Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2004/01/04 00:00

Operación Colombia

Troller y Arias, después de cuatro años, regresan con un nuevo libro de humor político. SEMANA reproduce algunos apartes.

Operación Colombia

Introducción El paciente Colombia está enfermo. Muy enfermo. Su estado es de extrema gravedad. No es estable, como les dicen a los familiares angustiados cuando, en una sala de urgencias, preguntan por el estado de su ser querido. Todo lo contrario. Su inestabilidad produce escalofríos. Padece de múltiples enfermedades, varias de ellas con componentes fisiológicos y mentales. El paciente nació con varias de estas enfermedades, algunas otras las adquirió de tiempo atrás, otras más son de reciente aparición, con el agravante de que varios de sus males han surgido como resultado de drogas mal administradas, lo que permite concluir que en muchos casos el remedio ha sido peor que la enfermedad. Para evaluar de manera integral al paciente Colombia y proponer una serie de posibles tratamientos y terapias que ayuden a mejorar su lamentable estado de salud, se les ha confiado a un grupo de médicos especializados en las más diversas áreas de las ciencias biomédicas, la sicología y la terapia la tarea de elaborar un informe detallado. Cáncer de Colón Historia clínica y sintomatología Esta enfermedad, originaria de Génova, Italia, pero que mutó en Castilla donde adquirió sus características de carcinoma, se detectó por primera vez en el vecindario del paciente en 1492. Aunque se manifestó primero en otros pacientes, este cáncer se propagó rápidamente y ya en 1500 aparecieron los primeros tumores en el organismo del enfermo. Hoy en día se encuentra tan arraigado que es prácticamente imposible curarlo. Desde muy temprana edad, prácticamente desde que él balbuceó su primera palabra, el paciente dio muestras de estar invadido por este mal, cuyo primer síntoma es hablar en castellano, fenómeno que produce el bacilo de Cervantes, íntimamente ligado al desarrollo y consolidación del cáncer de Colón, y que ha invadido no sólo la lengua del paciente sino casi todo su organismo, salvo unos focos aislados de shakespearecreolematosis presentes en los corpúsculos de St Andrews y Old Providence, y asentamientos aislados de diversas cepas (wayúu, kogi, arhuaco, coreguaje, kofan, emberá, tikuna, witoto, kabiyari, tunebo, karixona, entre muchas otras) que no han sucumbido al influjo depredador de este cáncer y sus microorganismos asociados. El cáncer de Colón ataca la estructura mental del cerebro del paciente, quien muestra alarmantes tendencias a la religión católica, debilidad por la balada romántica y dependencia de la pereza. También afecta los órganos digestivos puesto que este cáncer induce al paciente a ingerir desmedidas cantidades de grasas animales (chorizo, longaniza, morcilla y chunchullo), e incluso llega a manifestarse hasta en los llamados huevos de Colón. Tratamiento El equipo de especialistas propone someter al paciente a una rigurosa cuarentena. No debe entrar en contacto con otros enfermos. Lo ideal es alejarlo preferiblemente de países tradicionalmente atacados por este flagelo, para que no tenga contacto con este virus que vive tradicionalmente en el aire, especialmente en forma de ondas hertzianas como el Baladus gonoromanticoco, el Rancheras mexicalis y el Lacrinovelonis inextremis. Debido a que, después del cantonés, es el segundo cáncer más propagado en el mundo, las esperanzas de que el paciente recobre una calidad de vida al menos decorosa son pocas. Se recomienda aplicarle al paciente dos horas diarias de audio o video de tratamientos tales como "Chimila sin barreras" o "Guambiano para extranjeros", una durante el desayuno y otra antes de acostarse. Los métodos hipnopédicos no funcionan. Como el paciente ha estado expuesto demasiado tiempo a esta enfermedad, es posible que ya haya hecho metástasis en su organismo una aberración mucho peor originada en Miami, Queens, Texas y el sur de California, el Síndrome de Spanglish, capaz de despedazar en mil pedazos la lengua de quien lo adquiere. Conjuntivitis Historia clínica y sintomatología Podría pensarse que aquí se habla de la inflamación de la capa externa del ojo y la parte inferior de los párpados. Pero la conjuntivitis que padece el paciente es mucho más grave. En los últimos tiempos algunos sistemas y tejidos del paciente, de naturaleza excluyente y acaparadora, se han dedicado a controlar y apropiarse de la mayor parte de los nutrientes del organismo, con el agravante de que los sistemas encargados de regular la asociación, unión e intersección indebida de conjuntos y conglomerados parecen haber colapsado. La conjuntivitis es una enfermedad infecciosa, alérgica, pero sobre todo, que causa mucha irritación especialmente en órganos y tejidos que han quedado desprotegidos, sin acceso a nutrientes y flujos de energía desde mediados del siglo pasado. La principal manifestación de la conjuntivitis es la total dependencia del paciente a la calidad de los procesos que generan estos tejidos y sistemas, de costumbre insatisfactorios, tal como se ha vivido con la reciente irrupción de la terrible mononucleosis del tipo Summa que ha padecido el paciente en los últimos meses. La conjuntivitis, además de ser una molestia que salta a la vista, es una enfermedad infecciosa, muy peligrosa, ya que dichas cepas suelen practicar una despiadada fagocitosis y barrer con su competencia. Tratamiento Ni los pañitos de agua fría ni las pomadas que se han venido usando para atacar esta enfermedad infectocontagiosa han servido de nada. Estos focos de infección deben limpiarse con suero fisiológico estéril, removerse con severos cortes de bisturí las secreciones y costras que hayan podido causar y aplicar gotas, muchas gotas, hasta que se derrame la última gota, para que los subconjuntos de estos conglomerados se transformen en conjuntos vacíos y sin posibilidad de intersección entre sí. Se recomienda aplicarle al paciente tres cápsulas diarias de antimonopolina, reforzar los tejidos afectados con dosis más severas de autorreguladores y agentes fiscalizadores, y duras políticas de hacienda en las noches antes de acostarse... con el enemigo. Como los laboratorios farmacéuticos, las farmacias y las drogas en general, pueden ser parte de estos superconjuntos, se recomienda revisarlas muy bien antes de aplicárselas al paciente para evitar que la posible solución se convierta en una arista más del problema. Debe prohibírsele de inmediato al paciente el consumo de cacao. Golpe de ala Historia clínica y sintomatología El golpe de ala (militar) o el mal olor producido por los órganos y tejidos del paciente alzados en armas se debe a la proliferación de gérmenes, bichos raros y parásitos en áreas afectadas por el acné, la celulitis, la caspa, el cáncer de piel, pero también en zonas aún pobladas por una frondosa cabellera. En estas zonas del paciente, por lo general sumidas en la más completa arteriosclerosis, se generan hongos sociales, que sumados a la naturaleza sebácea de los agentes patógenos que los provocan, se produzca un mal olor. Así mismo, la incapacidad de termorregulación de los órganos y tejidos armados que, en términos coloquiales "se ganan el pan con el sudor de sus distintos frentes", provocan el fuerte y penetrante olor nauseabundo, producto de la descomposición en estos sectores casi siempre húmedas y calientes. La farcovirosis, por ejemplo, es una patología que se originó a comienzos de los 60 en El Pato y Marquetalia. El enfermo está casi poseído actualmente por cientos de células que segregan diariamente ese fluido putrefacto en respuesta a los diferentes estímulos que lo generan, ya sean ideológicos o, como en la mayoría de los casos, meramente económicos. Su presencia muchas veces impiden que se operen las cataratas, pues en casi todas las cataratas del paciente operan este tipo de cepas patógenas. Tratamiento El pestilente olor del golpe de ala es un mal tratable, aunque los galenos consideran que no va a desaparecer de un día para otro. Y más en un organismo enfermo y débil, en el cual hongos, virus, bacterias y hongos que generan el golpe de ala se reproducen con facilidad, lo que explica que, a pesar de recientes progresos adelantados por los anticuerpos, el golpe de ala huele cada día peor. Se sugiere un aseo minucioso, que incluya métodos antisépticos de erradicación del mal, y lavados con soluciones alcalinas (no alcaloides) en las zonas críticas donde el mal perdure. Puede aplicarse una cucharada al día de agua bendita hervida y dosis generosas pero controladas de bicarbonato de plomo. De no realizarse una buena y profunda limpieza, el mal olor del golpe de ala puede volverse crónico. Puente (protesis festiva) Historia clínica y sintomatología La salud dental del paciente definitivamente está entre las peores del mundo. No solamente sufre de mordida desencajada, sus arterias están llenas de muelas y la forma de su dentadura es canina e incisiva, sino que ya no soporta más puentes. Aunque los expertos no se ponen de acuerdo al respecto, se piensa que la desbordada propensión del paciente a recurrir a esta modalidad odontológica comenzó en tiempos de los famosos tratamientos de conductos, precarios pero intensivos, tratamientos conocidos como Comuneros y Batalla de Boyacá, que se le realizaron al paciente en los puentes del Común y del río Boyacá y que, con el paso del tiempo, terminaron convirtiéndose en puentes. Esto se debe a que el odontólogo Emiliani Román convenció al enfermo de que se dejara llenar de puentes para que su sonrisa adquiera un aire más festivo. El paciente muestra una exagerada propensión a las prótesis dentomaxilares, lo que le impide desarrollar con normalidad ciertas actividades y, de paso, afea su aspecto físico externo. Aunque la idea original del odontólogo Emiliani era mejorar el turismo y las empresas que viven de éste, el remedio resultó peor que la enfermedad, pues lo que los puentes terminaron haciendo fue fomentar otro mal: la parálisis laboral. Los pacientes con demasiados puentes tienden a ser menos trabajadores, más empobrecidos económicamente, se dispersan con facilidad y, para colmo, invierten mal su tiempo libre. Y cuando el paciente adolece de tres puentes seguidos, como es el caso de Colombia, los pobres dientes que quedan en el medio no pueden ejercer ninguna función laboral productiva. Tratamiento Como órganos y tejidos del organismo se han ganado estos puentes y a caballo regalado no se le mira el diente, lo mejor es que el paciente se quede mueco y tenga que recurrir a usar caja. Para ello se sugiere tumbar los puentes, así haya que dinamitarlos. Se recomienda tener en cuenta que, sin los puentes, el paciente podría perder parte de su linda personalidad carnavalesca, alcohólica y pendenciera. Uña encarnada (o sindrome de uña y mugre) Historia clínica y sintomatología Este nocivo síndrome es el resultado de la manía del enfermo de permitir que sus uñas se ensucien y, por lo tanto, de propiciar diversas manifestaciones, casi todas nocivas en diverso grado, del denominado estado conocido popularmente como "son como uña y mugre". Desde los orígenes mismos del enfermo estos grotescos casos de uñas encarnadas se han hecho presentes: Caro y Núñez, United Fruit y Cortés Vargas, Laureano y Urdaneta Arbeláez, Angela y Consuelo (las hermanitas Singer), Turbay Ayala y Camacho Leyva, Alfonso Lizarazo y Magda Egas. Ejemplos muy reveladores de esta nefasta combinación de uña y mugre han dejado su impronta de llagas y estigmas en diferentes sectores del cuerpo del enfermo muy visibles no sólo a los rayos infrarrojos y ultravioleta sino también a la luz pública. Algunos son benignos e incluso benéficos, otros, en cambio, letales. He aquí una muestra aleatoria de unos cuantos de los miles de casos de uña y mugre que ha padecido el convaleciente. Samper y Serpa, Samper y la Monita Retrechera, Samper y los Rodríguez, Samper y María Hematoma Mejía, Samper y Lucho, Diomedes y Doris Adriana, el Binomio de Oro, Maturana y Bolillo, Uribe y Londoño, El Pibe y Redín, Tirofijo y Jojoy. Jorge Barón y Virginia Vallejo (la pareja show de 1984), Pablo Escobar y Virginia Vallejo (la pareja coca-cola) Icopor y Mugre, Royne y Marbelle, Andresito y Morenito, Castaño y Mancuso, William y Adolfo, Pernito y Tuerquita, Chupeta y Cuchilla. La uña, al contacto con la mugre, comienza a encarnarse. Cuando el sistema inmune del organismo intenta neutralizar la infección, la uña se afila y por lo general resiste la acción de los anticuerpos. Tratamiento Por tratarse de una enfermedad infecciosa y de rápido contagio, es necesario atacarla de raíz con sulfas y antibióticos de última generación. A estas alturas ya no sirve una lima para limar las asperezas.

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