobre el Polo Sur) les censuraron su canción Eight miles high, en la que se describe la sensación de volar a la altura crucero de un jet porque en las estaciones de radio decidieron que se trataba de una apología a las drogas. En el festival de Woodstock hubo varios tributos: Comin into Los Angeles, de Arlo Guthrie, comienza con aquel homenaje a los entonces tan en boga vuelos por el polo norte:"Coming in from London from over the pole/ flying in a big airliner..." y la inolvidable Going home by helicopter, de Ten Years Alter. Los mismos Beatles, en Back in the USSR le rinden tributo a la aviación comercial: "Flew in from Miami Beach B.O.A.C./ didn't get to bed last night". Y ya que se habla de los Beatles, no sobra recordar que, al menos en el terreno de la iconografía, fueron sus cuatro melenas sonrientes en la escalerilla de un 707 de Pan American las que partieron en dos la historia del rock. Su llegada a Nueva York el 7 de febrero de 1964 dio inicio a la beatlemanía en el mundo.

En tiempos más recientes se destaca License to ill, el legendario disco de los Beastie Boys, cuya portada es un 727 que se estrella contra un cerro; el nostálgico Comet 4 de BEA que sirve de telón de fondo a los integrantes de The Beat en la portada de su álbum Special Beat service y al grupo tecno español El Aviador Dro y sus Obreros Especializados, autores del Himno aéreo, que en una frase sintetizan los horrores de la aviación militar: "Demasiado alto para ver los muertos". Y ni hablar de Charly García y su tan cacareado "No voy en tren, voy en avión". La lista, no sobra decir, es mucho más larga.

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