Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1994/01/24 00:00

Rafael Pardo - En la paz como en la guerra

Comenzó 1993 con Escobar fugado y lo terminó en un hospital. Pero aun así, fue su año.

Rafael Pardo - En la paz como en la guerra

APENAS HABIA LOGRADO sobreponerse al prolongado debate que originó la fuga de Pablo Escobar de La Catedral, cuando el ministro de Defensa, Rafael Pardo Rueda, arrancó el año.
El cartel de Medellín colocaba carrosbomba en Bogotá y Medellín, y su jefe seguía burlando la persecución del entonces recién creado Bloque de Búsqueda. Y como si fuera poco, la guerrilla acababa de iniciar una sangrienta ofensiva que ponía en duda una vez más la eficiencia de las Fuerzas Armadas.
Doce meses después, aunque son más los factores de violeneia activos que los que han mermado, la verdad es que el panorama para Pardo es radicalmente diferente. Escobar fue dado de baja por el Bloque de Búsqueda. Su organización ha sido desmantelada. Y la guerrilla, por más que continúa a la ofensiva con gran ferocidad, ha recibido más golpes en 1993 que pocas veces en el pasado. En efecto, en el curso de enfrentamientos militares entre el primero de enero y el 8 de diciembre, murieron 1.072 guerrilleros--el doble del promedio anual de la última década--, mientras las bajas militares fueron 306.
Y así como hace un año eran muchos los analistas que identificaban a Pardo --e incluso a la institución del Ministro de Defensa civil estrenada con él en 1991-- como el responsable de que las cosas andaran tan mal, hoy existe consenso en torno de sus éxitos.
Este académico uniandino que habla poco y que, si lo hace, trata de no decir mucho, se ha convertido, después de casi ocho años en el Gobierno, en un hombre de resultados en labores de paz y de guerra: entre 1986 y 1987 dirigió al Plan Nacional de Rehabilitación (PNR) y lo convirtió en un exitoso programa social contra la violencia; en 1989, como consejero de paz, desmovilizó al M-19; en 1990 lo incorporó a la vida civil, y en 1992 y 1993, como Ministro de Defensa, se inventó el Bloque de Búsqueda y, tras desbaratar con él al cartel de Medellín, dió baja a Escobar.
Hace algunas semanas y de seguro como resultado de las tensiones vividas estos meses, Pardo de 40 años, sufrió un grave tropezón, pero no en el campo de sus responsabilidades, sino en el de su salud. Una afección en la arteria aorta lo mantuvo cinco horas en el quirófano y tres días en cuidados intensivos en la clínica Shaio, de Bogotá . Y mientras aprovecha el descanso decembrino para recuperarse, muchos se preguntan qué efectos tendrá esto en una carrera pública que puede tener tanto presente como futuro.

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