Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/7/2001 12:00:00 AM

Pensar en grande

Aunque Colombia ha mejorado levemente su posición competitiva, aún muestra debilidades que le impiden avanzar con éxito en la era de la globalización.

El progreso de la Política de Productividad y Competitividad de Colombia permitió que, en el año 2000, el país mejorara ligeramente su posición competitiva en relación con el conjunto de 59 países analizados anualmente por el Foro Económico Mundial. Dentro del índice de competitividad actual Colombia subió del puesto 52 al 48, en el de competitividad para el crecimiento pasó del 54 al 52 y obtuvo el tercer puesto en la variable ‘política de promoción de las exportaciones’, superado solamente por Irlanda y Singapur, lo que permitió que subiéramos a la posición 35 en el factor de internacionalización.

Aunque estos resultados distan mucho de ser plenamente satisfactorios sí se logró revertir la tendencia descendente que se traía desde 1994. Así mismo, representa el reconocimiento al trabajo del país para promover un ambiente más favorable para la inversión y los negocios. Los buenos resultados que ahora muestran las empresas colombianas en materia de exportaciones son en parte un reflejo de la mayor competitividad que ha alcanzado el sector productivo.

Estos logros obedecen, en mucho, a la formulación y ejecución de la Política Nacional de Productividad y Competitividad del Ministerio de Comercio Exterior, en la que el sector privado ha jugado un papel protagónico. Hoy el principal reto de instituciones del Estado, regiones, empresarios, trabajadores y comunidad académica es trabajar en acciones colectivas en procura del beneficio común, que se materialicen a través de programas como los convenios de competitividad exportadora de las cadenas productivas, la construcción de la Red Colombia Compite y el desarrollo de las capacidades competitivas regionales, que apuntan hacia la inserción de Colombia en los mercados globales.

Para avanzar exitosamente por este camino el país cuenta adicionalmente con un capital humano catalogado entre los mejores del mundo. Según el Reporte Global de Relaciones Laborales, que encuesta empleados de 32 países, Colombia es el que muestra el mayor índice de compromiso de los trabajadores frente a países como Japón, Chile y Grecia donde se dan los más bajos niveles de lealtad y compromiso de las personas. Según los diferentes analistas la población colombiana tiene enormes potencialidades y está transmitiendo valores acordes para el logro de una sociedad más productiva.



La red

En los últimos dos años se han realizado cuatro encuentros nacionales para la productividad y la competitividad, los cuales han permitido la convergencia de las instituciones del Estado y de la sociedad civil para darle dinámica a una verdadera política de largo plazo que lleve a Colombia toda, y no sólo a sus empresas, a participar exitosamente en la era de la globalización y el desarrollo tecnológico. Estos encuentros se han convertido en el gran escenario en el que empresarios de todos los sectores económicos hemos tenido oportunidad de conocernos, intercambiar ideas y experiencias, cultivar relaciones, generar nuevas visiones y construir redes y grupos que nos permitan avanzar por el camino de la competitividad y la productividad.

Al mismo tiempo, los encuentros responden al compromiso del gobierno nacional de rendir cuentas en torno a las variables clave para mejorar la competitividad del país y de definir conjuntamente programas en este campo. Es aquí donde los empresarios, a través de las mesas de trabajo sectoriales, hemos podido plantearle al Estado las prioridades para el corto y largo plazo. Igualmente, se han evaluado periódicamente los resultados y se ha formulado la agenda de acción alrededor de los temas relacionados con la internacionalización de la economía.

Este tipo de reuniones se ha constituido además en instrumento fundamental para generar mayor confianza en las relaciones gobierno, empresarios, trabajadores y comunidad académica, brindando la posibilidad de construir conjuntamente el país que todos queremos. Esta política, así planteada, propende entonces, además del desarrollo económico, por una transformación cultural a todo nivel para alcanzar el fortalecimiento de unos valores y por la creación de un espíritu emprendedor en las personas que las impulse a incursionar con éxito en los retos que presenta la nueva economía mundial.

En desarrollo de una de las estrategias de la Política Nacional de Productividad y Competitividad y para fortalecer el entorno en el cual se desempeñan las empresas, se diseñó la Red Colombia Compite, RCC. La misma se ocupa de problemas comunes a los empresarios como son: la investigación, la ciencia y la tecnología, la infraestructura física, la regulación, las instituciones económicas, la educación y el entorno macroeconómico. Lanzada en el Segundo Encuentro de Competitividad realizado en Cali en agosto de 1999, la RCC se compone a su vez de ocho redes que se ocupan de cada uno de los factores determinantes de la competitividad. Su esquema de trabajo permite, además, articular y acercar los esfuerzos de los sectores público y privado y en ella han tenido una participación de primer orden los gremios y destacados líderes empresariales de todos los sectores.

Para continuar desarrollando con éxito estas actividades —de tal forma que se cumpla el objetivo de productividad y competitividad que el país necesita para jugar en las ligas internacionales de la economía— se requiere asumir otros retos. Vincular al sector privado como orientador de las acciones de la Red y como garante para que la RCC vaya más allá de una administración, convirtiéndose efectivamente en un esquema para la resolución de obstáculos a la competitividad. Y también afianzar y priorizar los proyectos de redes especializadas, teniendo en cuenta el impacto que puedan tener sobre los indicadores de competitividad que define el Foro Económico Mundial y por los cuales se califica la posición competitiva de Colombia.

Dentro de la positiva evolución exportadora de Colombia en 2000 se destaca el dinamismo de las ventas externas realizadas por las cadenas de bienes que suscribieron Convenios de Competitividad Exportadora. En efecto, estas exportaciones crecieron a un ritmo promedio del 20 por ciento mientras que el conjunto de las exportaciones no tradicionales lo hizo en 16 por ciento. Actualmente, y en conjunto, el valor exportado total de las 21 cadenas de bienes que se han vinculado hasta ahora a la Política de Productividad y Competitividad equivale a cerca del 45 por ciento de las exportaciones no tradicionales.



No todo es color de rosa

No obstante los avances logrados en el terreno de la internacionalización, particularmente en cuanto la política gubernamental, tenemos grandes problemas en la calidad de la gerencia. Según los estudios del Foro Económico Mundial, Colombia es uno de los países menos innovadores del mundo, donde menos se gasta en investigación y desarrollo, donde el acceso a la financiación es más difícil y la destreza para penetrar mercados internacionales es menor.

Esta es la otra cara de la moneda contra la cual debemos luchar los empresarios. De ahí que sea necesario que los gerentes demos un paso adelante, mediante la atención prioritaria de los factores estructurales que pueden hacer competitivos los productos y servicios de nuestras empresas y, por ende, el aparato productivo colombiano. Es urgente entonces fortalecer el entorno en el cual compiten las empresas y no circunscribirnos de manera exclusiva a solucionar los problemas coyunturales.

Es válido que cada empresario haga un examen de por qué no puede competir con éxito frente a empresas de otros países: ¿Qué hace falta? ¿En qué se debe trabajar? ¿Qué necesita del gobierno? ¿Qué está dispuesto a dar el empresario para llegar a los mercados internacionales con más productos de mayor valor agregado? Las respuestas nos darán la línea de acción para conseguir la expansión y el crecimiento de nuestros negocios y, por ello, hoy la discusión y la reflexión sobre la competitividad es más importante que nunca.

La meta debe ser “pensar en grande”. Tenemos ejemplos vivos de empresarios y empresas que —aún en medio de la crisis del país— han tenido el coraje necesario para revisar sus estructuras, homologar sus procesos con los de las mejores prácticas internacionales y a partir de allí incursionar con éxito en los mercados del exterior. Son los casos concretos de empresas como Confecciones Colombia, Leonisa, Acesco, Noel y la Nacional de Chocolates, por ejemplo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1850

PORTADA

El hombre de las tulas

SEMANA revela la historia del misterioso personaje que movía la plata en efectivo para pagar sobornos, en el peor escándalo de la Justicia en Colombia.