Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2005/12/03 00:00

Olga Amparo Sánchez

Infatigable trabajadora, desde la Casa de la Mujer ha logrado importantes avances en la construcción de un país menos violento y más justo con las mujeres.

Olga Amparo Sánchez

Olga Amparo Sánchez es una mujer enamorada, frágil frente al amor, pero definitivamente enamorada. Cómplice de sus amigas y parcera incondicional de sus hijos Catalina y Santiago. Su pelea cotidiana ha sido hacer coincidir el discurso con la práctica -es decir, buscar la coherencia- por lo que se le reconoce como una mujer con un profundo sentido democrático y de justicia. Feminista, pacifista, intelectual y rumbera. Con una capacidad enorme de trabajo y un desdén permanente por el poder, cualquiera que este sea. Irreverente, sonora, descomplicada y tímida. En pocas palabras, una mujer transgresora que le ha dedicado la vida a reivindicar desde todos los escenarios los derechos de las mujeres y a incentivar en ellas su capacidad de soñar y de ser libres. Radical hasta la médula, por más de 20 años ha sido activista y militante del movimiento de mujeres al que ha representado ampliamente en foros nacionales e internacionales en donde se debate sobre diversos aspectos de la vida de las mujeres, como la Comisión Interamericana de Mujeres de la OEA, Unesco, el Parlamento Andino y la Cumbre Social de Beijing. Autora además de innumerables artículos, ensayos e investigaciones sobre derechos de su género, se destacó en la vida pública institucional por su contundente paso por la Dirección Nacional de Equidad para las Mujeres, de la cual fue gestora y directora por tres años entre 1996 y 1998. A pesar de su postura radical de no doblegarse ante el poder, logró institucionalizar la única política pública que se ha diseñado en el país para ellas. Desde la Corporación Casa de la Mujer de Bogotá, de la cual fue fundadora y coordinadora, ha promovido diversas iniciativas a favor de la paz, en contra de la guerra y por la construcción de un país más equitativo y sin violencia para las mujeres. Fue desde el corazón de la Casa de la Mujer que se gestó el movimiento de mujeres en contra de la guerra, conocido como las mujeres de negro, la Ruta Pacífica de las mujeres por la resolución política y negociada de los conflictos, acreedora al Premio Milenio de la Paz para las Mujeres de las Naciones Unidas (2001) y Premio Anual de Derechos Humanos de Francia (2003), y las escuelas de liderazgo y ciudadanía para las mujeres. Allí mismo nacieron la Ley de violencia intrafamiliar y las iniciativas legislativas referidas a derechos sexuales y reproductivos, entre otras. Por su trabajo frente a la construcción de ciudadanía y empoderamiento de las mujeres ha recibido también varias distinciones y reconocimientos del gobierno y los grupos y organizaciones de mujeres, como la Antioqueña de Oro, huésped de Honor en Cali y la mención de honor por su trabajo en la Dirección Nacional de Equidad para las Mujeres, entre otros. Olga Amparo Sánchez es trabajadora social, máster en estudios de población y especialista en alta dirección del Estado. Ha sido docente e investigadora. Entre sus escritos actuales se encuentran: Evaluación de la Plataforma de Acción de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, Colombia 1995-2005. Bogotá. (2005); Resistencias de las mujeres: De lo público a lo privado. Sistematización de las movilizaciones de la Ruta de las Mujeres 1996-2003, con la participación de Colombia, Chile, Ecuador y Argentina. (2004); Cuerpos sufridos, cuerpos enajenados. Violencia sexual contra las mujeres en el marco del conflicto armado colombiano. Ruta Pacífica de las Mujeres. (2003) *Periodista con Maestría en Estudios Políticos

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