Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2004/04/25 00:00

Parcialmente nublado

Por los avances en seguridad y un mejor desempeño económico en 2003 los empresarios demostraron un mejor ánimo para invertir. La inversión extranjera directa, sin embargo, disminuyó .

Parcialmente nublado

Muchas de las 100 empresas más grandes de Colombia creyeron en las políticas adelantadas por el gobierno y decidieron invertir en grande en 2003. La confianza creció entre inversionistas y consumidores, y los principales indicadores económicos, que registraron una mejoría, respaldaron esa confianza. El riesgo-país ha disminuido, y como consecuencia la inversión en títulos del gobierno y bonos del sector privado se ha disparado, un factor que algunos ven como la causa de la revaluación del peso que se viene presentando.

El gobierno ha hecho intensos esfuerzos en materia de seguridad y gran parte del crecimiento de las inversiones tienen su origen en esos esfuerzos. Un ejemplo claro ha sido la reactivación del turismo, que ha disparado la capacidad hotelera y ha inyectado nueva energía a sectores como el automotriz, el de combustibles y el de alimentos y bebidas. Ya es común ver en puentes y días festivos caravanas de automóviles que llenan las carreteras, y turistas que disparan el consumo en los lugares que visitan.

Otra fuerza que ha impulsado la inversión ha sido el trabajo hecho por Proexport para promover las exportaciones no tradicionales del país. El año pasado la entidad organizó macrorruedas que generaron negocios por más de 80 millones de dólares. En 2004 ya realizó una macrorrueda binacional de negocios con Venezuela, que despertó iniciativas comerciales por 60 millones de dólares, y muchos empresarios esperan con expectativa la que se realizará con países europeos en mayo próximo. Los negocios acordados en estos eventos han tenido un impacto positivo en sectores clave de la economía, los cuales han visto crecer la demanda de sus productos en el exterior. Este incremento en la demanda ha forzado la inversión en infraestructura y capacitación del recurso humano. El caso de las textileras es una muestra clara de esto. Por ejemplo, Fabricato-Tejicondor realizó en 2003 inversiones por más de 30 millones de dólares en su planta de índigo y aumentó su producción de esta tela en un millón de metros mensuales. Al mismo tiempo creó turnos dominicales y festivos, y hoy sus plantas trabajan en jornadas de 24 horas. Este año la compañía planea nuevas inversiones pues ya trabaja a máxima capacidad y la demanda sigue creciendo.

El consumo interno también creció, de la mano de la baja en el desempleo y el crecimiento en el PIB, convirtiéndose en otra fuerza que presionó las inversiones de las 100 empresas más grandes. Por ejemplo, el Grupo Empresarial Bavaria realizó inversiones por 114 millones de dólares, en su mayoría para modernizar sus plantas cerveceras en diversas regiones del país, como Bucaramanga, Barranquilla e Itagüí. Las compañías de alimentos consolidadas por Inversiones Nacional de Chocolates (Inveralimenticias Noel, Productos Doria y Colcafé, sólo por mencionar algunas) realizaron inversiones industriales por más de 43.000 millones de pesos, con el objetivo de desarrollar nuevos productos, mejorar la productividad y optimizar los centros de distribución.

Por los lados de la Inversión Extranjera Directa (IED) la historia es diferente. A pesar de los esfuerzos hechos por el gobierno, no se ha podido superar la crisis en este campo que viene desde el año 2000. Tan sólo entre 2001 y 2002, esta cayó 19 por ciento para situarse en 2.115 millones de dólares. El año pasado la IED bajó aún más, situándose en 1.762 millones de dólares. Esta situación no es exclusiva de Colombia. Obedece a una tendencia mundial motivada por la desaceleración en el crecimiento de las economías desarrolladas. Por otra parte, Latinoamérica se ha convertido en una región poco atractiva para los capitales foráneos, debido a la falta de privatizaciones, fusiones y adquisiciones en gran escala, así como por las crisis financieras.

La reducción de la IED en Colombia fue más fuerte en sectores como el eléctrico y el de telecomunicaciones, mientras que se notó un incremento en los sectores hotelero, comercial y carbonífero. Según Coinvertir, una entidad mixta dedicada a promover la inversión en el país, el mayor inversionista extranjero continúa siendo Estados Unidos, país que en 2003 aportó el 29 por ciento de la IED, seguido de lejos por España con el 10 por ciento.

Pese a lo anterior, el listado de las 100 más grandes tiene varias compañías multinacionales que adelantan inversiones en el país. Hewlett-Packard construyó una planta de ensamblaje en la Zona Franca de Rionegro, para cumplir con la fabricación de 200.000 computadores que debe entregar a EPM, una pieza clave en el proceso de Masificación de Internet que la empresa antioqueña adelanta actualmente. Otra multinacional que invirtió fuertemente en el país para consolidar su proceso de expansión fue la francesa Carrefour. Abrió un nuevo punto de venta en Pereira, y planea abrir dos nuevos supermercados en Cali y Barranquilla en 2004, superando los 650.000 millones de pesos de inversión en el pasado reciente. Mientras tanto, la multinacional de llantas Goodyear planea hacer una ampliación en su planta de Yumbo, al tiempo que piensa construir un centro de atención al público en Medellín. Estas inversiones serán cercanas a los dos millones de dólares.

Contando también la inversión nacional las compañías que representan el sector de tecnologías de la información invirtieron más de 1.700 millones de dólares en 2003. Un monto importante de esta cantidad provino de las más grandes empresas de telecomunicaciones. EPM y ETB se unieron para crear Colombia Móvil, la tercera compañía de telefonía móvil del país. Sus competidoras, Comcel y Bellsouth no se quedaron atrás, y también invirtieron en procesos de conversión tecnológica y cobertura de red. El año 2004 también promete ser movido, pues Telefónica de España ya anunció su decisión de comprar la operación de Bellsouth en Colombia, al igual que en otros países de la región.

Mayores esfuerzos

El panorama de la inversión en 2003 fue entonces, en términos generales, positivo. Pero aún hace falta mucho por hacer, sobre todo para atraer más inversión extranjera.

El gobierno, a través de los Ministerios de Hacienda y de Comercio, Industria y Turismo impulsa un proyecto ante el Congreso, con el fin de crear condiciones que brinden mayor confianza al inversionista, estableciendo reglas del juego estables. Para los empresarios extranjeros la inestabilidad jurídica y tributaria del país es un elemento disuasivo de más peso que el conflicto interno, ya que este último es hasta cierto punto una variable conocida que se puede introducir en los modelos de viabilidad de sus negocios, mientras que un cambio en las reglas del juego tiene un mayor nivel de incertidumbre y puede afectar de forma más notable dichos modelos.

Lo que quiere el gobierno es que en materia de inversión extranjera, Colombia pueda competir de igual a igual con regiones como la centroamericana, que han creado estructuras jurídicas muy atractivas para el capital extranjero. Por ejemplo, el impuesto de renta promedio que un inversionista extranjero paga en esa región es del 15 por ciento, mientras que en Colombia es de 38,5 por ciento. Al mismo tiempo es necesario competir con países como China o zonas como la Europa del Este, que en los últimos años han desplazado a América Latina como el imán de la inversión extranjera directa a nivel mundial.

Además de las reformas jurídicas, también se sigue trabajando en el tema de tratados bilaterales o multilaterales de comercio (como el TLC y el Alca), que llevan implícita la formulación de reglas claras que favorezcan el tránsito de capitales de inversión entre los países firmantes. Estos acuerdos, junto a otros que se lleguen a firmar con países europeos, lograrían hacer despegar la IED en el país de manera definitiva. Con seguridad, el desenlace de estas negociaciones afectará el panorama de las 100 empresas más grandes de Colombia en un futuro cercano.

De todas maneras, el pronóstico acerca de la inversión en general es bueno. La confianza en el país sigue creciendo y se espera que esto motive a empresarios nacionales y extranjeros a meterse de lleno en más proyectos de inversión. Por otro lado, la inestabilidad en países vecinos podría llevar a algunas firmas multinacionales a establecer su base de operaciones para la región en Colombia. Según Sonia Atallah, coordinadora de asuntos económicos de Coinvertir, este fenómeno se podría producir en el caso puntual de Venezuela.

Es prematuro pronosticar cómo evolucionará la inversión en 2004, aunque según los datos recogidos por Fedesarrollo en sus encuestas de opinión empresarial, ésta crecerá. En el caso de la inversión extranjera directa, sólo hasta junio se podrá conocer cómo se comportó en el primer trimestre del presente año. Mientras tanto el gobierno seguirá con las políticas que hasta ahora han funcionado para incrementar la confianza y el ánimo de invertir de empresarios locales y extranjeros. De esta forma, como en cualquier buen pronóstico meteorológico, se podría decir que el clima de inversión presenta un cielo parcialmente nublado, algunos chubascos y una tendencia a tiempos más cálidos.

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