Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/12/1988 12:00:00 AM

SALUD Y BELLEZA

Oler bien
La ola de productos para el embellecimiento, los riesgos del sol, las alergias que aparecen cada vez con mayor frecuencia, y otras tantas razones que han movido a los científicos al estudio de medidas protectoras del organismo, y en especial de la piel, también movieron a la doctora Constance Yam a escribir su libro "Cuide su piel, para conservarse joven", que acaba de aparecer en Colombia a través del Círculo de Lectores. A continuación reproducimos un par de páginas del capítulo "Oler bien", por considerarlas de sumo interés para esta separata.
Cuando entramos en un autobús o vagón de metro lleno de gente en un día de verano nos damos cuenta enseguida de la potente y ancestral arma del hombre: el olor corporal.
Todas las criaturas vivientes tienen un determinado olor corporal; algunas, como la mofeta, para defenderse y sobrevivir, otras, para atraer a su pareja.
El hombre de la sociedad moderna es consciente del olor, tanto personal como ambiental. Así, podemos identificar a una mujer por su perfume, y una mezcla de velas aromáticas e incienso proporciona un ambiente agradable a una cena de gala.
En la nariz se concentran de 15 a 20 millones de células receptoras del olfato que son capaces de diferenciar unos cinco millones de olores diferentes, y, debido a que somos conscientes de la importancia del olor, no podemos aceptar el mal aliento o sentir un olor a pies cuando estamos en un restaurante. Por ello se utilizan los perfumes en la mayoría de productos para el cuidado de la piel y en los cosméticos.
Si miramos hacia atrás en la historia, los periodos en que se ha prestado mayor atención a la higiene personal parecen coincidir con las cumbres de civilización y adelanto cultural. Por las obras de Homero sabemos que los antiguos griegos sentían verdadera pasión por la higiene y ofrecían un baño a los invitados antes de cenar. Los romanos dejaron a la posteridad lós magníficos baños que construían para su placer. La higiene era importante. En cambio, el aseo personal estuvo bastante olvidado en la Edad Media; hubo un lapso de casi diez siglos antes de que el baño volviera a recobrar su importancia en la sociedad occidental. Entonces, los franceses volvieron a introducirlo en la corte de Versalles y popularizaron el uso de perfumes. Madame Pompidour gastaba 500 mil francos cada año en perfumes, mientras que la emperatriz Josefina mantenía su vestidor fragante con una pomada de almizcle. Los perfumes disimulaban el olor corporal, pero la atención a la higiene personal y el aseo no legó hasta principios de este siglo cuando empezó la lucha contra las bacterias con las investigaciones de Louis Pasteur, y con la aparición de antibióticos, antisépticos y esterilizantes fue normal que se desarrollara la industria de jabones, detergentes, antiperspirantes y desodorantes.

Perfumes
Los perfumes marcan una apreciable diferencia entre los hombres y las mujeres, ya que la gente suele recordar a una persona por la colonia, la loción o el perfume que utiliza habitualmente. Los perfumes suelen estar presentes en la composición de la mayoría de cosméticos exceptuando los hipoalérgicos. Se hacen a base de productos naturales (esperma de ballena, almizcle, algalia), sustancias aromáticas (alquitrán. petrolatos y resinas). Los cosméticos contienen un 0.5% de aceites aromáticos, un 4% de colonias y un 20% de perfume. El resto es a base de otras sustancias químicas y alcohol. A veces se añaden algunas sustancias sintéticas para conseguir un determinado aroma. De algunas hierbas como la lavanda es muy difícil hacer extractos.
El alcohol acelera la evaporación permitiendo la dispersión del olor. Los perfumes duran más tiempo que las colonias y son más efectivos en los puntos cálidos pulsátiles como la muñeca, detrás de las orejas, el cuello y las rodillas.
Las reacciones cutáneas a los perfumes pueden ser de dos clases. Una, debida a la alta concentración de perfume en un producto, causa irritación al contacto con la piel. La erupción resultante es difusa, rosada y seca. La otra afecta a la pigmentación y se produce al utilizar productos que contienen aceite de Bergamot.
Este extracto reacciona sólo ante la luz solar, y la erupción suele presentarse a rayas correspondientes a las zonas de aplicación expuestas al sol (brazos, escote, cuello). La pigmentación anómala tarda algunas semanas en desaparecer. Generalmente es difícil determinar qué perfume, aceite o sustancia es la causa de la reacción, ya que los productos perfumados están compuestos por varios ingredientes.

Cuidados para piel seca
La sequedad de la piel no guarda relación con la producción de las glándulas sebáceas; por el contrario, las sustancias que retienen la humedad como los queratinocitos (células del estrato córneo) y el sudor tienen más influencia en la aparición de este problema y así, algunas personas pueden tener la piel seca y acné o eczema al mismo tiempo.
La sequedad de la piel se debe a una excesiva pérdida de agua a través de la superficie cutánea debido al aire acondicionado, bajo nivel de humedad en la atmósfera la edad o las afecciones de la piel como el eczema.
Cuando la pérdida de agua es excesiva, las células del estrato córneo se desprenden con facilidad aunque la piel no se cuartea. Para impedir la pérdida de agua pueden utilizarse productos como petrolatos y aceites vegetales (aceite de oliva o de cereales), o triglicéridos. Existen algunos agentes impermeabilizantes como la urea, el ácido láctico o lactato amónico que fijan la humedad de la piel. Para tratar el eczema o la piel encallecida a causa de la sequedad pueden utilizarse ciertas sustancias como plastificadores junto con medicaciones de uso tópico como cremas a base de esteroides y ácido salicílico.

Jabones
Los ingredientes básicos del jabón son los ácidos grasos y álcalis. Estos últimos endurecen el jabon e impiden que se disuelva fácilmente. Los buenos jabones tienen un índice de alcalinidad bajo para mantener en equilibrio la acidez natural de la piel. La mayoría de jabones de baño tienen abundancia de sustancias grasas para mantener la piel suave; los jabones en pastilla están hechos a base de surfactantes con emolientes y suelen ser suaves para la piel. En general, poca gente es alérgica a los jabones, sin embargo, cuando contienen ingredientes como perfumes, tintes o agentes antibacterianos, pueden producir reacciones alérgicas.
Entre los blanqueadores, los cloritos, hipocloritos, amoníacos y blanqueadores ópticos son detergentes que pueden provocar reacciones alérgicas. Los agentes grasos como la lanolina y los aceites minerales no suelen provocar alergias, pero los jabones que contienen agentes germicidas (salicilanidias halogenadas, carbanilidas, hexaclorofeno bitionol y diclorofeno) pueden ser causa de erupciones alérgicas tras la exposición al sol.--
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.