Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2002/04/22 00:00

Ruedan los carros

La industria automotriz salió a flote en 2001 con las exportaciones a Venezuela y Ecuador. Este año espera vender más carros en Colombia.

Ruedan los carros

Dos cosas importantes deben destacarse en el sector automotor colombiano por estos días. La primera, el buen final de 2001 y el buen trimestre enero-marzo de 2002 en cuanto a exportaciones. La segunda, la lenta pero sostenida recuperación de la demanda interna, que a pesar de dividir a los expertos hace pensar en que la crisis está quedando atrás. Sin embargo es demasiado pronto para generalizar y decir que este será definitivamente el año de la recuperación para las ensambladoras colombianas.

Al mirar las cifras se puede trazar un mapa de lo que ha venido pasando y de lo que podría esperarse en los meses venideros. Según Fenalco el total de ventas de carros en Colombia durante 2001 llegó a las 65.500 unidades, lo que significó un 8 por ciento más que en el año inmediatamente anterior. En esa torta la participación de GM-Colmotores fue de un 31,79 por ciento, Sofasa-Toyota tuvo el 20,07 por ciento y la Compañía Colombiana Automotriz (CCA) el 13,12 por ciento. En total las ensambladoras nacionales tienen cerca del 65 por ciento del mercado. Los últimos tres meses de 2001 fueron la salvación en un año en el que no se esperaban mayores variaciones en las ventas. Y en enero de 2002 las compañías pregonaban con orgullo un aumento del 27 por ciento en la comercialización de vehículos nuevos respecto al mismo mes de 2001.

Ahora bien: ¿cómo se explican las buenas notas de las compañías en 2001? Según Pablo Ross, presidente de GM-Colmotores, “lo más destacable es que la industria pasó de las 64.000 unidades en los últimos cuatro meses de 2001. Y eso lo debemos en gran parte al éxito exportador que tuvimos y al incremento del mercado interno. De 2.500 unidades que exportamos en 2000 pasamos casi a 10.500 en 2001. Esto significó ventas por 118 millones de dólares a los mercados de Venezuela y Ecuador”. Por los lados de Sofasa el crecimiento fue del 45,5 por ciento respecto a 2000: mientras que Renault creció 50,4 por ciento y Toyota un 33,4 por ciento, las exportaciones lo hicieron en un 60,8 por ciento. “Nuestras utilidades netas alcanzaron los 31.595 millones de pesos y podemos decir que 2001 fue un gran año, pues vendimos 32.418 unidades de Renault y Toyota: 13.253 en Colombia, en Venezuela 14.498 y en Ecuador 4.723 unidades”, dijo a SEMANA el presidente de la compañía, Luis Fernando Peláez Gamboa.

Finalmente, la CCA colocó cerca de 5.000 vehículos en los mercados de Venezuela y Ecuador durante 2001 y su presidente, José Fernando Isaza, mira con mayor prudencia lo que pueda pasar en adelante. “El año pasado el mercado interno sólo creció un 8 por ciento y lo más destacable siguen siendo las exportaciones, pues en este campo la producción creció un 32 por ciento. Pero aunque haya síntomas de recuperación las ventas internas siguen siendo las mismas que tenía el país a finales de los 70, con la diferencia de que en ese entonces sólo había tres marcas. Aunque la demanda en Colombia sigue creciendo, continúa en niveles bajos”, dice.

Varios analistas coinciden en señalar que lo más importante que le ha pasado en mucho tiempo a la industria automotriz colombiana ha sido este último semestre de buenas ventas con promedios mensuales que se acercan a las 6.000 unidades. Para Jimena Rico, coordinadora del comité automotor de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), también hay otros logros que vale la pena mencionar. “Como el hecho de que la industria ensambladora nacional siga estable y a marzo de este año alcance un 57,9 por ciento de participación del total de la industria versus el 42,1 por ciento que está en manos de los importadores, afirma. Igualmente, este sector se consolidó como el primero en exportación de bienes no tradicionales y fue el que más vendió en dólares, alcanzando una cifra aproximada de 443,5 millones en esa divisa a diciembre de 2001”, añade.

Para 2002, en un escenario optimista que tenga como base el promedio de unidades mensuales que se han vendido en estos primeros meses, el período debería terminar en un rango que oscila entre las 68.000 y las 72.000 unidades vendidas. Esto significaría un crecimiento entre el 8 y el 10 por ciento en el total de las ventas. Sin embargo hay que considerar varios puntos clave hacia el futuro: en primer lugar está lo que pueda ocurrir en Venezuela, un país que además del torbellino político muestra preocupantes aumentos en las tasas de interés y una devaluación del bolívar que perjudica a los productores colombianos. En segundo lugar, a pesar del boom exportador y el repunte de los primeros tres meses de este año, las cifras del comportamiento del mercado interno siguen siendo modestas frente a sus principales socios comerciales. En Venezuela y Ecuador las cifras muestran que el consumo per cápita de automóviles es mayor que en Colombia.

En el frente interno preocupa la caída en la venta de camperos, que ya alcanzó del 16 por ciento. El propio presidente de Sofasa, Luis Fernando Peláez, sostiene que, “en promedio, en un mes todo el mercado logró comercializar entre 550 y 600 unidades cuando hace años sólo Sofasa vendía esa misma cifra”. Los problemas de orden público han hecho que los colombianos prefieran los carros modestos a los suntuosos 4x4 de gama alta.

Sin embargo no todo es negativo. Para Augusto Zuluaga, vicepresidente sectorial de Fenalco, “si se mira la estabilidad en los precios se entiende que para la mayoría de los colombianos adquirir un vehículo sigue siendo una buena inversión. A pesar de la guerra el país ofrece una estabilidad macroeconómica que ha tenido a raya la inflación, ha controlado las tasas de interés y ha mostrado una tasa de cambio favorable con tendencia a la revaluación“, afirma. Igualmente, los importadores están dispuestos a arañar una mayor participación en el mercado y, aprovechando el freno en la devaluación, poco a poco van recuperando terreno con marcas ya plenamente reconocidas como Hyundai, Volkswagen y Daewoo, entre otras.

En un año en el que las elecciones presidenciales generan grandes expectativas a todo nivel el gran reto de la industria automotriz será justamente mantener el impulso y no ceder terreno en el plano local. En 2001 GM-Colmotores, Sofasa y la CCA aumentaron sus ventas significativamente y por eso ocupan lugares de privilegio entre las 100 grandes de Colombia. El reto ahora será mantener este nivel.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.