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| 6/19/1989 12:00:00 AM

¿QUE TAN CULPABLE ES MICHELSEN?

Si usted nunca ha entendido mucho el caso Michelsen, léase estas 35 cápsulas.

El jet ejecutivo aterrizó a las 2:00 a.m. del martes 16 en un aeropuerto fantasmal. Entre los pasajeros que minutos después descendieron del aparato, había un hombre calvo, maduro y de mediana estatura que de inmediato abordo un automovil rumbo a la ciudad. El avión de 16 plazas había sido alquilado al empresario Byron Lopez, el aeropuerto era Eldorado de Bogotá y el hombre en cuestión era ni más ni menos que Jaime Michelsen Uribe. El banquero, que el 31 de diciembre de 1983 habia salido apresuradamente del-país rumbo a Miami, ante la inminente intervencion del Estado en el Banco de Colombia y el Grupo Grancolombiano, regresaba ahora para hacerle frente a la justicia colombiana.

Cuatro horas después, su regreso se convertiría en una noticia-bomba que habría de remover los recuerdos de un escándalo y que pondría de nuevo a la gente a hablar de autopréstamos, fondos de inversion, créditos en dolares y viudas esquilmadas. Un debate, próximo a cumplir diez años, volvía a su punto de ebullicion.

De los millones de colombianos que no han hecho sino oír hablar de Michelsen y emtir juicios, es probable que hoy por hoy no haya cincuenta que entiendan exactamente de que está acusado o qué fue exactamente lo que hizo. A pesar de la complejidad de estos temas, SEMANA ha intentado elaborar un resumen del caso Michelsen, tratando, en la medida de lo posible, de hacerlo accesible a los lectores.

DE QUE ESTA ACUSADO
En términos jurídicos, Michelsen afronta hoy tres procesos penales.

·El primero, el que se encuentra más avanzado, cursa en el Juzgado 18 Penal del Circuito, tiene más de 20 mil folios y está relacionado con el manejo de los Fondos de Inversión.
Este miércoles se celebrará la primera audiencia pública de este juicio en el que Michelsen está acusado de abuso de confianza.
·El segundo y el tercero, que se encuentran en los juzgados 10 y 16 de Instrucción Criminal y totalizan más de seis mil folios, están relacionados con violaciones al decreto 2920 de 1982 sobre los denominados autopréstamos.

· A estos procesos penales se suman acusaciones sobre el manejo dado por Michelsen a un paquete de créditos en dolares de la filial del Baneo de Colombia en Panamá a empresas del Grupo Grancolombiano.

Todos estos casos, aunque están siendo analizados jurídicamente por aparte, integran capítulos de una misma historia que comenzó hace más de 10 años. Para hacer mas símple la comprension de esta novela financiera, SEMANA la ha dividido en tres grandes paquetes: los Fondos de Inversión, los creditos de Panama y los autoprestamos, y un capítulo final de conclusiones. Los Fondos

EPOCA DORADA
·1976. El Grupo Grancolombiano está en pleno auge.
Uno de los instrumentos de captacion que decide perfeccionar y utilizar al máximo es el de los Fondos de Inversión Bolivariano y Grancolombiano.

ATRACCION FATAL
·En tres años, las captaciones de los Fondos, que estaban en 90 millones de pesos, pasaron a cuatro mil millones. El promedio de rentabilidad era superior al 10% y atrae a miles de inversionistas.

EL BARRIL
·Los Fondos de inversión funcionan así: son como un barríl donde los pequeños inversionistas depositan sus ahorros y la sociedad administradora los invierte, principalmente en acciones, con miras a valorizarlos. El valor de cada título de los Fondos se calcula diariamente multiplicando el valor de las acciones adquiridas por los Fondos, por el numero de acciones que poseen, y dividido por el número de títulos expedidos por los Fondos.

ALTOS PRECIOS
·Parte importante de la valorizacion que hizo tan atractivos a los títulos de los Fondos, obedecio a los altos precios alcanzados por las acciones de las empresas del Grupo que compraban los Fondos (Pronta, Inversiones Bogotá, Granfinanciera). Segun Michelsen, la valorizacion reflejaba el crecimiento real de las empresas y del Grupo que las respaldaba. Segun sus críticos, era una valorizacion manipulada para hacer atractivos a los Fondos. Además de pequeños inversionistas, el Grupo Grancolombiano invertía parte de sus excesos de liquidez en los Fondos.

CHOCOLATE ESPESO
·El Grupo decide adquirir el control de la Compañía Nacional de Chocolates. Para ello invierte dineros tanto de los Fondos como de otras empresas financieras del Grupo. Había restricciones para la utilización del ahorro privado para adquirir control de empresas. Michelsen alega que el control se podía obtener utilizando los recursos de empresas financieras del Grupo sumados a los de los Fondos, pero que si se consideraban aisladamente los recursos invertidos por los Fondos, estos no bastaban para adquirir el control.

EL 25%
·Cuando el Grupo comienza a comprar acciones de la Nacional de Chocolates, la accion en ese momento estaba alrededor de $20. Por esta gran demanda, la acción subió a $85. Sumando las acciones compradas por los Fondos y las de las otras empresas del Grupo, éste adquirio el 25% de la Nacional de Chocolates.

INTERVIENE EL GOBIERNO
·En este momento el gobierno, principalmente a través de la Comision Nacional de Valores, presidida por Hernan Echavarría, decide reglamentar los Fondos.

CAMBIO CAMBEO
. Para ajustarse a las nueva disposiciones, una de la cuales prohibe que en los fondos tengan acciones de empresas financieras, el Grupo plantea una permuta : entregarle a los Fondos de acciones de empresas industriales, principalmente de la Nacional de Chocolates , y recibir a cambio de las acciones de empresas financieras que estaban en manos de los fondos. Las transacciones se hicieron por el valor de Bolsa, lo cual significa que los fondos adquirieron las acciones de la Nacional de Chocolates del Grupo por un valor de $85.

EN PICADA
·El precio de la accion de la Nacional de Chocolates cae vertiginosamente y llega a $55 y el Grupo compra todas las acciones que estaban en manos de los Fondos. Es decir, compra en $55 lo que poco antes les había vendido a $85.

LA POLEMICA
·Durante todos estos años, la polemíca se ha centrado en este punto: si la baja de las acciones fue deliberadamente manipulada por el Grupo o si fue el producto de las fuerzas del mercado. Michelsen alega que dos factores produjeron la caída:

-El páníco producído por las medídas de la Comision de Valores.

-Las altas tasas de interes en el mundo, que hacían más atractiva la inversión en papeles de renta fija.

Estas explicaciones son en gran parte validas, pero la explicación final de por que se cayeron las acciones de la Bolsa, era que el Grupo Grancolombiano movía el 62% del mercado accionario en Colombia y el hecho de que hubiera dejado de comprar tenía que producir la caída de los precios. Segun los críticos, el retiro del mercado fue deliberado para presionar el mercado a la baja. La realidad era que a causa de los retiros masivos de los Fondos, el Grupo ya no tenía recursos para comprar acciones.

MARIA MAYORGA
·El otro punto controvertido es el del precio al cual se hizo la transaccion. Un día antes, el 6 de marzo de 1980, la acción estaba a $81.50. El 7, una empleada del servicio domestico llamada María Mayorga compró 7.525 acciones a $50, con lo cual el precio en Bolsa al cierre de la rueda quedo fijado a ese nivel. Días después, el Grupo, argumentando que estaba pagando 5 pesos por encima del precio registrado en la Bolsa, compro la totalidad de las accíones de la Nacional de Chocolates que tenían los Fondos, a razón de $55 por acción.

La transacción de María Mayorga fue denunciada como ficticia, pero la responsabilidad jurídica en un caso de estos corre por cuenta del corredor de Bolsa. Este tipo de transacciones para fijar precios en Bolsa es una practica comun en Colombia, pues en terminos reales no existe un mercado accionario abierto, ya que las decisiones las toman unos pocos. Michelsen alega que el Grupo compró a $55 y por fuera de Bolsa, para evitar que la acción se desplomara, que era lo que esperaban los antioqueños para recuperar el control de la Nacional de Chocolates a precio de huevo.

FIJANDO EL PRECIO
·La realídad es que, dada la influencia del Grupo en el mercado, así como el hecho de que el Grupo fuera al mismo tiempo vendedor a través de los Fondos y comprador a través de las otras compañías, el Grupo sí tenía el poder de determinar el precio de la acción, razón por la cual decidió fijarlo en $55, que era el promedio entre su valor de $20, cuando comenzaron las compras, y el de $85 cuando llegaron al tope.

INVESTIGACION
·Por cuenta de esta transacción, se produjo una investigación de la Comisión Nacional de Valores, que dictamine que las operaciones de compra y venta habían generado una utilidad calculada en 180 millones de pesos al Grupo, y una pérdida igual a los Fondos.

VENPERMUTA
· Poco tiempo despues el Grupo negocio con lo que para entonces ya conocia como el sindicato antioqueño, una transacción de las acciones de la nacional de chocolates sobre la base de un precio de $100 pesos por acción. El negocio consistía en una permuta en la cual el grupo entregaba sus acciones de la Nacional, a cambio de bienes raices del sindicato.

NI TAN TAN, NI MUY MUY
.Fue en este momento cuando el negocío se volvió escándalo, y varias agencias del gobíerno entraron a intervenir. Aparentemente, el Grupo había vendído unas acciones a $85 a los Fondos, se las había recomprado a $55 y posteriormente las había vendido al sindicato a $100 Pero esto no es totalmente cierto. La verdad es que lo Fondos habían adquirido las acciones a precios que oscilaron entre $20 y $85, y que los $55 corresponderían a un promedio.

FORMULAS QUIMICAS
· Ante la situación creada, Michelsen presentó una formula por medio de la cual los inversionistas de los Fondos que se sintieran lesionados por las operaciones de la Nacional de Chocolates, podrían recibir la totalidad de las utilidades que se derivaban de la venta de los bienes raíces que el Grupo había recibido por la permuta de las acciones. La historia es así: antes de que se produjera la permuta, Michelsen había redactado ante notario un documento en el cual se comprometía a entregar a los Fondos una cantidad igual a la diferencia entre el precio con el que el Grupo había comprado las accíones de la Nacional del Chocolates a los Fondos ($55) y el de la futura venta que el Grupo hiciera de esas acciones a terceros.
Como la venta no se hizo en efectivo sino por una permuta con bienes raíces, Michelsen hizo una nueva oferta. Teniendo en cuenta que la utilidad de la venta de las acciones se podía derivar precisamente de esos bienes, los entrega en fideicomiso al Banco de Colombia, para que, en la medida en que se fueran liquidando, se beneficiaran los clientes de los Fondos que hubieran podido resultar lesionados en las operaciones.

A PRECIO DE CONTROL
·Según esta fórmula, los inversionistas de los Fondos se estarían beneficiando del precio de $100 por acción con el que el Grupo vendió las acciones de la Nacional de Chocolates a los antioqueños. El precio fue alto porque para el sindicato la compra del paquete significaba el control de la empresa. Este precio no se hubiera podido obtener si las acciones de la Nacional de Chocolates que tenían los Fondos se hubieran vendido solas. Era necesario sumarlas a las del Grupo Grancolombiano.

SIN ACOGIDA
·A pesar de que en el papel la oferta de compensación de Michelsen era muy buena, ni el gobierno ni los inversionistas se entusiasmaron con 18 fórmula. No les llamaba la atención el largo plazo que requería liquidar fincas, edificios y lotes, ni el hecho de que fuera el Banco de Colombia, controlado por Michelsen, el fideicomísarío de esas acciones.

LAS DEVOLUCIONES
·Vino entonces una nueva oferta de Michelsen que consistía en que los inversionistas que quisíeran liquidar sus títulos, recibirían de parte del Banco fideicomisario el valor de estos títulos más un 10%. Esta última cifra fue elevada poco después, en una tercera oferta de Michelsen, al 30%. En aplicación de estas fórmulas fueron devueltos a los inversionistas cerca de 320 millones de pesos.

LOS RECLAMOS
·Entonces, cuales son los reclamos que existen hoy por intermedio del abogado Luis Xavier Sorela? Se trata de personas que recuperaron su inversión mas el 10% o el 30%, pero que consideran esta compensación insignificante si se tiene en cuenta que pudieron haber transcurrido dos, tres o cuatro años entre la inversión y su recuperación. En otras palabras, si alguien colocó un millón de pesos en 1978 y recuperó 1.3 millones en 1982, en terminos de poder adquisitivo real acabó perdiendo dinero, asi nominalmente hubiera ganado. Por eso es que, hablando de las mismas personas, Michelsen afirma que no perdieron y Sorela sostiene que sí.

LOS GANADORES
·Pero aparte de los que perdieron hubo también muchos que ganaron. La verdad es que entre febrero y abril de 1980 hubo 9 mil inversionistas de los Fondos que registraron una utilidad de más de 540 millones de pesos.

EL RIESGO
·Es necesario aclarar que un Fondo de Inversión no garantiza rendimientos fijos. Es un negocio en el cual quien invierte su dinero se expone por igual a ganar o a perder.

PANAMA
LOS PRESTAMOS DE PANAMA
·A todas estas, el Grupo enfrentaba para entonces un problema igualmente importante: los préstamos de Panama. En los años 70, la banca colombiana había venido utilizando las filiales colombianas en Panamá, para obtener créditos en-dolares. En esa época era muy fácil endeudarse en divisas, dada la gran oferta que suponía el reciclaje de eurodolares. A raíz de las necesidades de liquidez creadas por la compra de acciones de la Nacional de Chocolates y los retiros de los Fondos, el Grupo echo mano masivamente de este recurso. Cerca de 100 millones de dolares fueron obtenidos de la filial del Banco de Colombia en Panama que, a su vez, el Banco en Panamá se los debía a sus corresponsales en otros países del mundo.

LA METAMORFOSIS DE LOS DOLARES
Como había restricciones para las compañías colombianas para endeudarse en dolares, se diseño el siguiente mecanismo: el Banco de Colombia-Panama le prestaba a empresas panameñas de papel, que traían los dólares a Colombia y se los entregaban a los cambístas de la Bolsa de Bogotá. Estos, a su vez, los convertían en pesos que entregaban a sociedades del Grupo que, a su turno, se los prestaban a otras sociedades del Grupo. Algunas compañías suscribieron pagares para garantizar los creditos recibidos, a favor del Banco de Colombia-Panamá. Los pagares tenían por objeto garantizar la totalidad de los creditos, aunque los dineros no hubieran sido recibidos directamente por las compañías que los suscribían.

RESPONSABILIDADES
·Jurídicamente, el mecanismo utilizado por el Grupo para traer los recursos a Colombia viola el Estatuto Cambiario, pero la responsabilidad jurídica, al menos en principio, no recae sobre el Grupo, sino sobre los cambistas.

IRREGULARIDADES
·Independíentemente de la responsabílidad jurídica con respecto al Estatuto Cambiario, la actual administracion del Banco considera que todo este proceso ha estado acompañado de múltiples irregularidades como la no aprobacion de parte de esos endeudamientos por las juntas directivas de las compañías recipientes yo garantes de los creditos y con las implicaciones contables que esto conlleva.

EL PAGANINI
·El meollo del asunto, sin embargo, radica no tanto en las implicaciones jurídicas de los procedimientos utilizados, como en establecer el destino final de esos dineros.
Al respecto, una investigación realizada bajo la administracion de Ignacio Copete Lizarralde, nombrado por el gobierno como presidente del Banco despues de la intervención, concluyó con un memorando de Humberto Patron Ortiz, vicepresidente fiduciario de la entidad intervenida. En ese documento, Patron afírma que en lo sustancíal las cifras de los créditos registrados en Panama corresponden a las cifras recibidas por las compañías de Colombía, y que "el trabajo permite inferir que los recursos fueron aplicados en su totalidad a la compra de acciones, con el fin de atender a los inversionistas de tales entidades" (Fondos de Inversíon). A la fecha, sumando capítal (incluyendo renovaciones) e intereses, la deuda asciende a 247 millones de dolares. Estos 247 millones de dolares se los deben empresas del Grupo al Banco de Colombia en Panamá y éste, a su vez, a corresponsales en el extranjero. Gran parte de esta deuda es impagable por las empresas del Grupo, razon por la cual correrá por cuenta del contribuyente, ahora que el Banco ha sido nacionalizado.

EL HUECO
·Segun las adminístraciones del Banco de Colombia posteriores a Michelsen, la responsabilidad de este hueco es de el por haberse endeudado en forma írresponsable.
Segun Míchelsen, la responsabilidad es de las administraciones Copete y Villaveces que, en forma irresponsable, dejaron crecer la deuda que, segun un corte de novíembre de 1983, ascendia a 147 millones de dolares.

DEUDAS CARAS
·En todo caso, los crédítos de Panama son directa o indirectamente el origen de la caída de Michelsen. El aumento de la devaluacíon volvía esas deudas cada vez mas caras en pesos: el Grupo compró acciones de compañías colombíanas que daban un promedio del 10% de dividendo anual, con recursos en dolares cuyo costo fínanciero en pesos era del orden del 36%.

AUTOPRESTAMOS
DE UN BOLSILLO AL OTRO
·En medio de este problema, comienza el caso de los autoprestamos. Antes de octubre de 1982, era practica corriente de las entidades financieras prestarle en dinero a sus empresas accionistas parte importante de sus recursos de credito. El tope establecido era de 10% de su capital y reservas para prestamos con garantía personal y del 25% con garantia real. Como se trataba de una ínfraccíon y no de un delíto, los topes eran víolados con frecuencía y el que los violaba se exponía a una multa.

CARCEL
·A raíz de la dimension que habían adquirido los problemas del Grupo Grancolombiano y de la crisis financiera del 82, el gobierno de Belisario Betancur decidió convertir en delito lo que hasta entonces no era sino una infracción e imponer pena de carcel de 2 a 6 años, a quíen víolara las nuevas dísposiciones.


CONTRA LA PARED
·En ese momento, Míchelsen queda contra la pared. Si se acogía estrictamente a la letra del decreto y a normas anteriores, perderia el control del Banco de Colombia y, por ende, del Grupo Grancolombiano. La más importante de esas normas anteriores era un decreto de la administración Turbay que obligaba al desmonte de las captadoras de ahorro no autorizadas por la Superintendencia Bancaria. Títulos Grancolombiano S.A. entraba en esta categoría y tenía captados más de 4 mil millones de pesos del publico. Estos dineros estaban invertidos en acciones del Banco de Colombia, Pronta, Cine Colombia y otras entidades del grupo. En el caso del Banco, Títulos poseía el 23 de las acciones, siendo así su principal accionista y la pieza clave de su control. Por lo tanto, desmontar a Títulos significaba perder, para el Grupo, el control del Banco. La uníca forma de evitar el desmonte del Grupo era que otras compañías asociadas le compraran a Títulos sus acciones de entidades como el Banco de Colombia y Pronta, y así Títulos le pudiera devolver el dinero al publico. El problema consistió en que las entidades compradoras no tenían fondos propios suficientes para pagarle a Títulos y la única posibilidad de conseguir recursos eran los autoprestamos.

INTERPRETACIONES
·Como el decreto 2920 sancionaba este tipo de operaciones con cárcel para el representante legal y la junta directiva, el asunto era muy delicado.
Concretamente, había que definir si la renovación de un credito equivalía a un credito nuevo o no. Al mismo tiempo, había que dilucidar si cada una de las empresas del Grupo Grancolombiano tenía derecho a obtener préstamos que individualmente no excedieran los topes fijados por la ley, o si era necesario acogerse a la interpretación de la Superintendencia Bancaria, según la cual los topes se debían aplicar al Grupo en su conjunto y no a cada una de sus empresas. La posicion de la Superbancaria se sustentaba en la teoría del "beneficiario real" que, aunque logica, es jurídicamente discutible ya que cada empresa es una persona jurídica independiente y el Grupo Grancolombiano no estaba constituido como tal.

AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS
Los nervios de algunos miembros de la junta los llevaron a decirle a Michelsen que no estaban dispuesto a aprobar un crédito más hasta que no obtuvieran un concepto jurídico sobre el particular. Se solicito un concepto del penalista Jorge Enrique Gutiérrez Anzola, el cual no definió nada. Posteriormente se le solicito otro al ex superintendente bancario, Miguel Aguilera, el cual no llego a concretarse. No habiéndose resuelto el problema, algunos miembros de la junta optaron por seguir como simples asesores, sin poder decisorio en un nuevo ente de notables, llamado el Consejo Consultivo. Ahí quedaron Pedro Gomez, Douglas Botero Nicolás Gomez, José Félix Patiño Francisco Pizano de Brigard, Eduardo Carrizosa, Guillermo Murcia
Antonio Puerto. La junta directiva estatutaria quedó entonces integrada por quienes decidieron medírsele a asunto: Jaime Michelsen, Alcide Caicedo, Humberto Vegalara Augusto Restrepo, entre los principales. Y entre los suplentes: Mario Galofre, Eduardo Aldana y Salvador Otero.

EL NUCLEO
Esta junta aprobó una serie de operaciones por cerca de 500 millones de pesos que, sumadas a otras de Pronta y Comerclal Grancolombiana, llegaron a cerca de 3 mil millones de pesos y constituyeron el nucleo de las denuncias sobre autoprestamos. En resumen, Titulos recibió Indirectamente un Importante volumen de recursos procedentes, entre otras entidades, del Banco de Colombia, no obstante ser su primer accionista, para poder asi continuar en poseción de esas acciones.

EN MANOS DE LA JUSTICIA
·De la interpretación jurídica que se le diera a las renovaciones de los créditos y a la teoría del "beneficiario real" dependía si estas operaciones eran legales o ilegales. Como había un vacío jurídico se esperaba que se aplicara la norma de la favorabilidad de la ley en beneficio del acusado. La Superintendencia Bancaria al descubrir estos prestamos los denunció.
Del fallo de la justicia sobre el particular depende que Jaime Michelsen vaya o no a la cárcel.-
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