Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2003/09/29 00:00

Profesiones sin sexo

Como ovejas negras o hijos pródigos son vistos aquellos que se animan a estudiar una carrera que no va acorde con el sexo al cual pertenecen.

Aquellas creencias populares sobre lo mal vista que era una mujer en una carrera universitaria quedaron en la primera mitad del siglo pasado e, incluso hoy en día, la mayor parte del mal llamado sexo débil domina en la mayoría de aulas de las universidades del país.

Hace mucho tiempo las carreras universitarias dejaron de perfilarse dependiendo del género de los estudiantes y ya no existen, además porque iría en contra del artículo 13 de la Constitución Política, que prohíbe que uno de los requisitos para estudiar una carrera sea el sexo al que se pertenece. Sin embargo quedan algunas profesiones que sus preferencias siguen dependiendo del sexo

Urología, militar, ingeniería mecánica, ingeniería de sistemas, aviación y física son algunas de las profesiones en las que se marca claramente este fenómeno en favor de los hombres. Por su parte pedagogía infantil, enfermería, sicología, diseño de modas y decoración de interiores, entre otras, son más propicias a ser estudiadas por la mujeres

Pero cuando se trata de gustos, y más cuando de eso depende el futuro de la vida, poco o nada importa tener compañeros del mismo o de diferente sexo, incluso hoy, cuando según cifras del Icfes 52 por ciento de los estudiantes en la educación superior son mujeres.

El reconocido diseñador de modas Juan Pablo Martínez da prueba de ello. En su paso por las tres universidades donde estudió diseño, no sólo en Colombia sino en el exterior, únicamente tuvo dos compañeros hombres. "Al principio es un poco extraño por la forma como uno está acostumbrado a tratarse con los compañeros del colegio. Cuando entré a la universidad en mi curso éramos 20, yo era el único hombre y me miraban como un bicho raro. Con el tiempo la gente se da cuenta de que estas diferencias no tienen ninguna trascendencia".

Al igual que Martínez, muchos son los que pasan por alto y superan rápido esta clase de inconvenientes. Una teniente de la Fuerza Aérea Colombiana, que quiso mantener su nombre en reserva, contó que los primeros años de su carrera fueron imposibles. "Por el hecho de ser mujeres nos hacían sentir mal, nos 'volteaban' y hacían todo lo posible para que saliéramos de la escuela. Con el tiempo las cosas cambiaron y en el último año siempre fuimos el ejemplo de los demás y todos nos respetaban", comenta la mujer que fue una de las 34 que se graduaron en una promoción de 500.

Pedagogía infantil es otro ejemplo de las carreras que marcan una diferencia con las mujeres. Por ejemplo, en los ocho semestres que maneja este programa en la Universidad Javeriana, cada uno de 30 alumnos, sólo tres de sus estudiantes son hombres.

Por otro lado medicina, una profesión reservada para los hombres hace algunos años, se empezó a incrementar en las mujeres a través de la enfermería y su colaboración como asistentes en las guerras. Hoy en día es una de las carreras más pretendidas por las mujeres en todas sus ramas y, según un informe de la Revista de Estadísticas de Indicadores de la Universidad Nacional de Colombia, de un total de 15.649 estudiantes inscritos en las cuatro sedes del país 10.138 fueron mujeres y 5.511 hombres.

El lado opuesto se incrementa en las ingenierías y las carreras que se alejan de las humanidades. Según un informe de la misma revista, de 21.729 personas inscritas en sus diferentes programas, 10.138 fueron cupos masculinos y tan sólo 5.511 femeninos. Los números más significativos en esta área datan en ingeniería mecánica, en la que muy rara vez se ve la presencia de mujeres.

Los casos atípicos de alumnos que estudian carreras en las que predomina el sexo opuesto son generalmente los que sobresalen en sus profesiones y, por ende, marcan la diferencia. Ser único en su género los obliga a hacerse exigentes porque es muy fácil que sobre ellos recaigan las miradas.

Y aunque con el tiempo es posible que desaparezcan las diferencias y sean más los estudiantes que se animen a dedicar su vida a lo que de verdad les apasiona, por ahora les será difícil a los pioneros pasar inadvertidos.

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