Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 1/2/1984 12:00:00 AM

REGALOS Y NAVIDAD

REGALOS Y NAVIDAD, Sección Especiales, edición 83, Jan  2 1984 REGALOS Y NAVIDAD
¡LLEGO LA NAVIDAD!
Una fiesta de origen pagano se convirtió, por extensión, en fecha excepcional del mundo cristiano a Navidad, abreviatura de natividad, día en que se celebra el nacimiento de Jesús, tiene su origen en el uso romano de la palabra dies natalis con el cual se señala el nacimiento y aniversario de una persona, pero adquiriría un particular significado al referirse al día en el cual el emperador era elevado a la gloria de los césares. También tenía un profundo significado cultural al referirse a la fiesta del nacimiento del sol invencible dies natalis solis invicti, que se celebra el 25 de diciembre, fecha en la que se consideraba que terminaba la noche más larga del año, y la consiguiente "victoria del sol". Estas fiestas de origen "pagano" llamadas saturnales se celebraban simultáneamente con las fiestas de invierno de las tribus británicas que ocupaban el norte de Europa, muchos años antes de nacer Jesús.
Los cristianos de los primeros tiempos aplicaron el dies natalis al día en que los bautizados entraban en la eternidad, por su muerte terrena, el día en que "nacían a la vida eterna en el Padre". Por extensión, y de una manera excepcional lo emplearon para señalar el nacimiento de Jesús, el de la Virgen María y de San Juan Bautista. El término aplicado al día y aniversario del nacimiento de Jesús es correlativo a los de Adviento, Aparición, Teofanía, Epifanía y Parusía.
Los evangelios mencionan el año de nacimiento del Dios-Hombre, pero no precisan el día, y ya los primeros cristianos celebraban la actividad en diferentes fechas. Testimonios proporcionados por el calendario litúrgico filocaliano del año 354 con la reseña "VIII Kal Ian natus Christus in Bethlelh Judeae" (el 25 de diciembre nació-Cristo en Belén de Judea), se constituye en el primero que menciona específicamente esta fecha como la señalada para celebrar el nacimiento de Jesús. San Crisóstomo, en sus escritos redactados hacia el año 380, menciona la fecha como una costumbre antigua de celebración de fiestas. Otra versión sugiere que el obispo romano Liberio ordenó en el año 354 que la fecha fuera la que conocemos hoy. A este respecto se menciona que la intención de la Iglesia, al elegir esta fecha, fue la de substituir las fiestas "paganas" de "el sol invencible", y en apoyo a este aserto se cita la insistente relación que la liturgia de Navidad y la Iglesia de los primeros tiempos establece entre el nacimiento de Jesús y las figuras con las cuales le hacen referencia, "Sol de justicia", "Luz del mundo". Desde el punto de vista de consideraciones simbólico-astronómicas, convenía esta fecha pues la creación del mundo, la concepción de Jesús y su muerte, corresponden con el equinoccio de primavera, concretamente el 25 de marzo, ya que nueve meses más tarde, el 25 de diciembre, nacería el Niño-Dios.
A partir del siglo IV la costumbre de celebrar la Navidad el 25 de diciembre se extendió rápidamente por Oriente y Occidente, alcanzando en el siglo V una práctica casi universal. La iglesia Oriental ha conservado la celebración del nacimiento conjuntamente con la de la adoración de los Reyes Magos o Epifanía, la que fue adoptada por la iglesia Occidental o romana, pero trasladándola al 6 de enero.
COSTUMBRES DE NAVIDAD
Pocas celebraciones universales han dado lugar a tantas y variadas costumbres. Una de las más antiguas la práctica del pueblo armenio, uno de los primeros convertidos al cristianismo en el Asia. Celebran la Navidad el 6 de enero con manjares preparados a base de espinaca hervida, costumbre heredada de una leyenda local que asegura que la Virgen María comía esta verdura en la época inmediatamente anterior al nacimiento de Jesús. Por supuesto nunca pudo ser constatada pero pasó a ser parte de las creencias de este pueblo. Muchas costumbres actuales asociadas con la Navidad tienen origen "pagano". Por ejemplo la de encender el leño de Pascua, La buche de Noel, el día anterior a la Navidad, costumbre muy popular en Europa y extendida en los pueblos letones y lituanos quienes a la Nochebuena la denominan "La noche del leño". El adorno de las iglesias con coronas de muérdago también tiene un origen "pagano", y la costumbre de intercambiar regalos ya se practicaba en la antigua Roma el primer día del año con el nombre de "estrenas". Existen sin embargo varias versiones sobre la costumbre de obsequiar regalos a los niños, y que por acción de fuerzas comerciales fue ampliándose hasta hoy cuando se usa dar regalos no sólo a los niños y adultos de la familia, sino a todos los conocidos de carácter comercial y profesional. Dice una leyenda de los países nórdicos que San Nicolás de Bari, quien aparentemente vivió entre los años 300 y 351 y fue obispo de Myra en Lycia, Asia Menor, declarado santo patrón de Rusia, protector de los marineros, de los mercaderes y de los niños, deseando proteger a tres doncellas que carecían de la dote necesaria para poder contraer matrimonio, depositó en su ventana durante tres noches consecutivas una bolsa llena de monedas de oro de forma que cada una de las doncellas tuviera su propia dote. De este acto de bondad se derivó la costumbre en el norte de Europa de hacer regalos a los niños la vispera del día de San Nicolás, el 6 de diciembre, costumbre que fue transferida a otros países a la víspera de Navidad. A la llegada de inmigrantes holandeses a Norteamérica en la época de la colonización trajeron estas costumbres y por corrupción en la pronunciación del nombre San Nicolás, este santo pasó a llamarse Santa Claus. Una costumbre que subsiste en España y algunas regiones de América del Sur es el juego de la "piñata" que se practica en estas fechas, y que consiste en un jarrón lleno de confites, que pende de un árbol o soga, mientras un niño con los ojos vendados, y armado con una vara, trata de romperlo. Al conseguirlo, todos los niños que le rodean se precipitan sobre el contenido esparcido por el suelo y procuran obtener el máximo posible para sí.
En Alemania se conserva la costumbre de dejar abiertas las puertas en la Nochebuena como señal de fraternidad. Dentro, junto a las llamas de la chimenea, se encuentra el árbol tradicional pero sólo con algunas velitas y unos dulces, no presenta los conocidos adornos. La celebración en Inglaterra gira alrededor de un espectáculo Plum-pudding, torta hecha con innumerables ingredientes y generosamente rociada con varios licores; en la preparación de este plato participa con entusiasmo toda la familia, la cual lo comerá en Nochebuena calentada por el "leño de Navidad" que, adornado con guirnaldas, arde en la chimenea como símbolo de buena suerte, pero no llega a consumirse totalmente, pues una parte de él debe conservarse hasta el año siguiente.
Las cenizas del leño son esparcidas por las tierras circunvecinas, pues -dice la leyenda- tienen la virtud de aumentar la fertilidad del suelo.
En Bélgica y Holanda todos los hombres jóvenes de las aldeas y pueblos se reunen en grupos y forman procesiones de impresionante colorido, encabezados por un portaestandarte que carga una gran linterna en forma de estrella, iluminada por innumerables velas. Los finlandeses se reúnen alrededor de un gran pastel de arroz que contiene en su interior una sola almendra; se supone que el joven o la chica que recibe la porción de pastel que contiene la almendra se casará antes de celebrar la siguiente Navidad. Polonia, pueblo católico por excelencia sigue una antigua costumbre católica consistente en ayunar durante toda la víspera de Navidad, pero cuando aparece en el cielo la primera estrella de Nochebuena inician una gran comilona cuyo plato principal es el cerdo asado según recetas tradicionales. Pero ésto no es todo; fieles a la religión católica y recordando el pesebre de Belén, esparcen un poco de paja sobre la mesa y conservan vacío un asiento para el Niño-Jesús. En Yugoeslavia los niños celebran el día de la madre poco antes del 25 de diciembre; en cada familia el más pequeño de los hermanos debe atar un pie de la madre contra la pata de una silla mientras los demás hijos entonan una canción pidiendo sus regalos de Navidad. La madre entrega los regalos y luego es liberada de su atadura.
En los pueblos pequeños de Francia todos sus moradores acuden a la Misa de Gallo con una vela en la mano y al regresar a casa después de media noche, inician una alegre fiesta que dura hasta el amanecer.
EL ARBOL Y EL PESEBRE
Aunque se ignora el origen verdadero del árbol de Navidad, parece ser que ya en la antigua Roma se usaba para ciertas ceremonias. Después del advenimiento de Jesús, su origen aparentemente se encuentra en Escandinavia en donde tribus "paganas" rendían culto a los árboles, en los que se personificaban a sus dioses; luego de convertirse al cristianismo, conservaron en el árbol de Navidad rezagos de sus pasadas supersticiones. Adornaban un pino o cualquier otro árbol de hojas perennes con objetos brillantes y velas que simbolizaban el sol, la luna y las estrellas, iniciando luego danzas y bailes a su alrededor. Una leyenda que trata de darle a este símbolo de la Navidad un cariz de origen cristiano cuenta que Winifredo, un misionero inglés que recorría el norte de Alemania predicando las enseñanzas de Jesús entre las tribus teutónicas, llegó un día a Geismar, donde se realizaba un rito según las costumbres y creencias locales. El pequeño principe Asulfo iba a ser sacrificado para aplacar la ira del dios Thor, y para ello había sido amarrado al tronco de un árbol. Winifredo irrumpió en la ceremonia y con su hacha derribó el árbol al que estaba sujeto el príncipe y que servía de altar de sacrificio, brotando inmediatamente en el mismo sitio un pino. Winífredo aprovechó este acontecimiento para explicar que el nuevo árbol era el símbolo de la nueva vida traída por Jesús, y desde entonces el pino empezó a ser adorado por las diferentes tribus germánicas.
Este símbolo se extendió por toda Europa y posteriormente llegó a Norteamérica al arribar los inmigrantes ingleses, holandeses, y constituyéndose, -junto con Santa Claus, o San Nicolás, Papá Noel, Christkind o Shen Koll (algunas de las diferentes voces europeas para designar al bonachón viejo de la barba blanca)- en símbolos de la Navidad en el hemisferio Norte por contaminación cultural y comercial se ha extendido al centro y sur de América.

El "pesebre", "nacimiento" o "Belén", guarda una estrecha relación con la concepción católica de la Natividad. Ya en el siglo XIII San Francisco de Asís y sus discípulos recorrían pueblos y villorrios propagando la costumbre de construir "pesebres" o "belenes" en las iglesias y en las casas. Esta costumbre fue transplantada a América Central y del Sur al ocurrir la Conquista española. El "pesebre" refleja el nacimiento del Niño-Dios, reconstruido con pequeñas imágenes de cera o barro que reproducen a la Sagrada Familia, a los pastores de Belén, a los Reyes Magos y los animales del "pesebre". Pequeñas casas de madera o cartón reproducen la aldea, las montañas de esta región de Palestina se recrean con papel encerado y -en un tiempo- se cubrían con musgo para darle mayor realismo. Diversos tipos de iluminación se emplean para alumbrar las pequeñas casas y la estrella -que se supone guió a los Reyes Magos- corona el pesebre. Existen verdaderas joyas de artesanía en las cuales se representan "pesebres". Una de las más notables es el de Carmen Bajo, en Quito, (Ecuador), famoso por su gran tamaño y exquisita talla a mano.
En diversas regiones de América Latina, en parroquias, escuelas, etc. se adelantan concursos para emular en imaginación y destreza en su elaboración. La iluminación de "pesebres", "árboles de Navidad" y más recientemente, las iluminaciones públicas que dan gran belleza y colorido a las ciudades donde se practica, tienen como origen el concepto de que con el nacimiento de Jesús "ha bajado una gran luz a la tierra", y toda la liturgia de Navidad desarrolla el tema de la "iluminación".
LOS VILLANCICOS
Durante la Edad Media las composiciones poéticas populares con estribillo, y muy especialmente si son de temas religiosos, recibieron el nombre de "villancico". La palabra "villancico" viene de villano, y significa que es una canción popular de tono rústico y campestre. Los villancicos son casi siempre de contenido ingenuo y sus versos y música son el fruto de la inventiva popular, que da a estas canciones religiosas derivaciones llamativas, siendo siempre sus personajes centrales, Jesús, María, José, los pastores, la Navidad, el pesebre, y otros.
Su origen es, popular pero artistas y poetas se inspiraron en ellos y produjeron obras de arte religioso. Los compositores españoles del siglo XV y del siglo XVI dieron gran fuerza al "villancico" como expresión popular de sentimiento religioso hacia la Natividad. Según Menéndez Pidal, "el villancico es la Sorma arcaica de la glosa" como composición poética y proviene del "zéjel", composición estrófica de la métrica popular de los moros españoles. Los villancicos constan de uno, dos, tres o cuatro versos, como estrofa inicial, que se glosan en estrofas sucesivas, y a veces se repite toda la estrofa al final de cada una de las glosas. El "villancico" dio origen a nuevas expresiones dentro de la lírica, pues la poesía pastoril utilizó esta forma métrica para intercalarla en sus historias amorosas, muchas veces opuestas a la ingenuidad del tema original. El "villancico" es hoy sinónimo de canción de Navidad en todos los países. Pero la poesía lírica dedicada a glosar las escenas de la Navidad no ha prosperado solamente en canciones sueltas, sino también las églogas que glosan dichos acontecimientos. En el "Cancionero de Baena" se encuentran ejemplos de canciones dedicadas al nacimiento de Jesús, como esta:
"Nacido ha en Belén
el qu`es nuestro bien:
venido es en quien
por El fue escogido.
En su época fueron muy populares los "villancicos" de Juan del Encina, quien escribió uno titulado "Por mayo era, por Mayo". El gallego Mendarra escribió dos, famosísimos, bajo los títulos "Isabel perdiste la tu faja" y "si viniese a me levase". Lope de Vega y Valdivielso compusieron también villancicos muy populares en su tiempo. Gómez Manrique, incluyó diversos "villancicos" en su "Representación del Nacimiento de Nuestro Señor. Y en Hispanoamérica se destacan por su originalidad y suavidad los "villancicos" eclesiásticos de sor Juana Inés de la Cruz. Entre los poetas modernos que escribieron hermosos villancicos se destaca la poetisa chilena Gabriela Mistral -ya fallecida. El poeta Juan Maragall llamó a la Navidad "Fiesta del eterno comienzo". Sin embargo los más cálidos y sentidos villancicos han tenido origen popular y casi siempre son anónimos como este:
"Ha nacido en un portal
llenito de telarañas
entre la mula y el buey
el Redentor de las almas".
"Esta noche nace el Niño
entre la paja y el hielo
¡Quién pudiera, Niño mío,
vestirte de terciopelo!"
En Inglaterra los Christmas Carols o cánticos de Navidad tienen un origen muy antiguo. Uno llamado "Cabeza del jabalí", data de la Edad Media. En 1.521 Wynkyn de Worde publicó una colección de "Cantos de Navidad".
En Francia una de las más famosas compilaciones de "villancicos" se llama "Noels borgoñones" publicada en 1.700. En Colombia uno de los más populares villancicos dice:
"Ana, nanita nana
nanita nana nanita ea
Mi Jesús tiene sueño
Bendito sea, Bendito sea."
Otro:
"Los pastores de Belén
vienen a adorar al Niño
la Virgen y San José
Los reciben con cariño"
PROVERBIOS POPULARES
La Navidad ha dado lugar a proverbios de corte popular, como aquel, que reza "Navidad en viernes, siembra por do pudieres; en domingo, vende los bueyes y échalo en trigo" con el cual se da a entender que el año próximo será abundante y próspero si la Navidad cae en viernes, y pobre será el año si cae en domingo. "No alabes ni desalabes hasta siete Navidades", advirtiendo que se evite emitir juicio sobre las personas hasta tener un conocimiento completo.
A todos aquellos que han seguido esta pequeña historia de Navidad les deseamos en 1983 una Feliza Navidad, Merry Christmas, Jolly Noel...
NAVIDAD ALREDEDOR DEL MUNDO
Una de las fiestas del año que se celebra en casi todo el mundo es la de la Navidad. Sin embargo, a pesar de que la idea principal (celebrar el nacimiento del Niño Jesús) es la misma, cada país tiene sus propias tradiciones.
Francia: Las festividades comienzan con la decoración del árbol de Navidad a mediados de diciembre. El día de Nochebuena, después de que los niños pequeños se han acostado, dejando sus zapatos delante de la chimenea o a los pies de la cama, los mayores preparan los regalos dentro de ellos o debajo del árbol. Luego se va a la Misa de Gallo y a la salida se celebra una cena (con platos típicos y el famoso postre de la buche de Noel) llamada le reveillon. El día de Navidad todo el mundo se desea Joyeux Noel! y se reparten los regalos.
Alemania: Desde el primer día de diciembre se adueña de los hogares alemanes un clima festivo. Las familias comienzan a montar el Adventskrantz (una corona de ramas de pino adornada con cintas rojas) que adornará el centro de la mesa o la lámpara del salón. Cada domingo del adviento se añade una vela al arreglo, que se encienden a la hora de la cena. Los niños reciben los regalos del Christkind (el Niño Jesús) y San Nicolás es quien observa su comportamiento. El día 25 la familia se reúne para desearse Froehliche Weihnachten!
Italia: Todos los hogares italianos comienzan a prepararse para la Navidad con un mes de anticipación, decorando con globos de vidrio y papeles metálicos sus abetos, y poniendo los pesebres. La Navidad es una fiesta muy familiar en Italia. En la Nochebuena se reúnen para la vigilia, en la que es tradicional servir pescados para respetar la abstinencia de carne. Después de la Misa de Gallo los adultos intercambian regalos. Los niños los reciben el día 6 de enero, día de la Epifanía, por la bafana que está representada por una bruja benévola que baja por la chimenea y llena los zapatos de los niños de dulces o trozos de carbón, según como se hayan portado. Y todos procuran gozar con un Buon Natale!

EDICIÓN 1861

PORTADA

Prieto en la mira

La imputación de cargos al exgerente de la campaña de Santos sorprendió. Pero esta no tiene que ver con el escándalo de Odebrecht ni con la financiación de las campañas. ¿Por qué?

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com