Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1992/06/15 00:00

PROPIEDAD HORIZONTAL Y DISEÑO

PROPIEDAD HORIZONTAL Y DISEÑO

DISEÑO EN TIEMPOS DE APERTURA
DURANTE CUATRO MESES EL ARQUItecto Humberto Gómez se sumergió en el mundo de las escuadras, escalas, números y medidas. Trazo a trazo comenzó a darle vida a un proyecto similar al que años atrás había realizado. Su compañía de arquitectos encontró un lote cerca a la calle 85 en la capital colombiana y lo que inicialmente era un edificio de apartamentos, dio un giro de 180 grados para convertirse en uno de los mejores hoteles de la ciudad: el Charleston.

Con esos recuerdos en una mano y el lápiz en la otra, el arquitecto se dedicó a diseñar el Charleston Club, localizado en la zona de la cabecera en la ciudad de Bucaramanga. Un concepto hotelero que sin pretender ser una reproducción de Charleston Bogotá, garantiza la calidad del servicio y atención que han distinguido al hotel.

A ello se suma el hecho de que Charleston Club está hecho a la medida de las necesidades y proyecciones de la ciudad de Bucaramanga. Prueba de ello es que meses antes la compañía había realizado una encuesta de mercado en las principales ciudades del país y se registró que Bucaramanga es la ciudad de mayor futuro.

Tanto su situación geográfica cerca a la frontera con Venezuela como la apertura económica y el proyecto para instalar allí un instituto de investigación de petróleos, son los principales factores que hacen de la "Ciudad de los Parques", la metrópoli del futuro.

Tras estos estudios, Gómez diseñó un edificio de estilo similar al Hotel Charleston de Bogotá, con ocho pisos, 64 suites, cinco locales comerciales, un restaurante, dos reservados y parqueo para 30 vehículos. Adicional a ello, diseñó un ala de oficinas.

El primer nivel del hotel cuenta con un generoso lobby de recepción, bar, restaurante, ascensores donde están localizados los reservados y el restaurante. Este último tiene un área cubierta y otra de terraza.

Por su parte, a lo largo y ancho de los siete pisos restantes están las suites que son de dos clases. Las primeras son las Júnior que tendrán entrada en mármol, baño, cama doble, sofá, escritorio y tocador. Y las segundas, las Grand que contarán con entrada en mármol, un baño, tocador, sala, mesa de tres puestos para trabajo, habitación con cama doble y terraza. Todo esto se lleva un área construida de ocho mil metros cuadrados en un lote cuya superficie es de tres mil varas.

El Charleston Club de Bucaramanga está hecho a la medida de altos ejecutivos, especialmente de compañías petroleras. Según Humberto Gómez, "el 70 por ciento de la clientela del Hotel Charleston de Bogotá lo conforman ejecutivos de empresas de petróleos. Posiblemente, el Charleston Club en Bucaramanga será heredero de ese perfil de huesped .

La construcción se iniciará durante el segundo semestre del año y se estima que estará lista 14 meses después, con una enorme bandera de Colombia izándose desde el último piso del Charleston Club que será vista desde el aeropuerto de la ciudad.

Pero Charleston Club no sólo representa un nuevo concepto hotelero en la ciudad. La verdad es que sus características arquitectónicas hacen de él un estilo innovador para Bucaramanga. Elegancia, tradición y servicio en la ciudad de los parques. -


LA MEDIDA DEL CIELO
ES UN TROZO DE INVIERNO, DE PRIMAVERA, de verano y de otoño. Es un fragmento de las estaciones de Vivaldi, un poema de amor, una canción de moda. Es fragilidad y fortaleza a la vez, es estética y funcionalidad que se mezclan en un cuadrado de 60 por 60 centímetros. Se imprime en el techo de las edificaciones y comienza a lanzar en el aire las gotas de nieve, los pétalos de la flores, la sensualidad del verano y las hojas de los árboles que nostálgicas se desprenden durante el otoño.

Se trata del más novedoso producto de la compañía Fiberglass, denominado Fibergypsum, elaborado con fibra de vidrio y yeso para cielos rasos en cualquier tipo de construcción.

La idea del producto nació en Inglaterra, nación donde expertos investigadores desarrollaron la tecnología para ofrecer a los arquitectos británicos una solución estética y funcional a la vez. Ante el éxito del producto la compañía colombiana Fiberglass decidió traerla al país adquiriendo la tecnología y la maquinaría de los ingleses.

Pero eso no fue suficiente. Después de un impactante lanzamiento en el Planetario Distrital en Santa Fe de Bogotá, Fiberglass introdujo en los mercados colombiano, venezolano y ecuatoriano, 20 referencias diferentes de Fibergypsum cuyas texturas y formas varían unas de otras. El éxito del producto no se hizo esperar. Por eso no será raro encontrar en las más importantes construcciones de estos países, cielos rasos en Fibergypsum.

¿Pero cuáles son las ventajas de este producto tan reciente y tan apetecido en el mercado? Según Julián Trujillo gerente comercial de la compañía, Fibergypsum es a Fiberglass lo que Cien años de soledad a García Márquez. Se trata del producto más importante desarrollado por la empresa en sus 40 años de vida.

En Fibergypsum la fibra de vidrio funciona como elemento estructural, pues permite tener baldosas de bajo peso.
Además absorbe el sonido por lo cual se perfila como una solución acústica y climática.

Sus ventajas no se detienen allí. El producto es modular y versátil, esto significa que los arquitectos podrán jugar con cada placa de 60 por 60, entretenerse con la profundidad, las formas y las texturas.

ARCO IRIS EN TRES DIAS
Algunos arquitectos y diseñadores de interiores encuentran en el color uno de sus mejores aliados par la imaginación. Recorren la escala cromática, mezclan las tonalidades y hasta le imprimen textura al asunto. Fibergypsum también está hecho para ellos, pues el cielo raso ahora podrá convertirse en un arco iris de imaginacion. Las placas de Fibergypsum pueden tener cualquier color de las pinturas de vinilo o simplemente pueden quedarse con el color blanco del yeso.

La versatilidad del producto no se detiene allí, pues es resistente a la humedad, no forma grietas como sucede con los cielos rasos en cemento, y además en materia de iluminación, las baldosas están hechas para soportar todo tipo de balas halógenas, de sodio incandescentes.

Como si fuera poco, la instalación de las baldosas Fibergypsum es rápida y sin complicaciones. Según funcionarios de la compañía, el techo de una oficina de regular tamaño puede instalarse en tres días.

Un producto funcional y estético que ofrece la medida de la imaginación a los arquitectos modernos. Tecnología y creatividad a disposición de las construcciones de hoy. -

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